Deuteronomio 30:14
Día 25
Devocional escrito por Roxana
Astudillo de Díaz
Deuteronomio 30:14 Porque
muy cerca de ti esta la palabra… para que la cumplas
Deuteronomio es el quinto libro
escrito por Moisés, quien fue el encargado, elegido y escogido por Dios para
librar a Israel del cautiverio de Egipto.
Dios había dado una Promesa, que le
daría a Su Pueblo la tierra de Canaán, pero había que conquistarla y para que
haya un orden, Dios había dado Leyes y Mandamientos que el Pueblo debía
cumplir.
El Libro de Deuteronomio es un repaso de ellas, para no olvidarlas.
El capítulo
30 lleva como título: “Condiciones para la
restauración y la bendición”
En el versículo
14 de nuestro devocional indica que tenemos un depósito en nuestra mente
y corazón.
Al leer, escuchar y escudriñar
obtenemos conocimiento, sabiduría, guía y dirección, pero para esto necesitamos
tener un tiempo de dedicación.
Los que somos Hijos de Dios no tenemos
excusas.
Deuteronomio 30:11-13 Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. 12 No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? 13 Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos?
En definitiva, Dios no nos llama a ser "panchos" (pachorrientos), ociosos ni perezosos, así como trabajamos día a día para obtener el sustento, debemos hacerlo también por nuestro sustento espiritual para tener conocimiento de la Perfecta Voluntad de Dios.
Él quiere que cumplamos con Su
Palabra, con lo que nos manda y esto requiere de obediencia.
Hay una frase que dice: “En la obediencia está la bendición”
Los que somos padres, cuando damos
una orden a nuestros hijos esperamos que hagan caso y que cumplan con lo que le
mandamos.
Lo mismo pasa con nosotros, El
Señor espera que pongamos por obra lo que Él nos manda.
Deuteronomio 6:3-9 Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres 4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, cuando te levantes. 8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; 9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.
La manera de que nos vaya bien es
no olvidarnos de Su Palabra, tenerla bien presente cada día y en cada momento y
en cada lugar al que vayamos.
Así sabremos qué decir, qué hacer y cómo
actuar.
Esto no es repetir la Palabra y los
Mandamientos como loros, que repiten sin conciencia.
Esto nos lleva a estar ubicados y
saber dónde estamos parados para no darle lugar a la rebeldía.
Cuán Bueno es nuestro Dios, Quien
nos facilita las cosas, pero que muchas veces por nuestra incredulidad las
complicamos.
Hoy estamos bajo la Gracia, tenemos
Su Espíritu Santo que nos Asiste y que hace posible que Su Palabra sea un Tesoro
en nuestras vidas y un depósito que nos ayuda en los momentos difíciles.
2 Timoteo 1:12 Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
También somos de ayuda para nuestro
prójimo.
Isaías 50:4 Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado...
Su Palabra no es religión, sino VIDA
en nosotros, a través de Su Espíritu.
2 Corintios 3:3 siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.
¡Así que queridos Hermanos y Lectores, pongamos de nuestra parte, El Señor ya nos garantiza La Victoria!
Muchas bendiciones.