Deuteronomio 3:22
Día 23 Devocional escrito por Cristina Remus de Medina Celis Deuteronomio 3:22 No los temáis, porque Jehová vuestro Dios, él es el que pelea por vosotros. Dios había rescatado de la esclavitud, y guiado a Su Pueblo fuera de Egipto y a través del gran desierto. Muchísimas cosas habían vivido en todo ese trayecto, pero en cada una de ellas, Dios mostró Su Amor y cuidados por ellos. Aquí vemos a Moisés parado frente a todo el Pueblo dando un discurso. Del capítulo 1 al capítulo 4 inclusive, del Libro de Deuteronomio, él les recuerda los Hechos Poderosos de Dios a favor de Israel. Este Pueblo era la segunda generación, eran los hijos de los que habían sido rescatados del yugo del faraón. Por lo cual era necesario testificar lo que Dios había hecho por sus padres. Moisés sabía ya que él no iba entrar a la Tierra Prometida, Dios le había dicho que preparara a Josué, para liderar al Pueblo y llevarlos a la conquista. No iba a ser fácil, les esperaba grandes desafíos por delante. Y Moisés conocía a su Pueblo, eran de atemorizarse fácilmente, olvidando las proezas que Jehová su Dios había hecho por ellos. En esta oportunidad Josué iría solo, sin su mentor. Moisés quedaría al otro lado. Él cruzaría no como la mano derecha de Moisés, sino como líder de Israel. Por lo que Moisés le recuerda: No les temáis, porque Jehová vuestro Dios, es el que pelea por vosotros. Què alentadoras palabras para Josué, que tendría que guiar a sus hombres contra fuerzas enemigas que ocupaban la Tierra Prometida. Ya que Dios le prometió hacerlo victorioso en cada batalla, no había nada que temer. En otras palabras, Dios le estaba diciendo: “No tengas miedo, andà, enfrentalos, conquista estas tierras porque YO te las voy a dar por heredad, y YO te voy a ayudar, y YO te voy a dar la victoria. Confía en mí.” Así, muchas veces nos pasa lo mismo en nuestras vidas. Se levanta el enemigo, hay fuertes vientos, hay situaciones difíciles, pérdidas, dolor, angustia, tristeza, desilusiones. Sentimos que no podemos hacer más porque sentimos desfallecer en nuestras fuerzas y muchas veces viene el dasánimo a susurrarnos que abandonemos todo. Que ya no hay más por hacer. ¡Pero solo debemos CREER!. Creer es saber que contamos con nuestro PADRE para vencer todas nuestras circunstancias, porque Él No nos falla. Él es Fiel aunque nosotros seamos infieles. Él está a nuestro lado. Él siempre nos ayuda, siempre nos da las fuerzas para seguir adelante, para seguir caminando aunque no veamos nada. Es adorar en medio del dolor y la tristeza. Es seguir orando, clamando, a pesar “de”… Es mantenernos seguros de Sus Promesas, que son sí y Amén. Porque Él nos coloca sobre La Roca, porque Él nos cumple Sus Promesas y en medio de la adversidad vamos a ver Su Poder obrando sobre nuestras vidas. Nuestro Padre está con nosotros y es Quien nos da la confianza y la esperanza que tenemos hacia nuestras generaciones. Esperanza para nuestros hijos y nuestros nietos. Esperanza para los aún no salvos, para seguir trabajando para alcanzarlos y llevarlos a Cristo. Aun cuando no entendamos el Propósito, aunque no entendamos porque estamos viviendo este proceso lleno de problemática, aunque no entendamos el porqué de esta circunstancia, de esa situación, Dios no nos deja ni nos desampara. No estamos solos. No estás solo. Él está en tus batallas, Dios está peleando como Poderoso Gigante, asegurando esa Victoria. En La Biblia, están escritas 365 veces la frase, NO TEMAS. Son trescientas sesenta y cinco promesas de Dios para Sus Hijos. Una Promesa para cada día. Jesús dijo: Mateo 28:20b … Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. El Señor sabía que íbamos a enfrentar batallas espirituales. Efesios 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. El versículo que estamos meditando es un llamado a la confianza en Dios. Debemos confiar en Él como nuestro defensor y guerrero en tiempos de dificultad. A no temer a los enemigos. Mucho menos huir. Debemos confiar en que Dios nos protegerá y que no estamos solos en nuestras luchas espirituales. Hagamos como Moisés, tomemos su ejemplo, recordemos las victorias pasadas de Dios, para fortalecer más nuestra confianza en Él para nuestro presente y lo que vendrá. Efesios 6:10-11 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Recuerda esto Iglesia del Señor: SI DIOS ES POR NOSOTROS, ¿ QUIÉN CONTRA NOSOTROS?