Lunes, 4 de Agosto del 2025

Deuteronomio 3:24

Día 4

Devocional escrito por Carolina Stein de Alfieri

Deuteronomio 3:24 …Jehová tu has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza, tu mano poderosa.


Moisés se acerca al final de su vida, y pensemos en todo lo que ha visto. 

Por ejemplo:  

Moisés habló con Dios cuando se manifestó  en forma de zarza ardiente. 

Se ha encontrado con Dios de muchas maneras diferentes.

Fue elegido por Dios para presentarse ante el faraón.

Vio plaga tras plaga. 

Además, vio a Dios liberar al Pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto. 

Y él fue quien estuvo de pie al borde del Mar Rojo,  cuando lo vio dividirse por la mitad para que pudieran caminar sobre tierra seca, guio al Pueblo a través de ella.

Vio comida descender del Cielo y agua fluir de las rocas. 

Y en el Monte Sinaí, cuando todos los demás debían mantenerse alejados, Moisés fue invitado por Dios a subir a la montaña y reunirse con Él para recibir Su Ley.


Moisés entraba en la tienda y se encontraba con Dios.

Éxodo 33:11 Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero.


Como si alguien hubiera visto la Gloria de Dios, Sus Grandes Obras, Moisés las vio. 

Y llega al final de su vida, y dice el versículo de nuestro devocional:  

Jehová, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza, 

y tu mano poderosa.


Este versículo nos invita a contemplar la Grandeza de Dios y a reconocer Su Mano Poderosa en nuestras vidas.


A lo largo de nuestras jornadas, es fácil distraernos con los desafíos y las preocupaciones diarias.

Sin embargo, debemos tomar momentos para reflexionar sobre La Majestad y El Poder de Dios que se manifiestan continuamente a nuestro alrededor.

Cada amanecer, cada milagro de vida, cada acto de amor, es un testimonio de La Grandeza de nuestro Señor.


La oración de Moisés nos recuerda que no hay otro Dios en el Cielo ni en la tierra que se compare con nuestro Dios.

Su Poder y Sus Obras son Incomparables. 

Esta Verdad debe llenar nuestros corazones de asombro y gratitud.


Debemos vivir con la confianza de que el mismo Dios que hizo proezas en el pasado está obrando en nuestras vidas hoy.


Dios ha comenzado a mostrar Su Grandeza, pero aún hay mucho más que descubrir.

Cada día es una nueva oportunidad para experimentar Su Amor y Su Poder de maneras sorprendentes.


A través de nuestras pruebas y victorias Dios nos revela Su Carácter y Su Propósito. 

Nos invita a confiar en Él, a depender de Su Fuerza y a caminar en fe.


En momentos de incertidumbre o debilidad, recordemos las palabras de Moisés y elevemos nuestra oración reconociendo la Grandeza de Dios.

Permitamos que Su Poder y Su Amor nos fortalezcan y nos guíen. 

Al hacerlo, nuestras vidas se convertirán en un testimonio viviente de Su Majestad.


Hagamos que nuestra fe se renueve constantemente al contemplar las Maravillas de Dios.

Vivamos cada día con gratitud y asombro, sabiendo que servimos a un Dios cuyo Poder y Amor no tienen igual.

Que Su Grandeza sea siempre nuestro refugio y nuestra inspiración.

Creamos que en este tiempo vamos a comenzar a ver La Grandeza de Dios en nuestras vidas, así como Moisés fue testigo de ver la Mano de Dios obrando de manera sorprendente, nosotros seremos HOY testigos de Su Poder.

Dios te bendiga.