Deuteronomio 4:31
Día 16 Devocional escrito por Mónica Marchi de Massera Deuteronomio 4:31 …Jehová tu Dios; no te dejará… Como hemos visto, El Libro de Deuteronomio (escrito por Moisés), nos narra los últimos consejos dados al pueblo de Israel antes de la entrada a la Tierra Prometida. Este Libro contiene un resumen del peregrinar de Israel en el desierto, lo cual es muy importante porque revela el Juicio moral de Dios acerca de estas peregrinaciones. Se dan instrucciones necesarias en cuanto a la conducta que Israel debe observar en la Tierra Prometida. En el versículo que el Señor nos regala hoy: Porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres. Podemos apreciar que se enfatiza la naturaleza compasiva de Dios y Su Fidelidad al Pacto con Su Pueblo, asegurando que no serán abandonados ni destruidos, ni que Él olvidará Su Promesa. Veamos el contexto del versículo: en el capítulo 4, Moisés está recordando al Pueblo de Israel las Leyes y Mandamientos que Dios les había dado, y los exhortaba a obedecer para que les vaya bien en la Tierra que estaban a punto de poseer. El versículo 31 sirve como recordatorio de que, a pesar de sus posibles faltas y transgresiones, Dios no los abandonará debido a su carácter Misericordioso y al Pacto que hizo con sus antepasados. Analicemos en profundidad el versículo: Dios es misericordioso: El versículo comienza afirmando la naturaleza compasiva de Dios, resaltando que Él es un Dios de Gracia y Perdón. No te dejará: A pesar de la posibilidad de errores y pecados, Dios promete no abandonar a Su Pueblo. Ni te destruirá: Dios no exterminará ni los aniquilará, aunque estén sujetos a Su Disciplina. Ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres: Dios recuerda Su Promesa y no la romperá, mostrando Su Fidelidad al Pacto con Abraham, Isaac y Jacob. Como podemos apreciar, este versículo es un Mensaje de Esperanza y Seguridad para el Pueblo de Israel, recordándoles la naturaleza Inmutable de Dios y Su Amor Incondicional. La Palabra de Dios está llena de Promesas del Amor, los cuidados y la fidelidad del Señor para con Su Pueblo. Veamos algunos ejemplos: 1ªJuan 4:10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Romanos 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Nahúm 1:7 Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían. Del mismo modo, la Palabra de Dios también está llena de historias donde podemos apreciar el Amor Incondicional de Dios. Entre muchas otras, podemos destacar la historia de Jonás, el perdón de Pedro, el Hijo Pródigo: Jonás y el gran pez: A pesar de la resistencia inicial de Jonás a predicar en Nínive y su intento de huir, Dios lo rescató de las profundidades del mar a través de un gran pez (que podría ser una gran ballena) y le dio una segunda oportunidad para cumplir su misión. La negación de Pedro: Pedro negó a Jesús tres veces, tal como Jesús había dicho. Sin embargo, Jesús no lo rechazó, sino que lo restauró y le encomendó la tarea de pastorear a Sus Ovejas. El amor del padre: El padre en esta parábola representa a Dios, quien recibe con gozo y sin reproches a su hijo arrepentido, mostrando un amor que va más allá de las faltas cometidas. El versículo de hoy nos deja una muy valiosa Enseñanza y una Promesa para cada una de nuestras vidas: Deuteronomio 4:31 …Jehovà tu Dios; no te dejarà… Dios, nuestro Amado Padre, siempre estará con nosotros aún y a pesar de nuestros errores, desaciertos, equivocaciones y transgresiones. Él nos ama desde siempre y por siempre, Su Amor es Incondicional: va más allá de todo, aun de nosotros mismos. Por eso, Hermanos, atesoremos en nuestro ser estás palabras y recordémoslas siempre, sobre todo en los momentos malos (que siempre los hay), de dificultades, de angustia o cuando nuestra fe esté flaqueando. Veamos algunos conceptos claves que nunca debemos olvidar: El amor de Dios es Incondicional y Eterno. Dios muestra Su Amor a través del Perdón, la Restauración y el Sacrificio de Su Hijo. El Amor de Dios nos impulsa a amar a los demás, especialmente a los más necesitados y a los que están apartados o que se sientan alejados del Señor. La Gracia y la Misericordia son manifestaciones del Amor Incondicional de Dios. Entonces, nunca nos olvidemos de esta Maravillosa Promesa de nuestro Padre. Esta, como todas las demás Promesas que podemos encontrar en La Biblia, nos ayudan a caminar por fe en El Camino del Señor, y siempre es bueno tenerlas a mano (en nuestro corazón y en nuestra mente) cuando estemos flaqueando. No lo olvidemos, Hermanos, ¡Papá Dios siempre estará cerca nuestro! ¡Dios los bendiga!