Deuteronomio 4:9
Día 23
Deuteronomio 4:9… Guárdate, y guarda tu alma con diligencia...
El libro de Deuteronomio es también llamado Segunda Ley o Repetición de la ley, ya que en esos discursos finales Moisés les repitió a los israelitas muchas de las leyes y mandamientos que formaban parte de su convenio con el Señor.
Dios le pide al Pueblo de Israel, que tengan cuidado de lo que hacen y que
guarden su alma para que no olviden lo que vivieron en el desierto, pero, sobre
todo, les pide a los padres, que todo lo que vieron y vivieron, sean enseñadas
a sus siguientes generaciones, para que nunca se olviden Quién es Dios.
Deuteronomio 4:9 Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te
olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos
los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de
tus hijos.
§ Como padres debemos ayudar a
nuestros hijos a conocer a Dios.
§ Porque una cosa es conocer de
Dios y otra muy diferente conocer a Dios.
La Escritura indica claramente que si uno cría a sus hijos con la autoridad de la Palabra de Dios, ellos no se apartarán de dicha enseñanza en sus años postreros.
Proverbios 22:6 Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo
no se apartará de él.
Los padres no solo tenemos la responsabilidad de enseñar y guiar a nuestros hijos lo que Dios demanda a través de La Biblia, sino mostrar obediencia a La Palabra, que sea visible con el ejemplo en nuestro modo de actuar, que vivimos en el temor de Dios.
§ Tanto los hijos, como los
nietos deben ver en sus mayores un referente de fe.
§ Adultos que llevan una vida de
genuino cristianismo, con una fe real, no fingida.
§ Ellos llevaran la misma
semilla de fe que hubo primero en nosotros
2 Timoteo 1:3-5 Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores
con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche
y día; 4 deseando
verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo; 5 trayendo
a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu
abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.
Los hijos de todo cristiano, deben ser enseñados y
equipados con la Palabra de Dios.
Deuteronomio 11:18-20 Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos. 19 Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, 20 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas;
Cuando un padre pasa tiempo
estudiando La Biblia con sus hijos, está grabando en su corazón verdades
poderosas que le ayudarán a tomar sabias decisiones en la vida.
Conocer por La Palabra el
Obrar de Dios para asistir a Su Pueblo les dará confianza cuando necesiten
ayuda, saber que Dios sana, sostiene, guarda, provee… aprendiendo de
situaciones puntuales en que El Señor manifestó Su Poder, dará esperanza a los
pequeños en creer, cuando situaciones similares enfrente la familia o su vida, en
la adultez.
Los padres deben aprovechar
bien la etapa en que los pequeños deben aprender, es lamentable que padres no
lleven a la Escuela Bíblica a sus Hijos, también que hijos de creyentes no
conozcan historias, pasajes o versículos bíblicos.
Los pequeños son como
esponjas que absorben todo lo que se les brinda para aprender, vemos la
inteligencia que tienen para utilizar la tecnología, aprenden rápidamente,
mucho más que lo adultos.
Hoy vemos niños en las redes
sociales generando contenidos… llama la atención que muchos niños hijos de
creyentes manejen esos recursos para comentar desde video juegos, ropa,
deportes, etc. pero esos pequeños no han aprendido la Verdad de Dios, y hasta
algunos se avergüenzan de pertenecer a una Congregación.
El ataque que sufrimos como sociedad es innegable, cultural, ideológico, religioso, como creyentes debemos estar convencidos de que debemos combatir todo lo que no proviene de Dios.
si
dejamos a nuestros hijos a la merced de este perverso sistema, sin sembrar La Semilla de La Palabra de Dios, estamos en problemas, y meteremos en problemas a
nuestros hijos.
La posesión más valiosa que los
creyentes podemos dejar a nuestros Hijos es la fe en Jesucristo.
Aunque sabemos
que ellos deberán decidir por sí mismos y creer en cada enseñanza de la Biblia,
para aceptar tener fe en Jesús, El
Salvador, los padres cristianos podemos y debemos enseñarles las verdades
bíblicas fundamentales:
- Todo lo que existe fue creado por el Señor, y Él es el dueño de todo.
Génesis 1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra
Salmos 24:1 De Jehová es la tierra y su
plenitud; El mundo, y los que en él habitan.
Dios es el Creador de todo lo que existe, Su Poderosa Mano creo todo, inclusive al hombre.
Nuestros Hijos deben tener seguridad en cuanto a esto, pues llegará el día en que tendrán que enfrentar en las escuelas teorías erradas, mentiras, engaños que tratarán de confundirles y hacerles dudar.
Qué importante es que nuestros Hijos sepan cuán Grande y Poderoso que es nuestro Dios y Padre, Creador y Dueño de todo lo que existe.
- La salvación se encuentra únicamente en Jesucristo
§ Hechos 4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
A los Hijos se les debe enseñar desde temprano que la relación más importante que tendrán en la vida será la relación con el Señor. Que creer en Él y obedecerle es vital.
Jesús nos
llama a una vida separada del mundo, que está bajo el gobierno del maligno, eso significa santificarse, apartarse de todo lo que conforme a La Palabra, desagrada a Dios.
Por ello
es necesario pertenecer a un rebaño, a
una Congregación, donde aprendemos y somos formados de acuerdo a la
Voluntad de Dios.
La obediencia en esta tierra, nos lleva al Cielo de Dios.
- Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros, y es muy importante descubrirlo
Efesios 2:10 Porque somos hechura suya,
creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano
para que anduviésemos en ellas.
Debemos
buscar oportunidades para contar a nuestros hijos lo que estamos aprendiendo
del Plan de Dios para nuestra vida.
Eso hará
que deseen descubrir qué Propósito tiene Dios para ellos.
Orar,
leer Las Escrituras, involucrarnos en actividades de la Iglesia junto con
ellos, hará posible que vayan palpando que sus vidas son importantes para Dios,
que son útiles para la extensión del Evangelio, que Dios nos llama para que
mostremos Su Gloria.
- Dios nos dará todo lo que necesitemos para llevar a cabo Su Propósito
Efesios 4:11-13 Y él mismo
constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a
otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a
los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de
Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del
conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura
de la plenitud de Cristo;
Dios que nos llamó, Nuestro
Padre celestial nos da la Gracia para cada actividad que debamos hacer, nos
otorga capacidades y dones espirituales para lograr Sus Propósitos.
Como Padres debemos aprender a ver la proyección de
nuestros Hijos, creer por las mejores cosas que Dios tendrá para sus vidas.
Orar por ministerios, por el derramamiento del Espíritu
Santo sobre ellos, que Cristo será formado en sus vidas, que crecerán en estatura y
en Gracia delante del Señor y de los hombres, que serán hombres y mujeres de provecho para la sociedad y para la Obra del Señor.
Trabajar como padres en la asistencia y corrección,
en el aliento y la exhortación, siempre apuntando a formar sus vidas conforme
La Palabra de Dios.
Amados Papás, El Señor ha prometido que recibiremos
todo lo necesario para tener una vida agradable a Él, contamos con el auxilio
del Espíritu Santo, disciplínense Ustedes primero en buscar de Dios, en
agradarle, en serle fieles y con el ejemplo de vida, sus Hijos imitarán vuestro
obrar.
Sabiendo que de lo que Ustedes reciben, eso les impartirán.
Dios tiene
una Poderosa Promesa:
Isaías 44:3 Porque yo derramaré aguas sobre
el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi
Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos
Su descendencia será bendita
porque Dios la bendice.
Sus Hijos llenos de la Presencia
de Dios…
Los Hijos de sus Hijos bendecidos…
hasta la cuarta generación con La Gloria de nuestro Glorioso Dios.
Y Él bendice para bendecir, una
Familia bendecida es agua sobre un
sequedal, un río sobre la tierra árida.
Familias de
Dios, el mejor momento para compartir nuestra fe es ahora mismo.
Cada día se
nos ofrecen nuevas oportunidades para hablar de nuestro Salvador y Señor
Jesucristo.
Estamos en Sus Manos, piense a cuántas personas, Usted y su Familia, le podrán compartir del maravilloso Amor de Dios a muchos que todavía no lo conocen.