Viernes, 28 de Julio del 2023

Deuteronomio 5:32

                                                                                                                                                       Día 28

Deuteronomio 5:32 Mirad, pues, que hagáis como Jehová vuestro Dios os ha mandado… 

Hay una expresión muy interesante en la Biblia que se repite varias veces.

Es la frase: “a diestra ni a siniestra”.

Esta frase aparece siete veces con el sentido de “no apartarse”, “andar por el camino correcto”, “obedecer fielmente” o “guardar la ley”.

Está en el versículo de devocional de este día

Deuteronomio 5:32  Mirad, pues, que hagáis como Jehová vuestro Dios os ha mandado; no os apartéis a diestra ni a siniestra.

 

Y también está en  estos otros,  que Usted puede leerlos.

Deuteronomio17:20; Deuteronomio28:14; Josué 1:7; Josué 23:6; Proverbios 4:27 e Isaías 30:21.

 

 

  • Tan importante es esta expresión que la encontramos en el primer discurso de Moisés en Deuteronomio y en el último también.
  • En el primer capítulo de Josué, cuando Dios lo motivó en su misión, y en el último sermón de ese líder para Israel.
  • En el consejo de padre a hijo en Proverbios y en la promesa de Dios en Isaías.

Ahora la pregunta es para nosotros ¿Qué consecuencias tiene  andar en los estatutos y mandamientos de Dios,  andar por camino recto?

Obedeciendo a lo que Dios manda, Sus  Bendiciones  nos alcanzarán. 


La evidencia más clara de nuestro amor por Dios, es que sigamos los mandamientos que se encuentran en La Biblia.

Estar dispuesto para cumplir los mandamientos del Señor por encima del temor, de la duda, de las circunstancias, de los problemas, debe ser nuestra decisión. 

Nuestra  disposición para obedecer la Palabra nos llevará a vencer todo obstáculo, comenzando por nuestra propia humanidad y todo aquello que se levante.

 

La obediencia tiene que ver con escuchar una instrucción y cumplirla, según el diccionario, obedecer implica, en diverso grado, la subordinación de la voluntad a una autoridad, el acatamiento de una instrucción, el cumplimiento de una demanda o la abstención de algo que se prohíbe.

Muchos escuchan esta palabra y suelen incomodarse, porque la misma naturaleza del hombre es buscar desobedecer y no someterse a principios y valores.

 

Deuteronomio 5:33 Andad en todo el camino que Jehová vuestro Dios os ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y tengáis largos días en la tierra que habéis de poseer.

La Biblia tiene una lista larga de Promesas.

Si Usted sigue las direcciones de Dios, será bendecido, salvado, velado, cuidado, tendrá lo que pide, y será feliz; vivirá más tiempo y no le faltará nada.

 

  • Obediencia es la premisa detrás de todas las Promesas Divinas.
  • Dios nos da Sus Promesas por Gracia.
  • Pero  podemos disfrutar de Sus Promesas cuando seguimos Sus Instrucciones.

Algunas personas se excusan de su falta de obediencia diciendo que muchas veces  comprenden las instrucciones de Dios, pero otras veces no.

Pero nosotros necesitamos obedecer, ya sea que entendamos o que no entendamos.

 

Algunos de los mandatos de Dios pueden sonar confusos.

Algunos pueden parecer injustos.

Por ejemplo:

·        La Biblia dice que cuando las personas le hagan mal, les debes devolver con bien.

·        Enseña que si alguien le pega en una mejilla, Usted le pongas la otra.

Estas reglas no siempre tienen sentido desde el punto de vista humano.

Pero las cosas que no tienen sentido para nosotros, son aquellas cosas que Dios nos pide que hagamos por fe.

  • Dios desea que confiemos en Él y le obedezcamos siempre.
  • Él desea que disfrutemos de todas Sus Promesas.
  • La obediencia es la llave que las desata.

Escojamos seguir Sus Direcciones en fe. Dios promete recompensarnos por nuestra obediencia.

 

La obediencia es difícil al principio porque es una actitud que debemos aprender a aceptar y que consolidaremos en la medida en que madure nuestra vida espiritual.

Es una acción responsable de sometimiento a una voluntad superior y su consecuencia es beneficiosa.

 

En toda Obra de Dios hay bienestar para  Sus Hijos.

Su Poder y Sabiduría es tal que cuando nos alejamos de Su Palabra no nos va a ir  bien, pero cuando nos acercamos a Él, le creemos y obedecemos, nuestra vida va por El Camino que trae Paz.

  • La obediencia es el cumplimiento de un mandato, de una orden dada por Dios en reconocimiento a Su Autoridad, que por lo tanto no hay discusión.
  • La obediencia es un acto de madurez.

 

¿Por qué debemos obedecer a Dios?

·        La obediencia para el cristiano es el deseo de cumplir por encima de todo y primero que todo con la Voluntad del Padre Celestial; de esta forma le demostramos que Él es el Señor de nuestra vida, el centro de nuestro ser.  

·        Obedecerle también demuestra nuestra confianza absoluta en Él. De esta forma le agradamos y tendremos paz y seguridad que solo Dios nos puede dar.

·        La obediencia a Dios es una prueba de nuestra fidelidad, de nuestro amor por Él y es también una manera leal de Glorificar Su Santo Nombre.

 

La obediencia a Dios es bendición constante para el creyente porque le hemos demostrado nuestra absoluta entrega a Él.

 

  • Infinitas son las bendiciones de Dios a nuestras vidas,
  • Numerosas son las Promesas de Su Inmenso Amor y Cuidados sobre nosotros, Sus Hijos;
  • Él quiere darnos Cosas Grandes, llenarnos de Su Poder, Gloria y Fortaleza.

Dios nos ha llamado a estar frente a las  batallas porque Él suplirá todo lo que nos haga falta, conforme a Sus Riquezas en Gloria en Cristo Jesús. 

– Dios le proveerá, le prosperará, le dará paz, fortaleza, compañía, valentía.

– Guardará su vida, sus entradas y sus salidas.

– Será bendecido en su trabajo, en lo que toque con sus manos, en su familia.

– Cubrirá su vida con Su Favor.

 

La obediencia a Dios trae bendiciones que van más allá del límite de la razón.

Deuteronomio 28:2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.

Teniendo en cuenta esto es conveniente oír la Voz de Dios, prestar atención y disponernos a obedecer.

Seguir por el camino que Él ha trazado y no separarnos a diestra ni a siniestra.

Y la Promesa de Bendición estará en cada paso de nuestro caminar.