Deuteronomio 7:6
Día 23
Deuteronomio 7:6… Jehová
te ha escogido para serle un pueblo especial...
Ha pensado qué tenía Usted de especial para que Dios lo acepte, para pertenecer a Su Pueblo? Sin duda, nada…
Todos al llegar a los
Pies de Cristo, nos inclinamos ante El Salvador dejándole un bagaje de pecado,
de inmundicias, de maldades… del que nos arrepentimos.
Ninguno era apto,
digno, como para que Dios en Su Perfecto Amor nos escogiera pero en Su Gracia,
que es Sobreabundante, nos miró a través de Cristo y nos convirtió en Su
Pueblo.
No por ser los mejores Dios nos ha escogido, antes por el contrario, éramos lo vil y lo menospreciado.
Quien en realidad se ha rendido ante Dios y le ha entregado su corazón, ha tenido un cambio notable y reconoce que su vida pasada era una total caos.
Entonces era tan crítica nuestra situación,
estábamos tan necesitados de amor, de libertad, de sanidad y por eso nos llamó,
porque tal vez nadie ponía su mirada en nosotros, no éramos tomados en cuenta,
y la vida nos había golpeado muchas veces, y solo estábamos, caídos en el dolor.
Deuteronomio 7:6-8 Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu
Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los
pueblos que están sobre la tierra. 7 No por ser vosotros más que
todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el
más insignificante de todos los pueblos; 8 sino
por cuanto Jehová os amó, y quiso guardar el juramento que juró a vuestros
padres, os ha sacado Jehová con mano poderosa, y os ha rescatado de
servidumbre, de la mano de Faraón rey de Egipto.
Conocer que el Pueblo de Israel fue escogido solo por Gracia, porque Dios los amó, es importante para nosotros, porque nos recuerda que así es como Dios escoge a pecadores, para que sean Sus Hijos.
La Biblia afirma que los creyentes hemos sido escogidos de la misma manera que Israel.
El
Apóstol Pablo remarcó esto en el Nuevo Testamento
1 Corintios 26-28 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; 28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, 29 a fin de que nadie se jacte en su presencia.
Al igual que la nación de Israel miles de años atrás, Dios nos escoge por Gracia para que busquemos vivir para Su Gloria en gratitud y adoración. Y hoy conocemos mucho más del Amor de Dios que la nación de Israel en los tiempos del Antiguo Testamento.
Conocemos que en Dios hay perdón para todos
nuestros pecados, y salvación
Romanos 5:8 Dios demuestra su amor para con nosotros, en que
siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Además, por medio de Cristo, formamos parte del
Nuevo Pacto en el que Dios promete obrar en nosotros para que nunca nos
apartemos de Él como los israelitas incrédulos se apartaron
Jeremías 31:31-34 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los
cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32 No
como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de
la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido
para ellos, dice Jehová. 33 Pero este es el pacto que haré
con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su
mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos
me serán por pueblo. 34 Y no enseñará más ninguno a su
prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me
conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová;
porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.
Lucas 22:20 De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
Por tanto, vivamos en humildad y asombro ante Dios.
Su Gracia es totalmente Soberana.
Él muestra Su Gloria en esto, y así tenemos un
fundamento firme para nuestra esperanza en medio de cualquier circunstancia en
nuestras vidas: el Amor de Dios es Eterno y por eso nada podrá separarnos de Él
Romanos 8:38-39 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Es el amor, que nos mueve a la obediencia, en respuesta
a Su Perfecto Amor.
Este es el Amor que le da sentido a nuestras
vidas y nos llena de gozo.
No lo olvide
·
Somos especiales
Deuteronomio
7:6 Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios;
Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra
Como
hijos de Dios no somos uno más; somos especiales tesoros.
Malaquías 3:17 Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los
ejércitos
Cuando algo se define como especial es porque es muy valioso, de una gran significancia, de la más alta valía.
La
fe y la convicción nos permiten apropiarnos de esta Verdad y creerle a Dios y Sus
Promesas para vivir y actuar como personas especiales.
·
Somos únicos
Dios
lo hizo a usted para que fuera Su Hijo, y como Buen Padre puso en usted lo
mejor; por eso lo ve de una forma única y especial.
Deuteronomio
14:2 Porque eres Pueblo santo a Jehová tu Dios, y Jehová te ha escogido
para que le seas un pueblo único de entre todos los pueblos que están
sobre la tierra.
En
la vida de todo Hijo de Dios ha sido colocada una huella, una marca de
bendición. Esta huella nos ha dado características propias y
singulares, diseñadas para que vivamos según nuestro linaje.
Tan
valiosos y únicos somos que nuestro valor
es la Sangre de Su Único Hijo, Jesucristo.
·
Somos exclusiva posesión suya
Nada
ejerce tanta influencia negativa sobre nuestra vida como el sentimiento de
soledad y orfandad. En todo tiempo necesitamos sentir que pertenecemos a
alguien: necesitarnos un Padre.
En
Su Palabra Dios, nuestro Padre, nos ha declarado que somos Suyos, le pertenecemos;
luego, no nos va a dejar ni a descuidar.
Deuteronomio
26: 18-19 Y Jehová ha declarado hoy que tú eres pueblo suyo, de su
exclusiva posesión, como te lo ha prometido para que guardes todos sus
mandamientos; a fin de exaltarte sobre todas las naciones que
hizo, para loor y fama y gloria, y para que seas un pueblo santo a Jehová
tu Dios, como él ha dicho.
Así
nos ve nuestro Padre: especiales, únicos y de su exclusiva posesión.
Nuestro
problema es que a causa de nuestra incredulidad no nos vemos como Él nos ve, ni
queremos vivir conforme a nuestra herencia.
En la medida que les demos más crédito a los Pensamientos de Dios que a los nuestros, cambiaremos la percepción que tenemos de nosotros mismos y le confiaremos nuestra vida.
·
Somos sus
representantes, sus embajadores
Una
vez que aceptamos a Cristo en nuestro corazón, nos convertimos en "cristianos", pequeños cristos, es allí que comienza la Obra del Espíritu Santo, capacitándonos para ser Sus Representantes aquí en la tierra, de modo que ya no
vivo yo, sino que Él vive en y a través de mí.
Gálatas 2:20
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive
Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del
Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Ahora
bien la función de un representante es muy privilegiada, pues ser embajadores de Dios aquí en la tierra
tiene un propósito y función muy clara. Tenemos una gran responsabilidad.
La
imagen de Cristo que perciben los no cristianos, es la imagen que nosotros
damos. Por eso debemos reflexionar sobre nuestras actitudes, ya que si no
representamos bien a Jesús, la gente no cristiana corre peligro de no conocerle
verdaderamente.
Nuestra vida puede influir en la vida de los demás, si somos buenos con los demás, si demostramos el Amor de Dios en todo lo que hacemos, entonces quienes nos rodean van a notar algo distinto en nosotros y van a querer saber por qué somos así.
Si somos
buenos Representantes de Jesús, la gente va a querer conocerlo.
Es nuestro tiempo de
mostrar que somos de Dios, que Cristo vive en nosotros, que nos ha honrado con Su
Elección, por lo tanto vivimos para darle mucho fruto.
Juan 15:16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a
vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto
permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé