Eclesiastés 11:6
Día 30 Devocional escrito por Alejandro Chaves Eclesiastés 11:6 Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano… Según este hermoso texto Bíblico: ¿Qué es lo primero que realizamos por la mañana? ¿Te pusiste a pensar cuál es tu primera semilla que siembras? Muchos lo primero que hacen es agarrar el celular para ver si hay alguna notificación, o ver los estados de los que tenemos agendados. Otros prenden el televisor para ver las noticias o el dato del tiempo. Algunos, sobre todo aquí en Argentina, lo primero que hacen es encender la cocina y poner el agua, para tomarse unos mates. Y varios tienen otras opciones, las que obviamente no llegaría a enumerarte todas… Por ejemplo aquellos que en vez de mate, toman café u otras infusiones, jugos y frutas, salen a correr o van al gimnasio, van a barrer la vereda a hablar con el vecino, etc., etc. Estos pasan por el baño a toda velocidad, luego proceden a cambiarse para comenzar su día, salen presurosos a sus trabajos, estudios, o actividades personales. Claro que también existen los que por remolonear cinco minutos más en la cama, se les pega la almohada y “a gatas” se levantan y salen corriendo… En todas estas situaciones, en ningún momento, cada persona que usamos como ejemplo, hizo la primera acción del día, Por la mañana siembra tu semilla, La primera actividad que debemos tener en cuenta, que es: Sembrar la semilla de la Oración. Debemos encomendar nuestra jornada en las Manos de Dios para que Su Bendición repose sobre nuestras actividades. Tenemos nuestro Mayor Ejemplo: La Vida de Jesús. Marcos 1:35-39 Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. 36 Y le buscó Simón, y los que con él estaban; 37 y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. 38 Él les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido. 39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios. Qué tan necesario es esto, porque según el relato de La Biblia cuando a Jesús lo buscaron, automáticamente fue a una aldea a predicar y realizar diferentes milagros. Porque esa era Su Tarea en la tierra: anunciar la Buenas Noticias de Salvación a los pobres de espíritu, sanar a los enfermos, restaurar corazones, dar vista a los ciegos, liberar a los oprimidos, predicar el tiempo de la Buena Voluntad de Dios sobre los hombres. Lucas 4:18-19El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; 19 A predicar el año agradable del Señor. Por tal motivo necesitaba imperiosamente estar por medio de la oración en contacto con Su Padre, para recibir todo lo del Cielo en Su Vida, porque tenía mucho por realizar. Y nosotros también, que muchas veces estamos cargados de responsabilidades: laborales, familiares, domésticas, de estudios y tantas situaciones inesperadas que nos sobrevienen, Y no solo eso, sino lo más sorprendente: QUE ÉL VA A TRANSFORMAR LO IMPOSIBLE EN lo imposible en posible. Cuando en la mañana sembramos una semilla de oración en Sus Manos. Luego el texto continúa diciendo … Y a la tarde no dejes reposar tu mano… Nos habla de perseverancia, de continuidad. No es solo hacer una oración a la mañana y listo, sino que tenemos que tener la constancia de una vida de oración. Por la tarde también debemos separar un tiempo para estar con El Padre y tener esa comunión íntima y continua. El ejemplo más evidente es ¿Cuántas veces al día comes? y haciendo la misma comparación ¿Cuántas veces vas a la oración? Seguramente te darás cuenta que en muchas ocasiones son más las veces que estamos comiendo, que las que pasamos en la Presencia de Dios. Que entendamos que necesitamos vivir de Su Presencia … Porque separados de mí, nada podéis hacer. Juan 15:5 Conclusión: Esforcémonos a pasar más tiempo con Jesús y veremos cómo nuestro día es diferente. Plantemos cada jornada una semilla de oración, trabajemos en ella y el fruto de ese trabajo va a ser un milagro. PORQUE PARA DIOS NO HAY NADA IMPOSIBLE. ANIMATE A CREERLO Y PREPÁRATE PARA RECIBIRLO