Miércoles, 9 de Julio del 2025

Eclesiastés 3:14

Día 9

Devocional escrito por  Guadalupe  Infràn de Medina  Celis

Eclesiastés 3:14 He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo…


Podemos evitar que en nuestra vida pasen muchas cosas, y lograr que sucedan otras. 

Pero humanamente jamás podremos evitar el paso del tiempo. 

Las mujeres podemos teñirnos el pelo para que no se nos vean las canas, algunas usan botox para las expresiones de las arrugas. 

Los hombres tratan de aggiornarse a la hora de vestirse, así se ven más joviales… Tantos ejemplos que se pueden dar, verdad?.


En Eclesiastés se habla de los tiempos: TODO TIENE SU TIEMPO.  

Eclesiastés 3: 1-9 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.  2  Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;  3  tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;  4  tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;  5  tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar;  6  tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;  7  tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;  8  tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.  9  ¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?


Al leerlo, es tan cierto lo que el rey Salomón podía meditar. 

La poesía de esta lista que describe las diferentes estaciones y facetas de la vida  es hermosa.

Nosotros que vivimos en un país que tiene las cuatro estaciones, sabemos que un árbol pasa por todo el proceso: desde ponerse sus hojas amarillas, secarse, caerse, y volver a brotar, hojas hermosas, y luego vienen los frutos. 

Pero es necesario pasar por todas. 

Dios lo creó, y provoca que en determinado momento del año, eso pase.


A hora bien, qué difícil se no hace a nosotros los humanos que todo lo pensamos, lo meditamos, le damos vuelta, nos cuesta entender los tiempos. 

Queremos aferrarnos siempre a estar frondosos y verdes, mullidos. 

Pero también, DIOS QUE ES BUENO Y SOBERANO, nos hace atravesar etapas de sequedad, y se nos caiga del corazón lo que no es provechoso, para dar frutos de bien.


Todos los tiempos no son agradables. Pero todos ellos son necesarios.

La Palabra dice: 

2 Pedro 3: 8- 9   Más, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.  9  El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es

paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento 

¡QUÈ ÚNICO Y HERMOSO ES NUESTRO DIOS!


Dios siempre sabe lo que hace, y detrás de Su Obra, la enseñanza que deja a nuestras vidas. 

Pero sin duda, Él será Quien siempre nos sostendrá.


El devocional de nuestro día, afirma que luego de razonar, Salomón logra entender la inevitabilidad de los problemas y el mal, y la implacable monotonía de la vida.

HE ENTENDIDO QUE TODO LO QUE DIOS HACE SERÁ PERPETUO...

Perpetuo significa “Que dura y permanece para siempre.”,

perdurable, duradero, imperecedero, eterno, permanente, inmortal, sempiterno.


El Predicador aquí escapa muy brevemente a su forma de pensar debajo del sol.

No es la mera mención de Dios lo que trae el escape, es también el conocimiento de que Dios es Eterno y que esto es importante para nosotros. 

Siempre para nosotros  va a tener acciones puras, santas y buenas:

  •  Las acciones de Dios son efectivas y completas.

  •  Las acciones de Dios son totalmente seguras. 

  •  Las acciones de Dios son permanentes.


Cada cosa es como Dios lo hizo, no como nos parece. 

Tenemos tanto al mundo en nuestros corazones, por lo que se recoge con los pensamientos y preocupaciones de las cosas, que muchas veces son vanas, que no tenemos ni el tiempo ni el Espíritu para ver la Mano de Dios en ellos.


El mundo no sólo ha ganado la posesión del corazón, ha formado pensamientos contra la belleza de las Obras de Dios.

Nos confundimos si pensamos que hemos nacido para nosotros mismos; no, no es nuestro negocio hacer el bien en esta vida, que es corta e incierta. 

Tenemos muy poco tiempo para hacer el bien, por lo tanto debemos redimir el tiempo.


Cuando nos sumamos al pensamiento de Salomón, podemos entender que "Todas cosas les ayudan a bien a los que le aman." 

Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados 


Y Que Dios siempre tiene BIEN, PAZ, AMOR, PUREZA, SANTIDAD PARA USTED Y PARA MI. 

ÉL NO MIDE EL TIEMPO, PORQUE SUYO ES EL TIEMPO. ¡Y ES LO MEJOR!