Viernes, 18 de Abril del 2025

Eclesiastés 5:10

Día 18

Devocional escrito por Alejandro Chaves

Eclesiastés 5:10 El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto …


Este es uno de los grandes males de este tiempo: el amor al dinero.

Hoy te nombraré algunas frases muy comunes y a la Luz de La Palabra, veremos si son reales:

“El dinero da felicidad”, “El que más tiene, más quiere”, “ No importa lo que tenga que perder, con tal de alcanzarlo”, “En este mundo capitalista, la sociedad se ha transformado en egoísta”. 


El consumismo y materialismo nos nos quieren absorber y desviar del verdadero Propósito de Dios.


Una palabra que en este tiempo nos está marcando nuestra Pastora es: “Ojo, prestemos  atención  con no desenfocarse”.


Desenfocarse es estar desenfocado, o sea, hacer perder el enfoque adecuado de una imagen o asunto.

Sinónimos de desenfocar son: desdibujar, deformar, desvirtuar y desfigurar.


Algunos cristianos para tratar alcanzar metas puestas por ellos mismos, (que estoy convencido que no son de Dios), piensan, dicen o actúan erróneamente.

Por ejemplo:  Si para poder obtener más riquezas y alcanzar el objetivo de terminar la casa, comprar un auto 0k, obtener una mejor calidad de vida, y su prioridad solamente es esto,  deciden  tomar horas extras, trabajando en los horarios de reuniones congregacionales, o en el tiempo de estar con tu familia, eso es estar desenfocado.


Luego Usted comienza a asistir a una sola reunión semanal, lo digo siendo generoso, porque muchas veces lo hacen cada quince días, u otros asisten una vez al mes, solo por cumplido.

Esto le convierte en un cristiano nominal, un asistente más, que se congrega de vez en cuando, alguien que no termina de convertirse …


Y es más cuando Usted asiste a una reunión, al estar tan agotado por el “trabajo extra” que ha tomado, el cansancio le vence y  termina durmiendo en la banca, perdiendo de recibir lo que Dios quiere derramar sobre su vida.


Nuestro Pastor tiene una hermosa frase que dice: “La distancia trae costumbre y la costumbre olvido.”

La Biblia nos enseña a no dejar de congregarse. Hebreos 10:25


Caemos enredados en las preocupaciones de este mundo, que son diabólicas.

Vencidos por el afán y las riquezas, nos enredamos en los lazos que el enemigo ofrece.

Por ejemplo, muchos se preocupan por que “se ponen encima”,  tratando de estar con la ropa, como se dice “al último grito de la moda”, y de esa forma se creen felices, a costa de endeudarse, inclusive sin poder cumplir, se convierten en morosos, sumando estrés a la vida, no se dan cuenta que es moda, y la moda es de este mundo.


  • No han comprendido lo que Jesús ha enseñado sobre el afán y la ansiedad. Mateo 6:25-34
  • No tomemos la forma de este mundo, por el contrario, debemos transformarnos a Su Imagen. Romanos 12:2

Un ejemplo a imitar es Juan El Bautista. Marcos 1:6-7 

Ese hombre estaba enfocado, entendía cual era el Propósito de Dios para su vida: Anunciar las Buenas Nuevas, que ha venido un Salvador, Jesucristo, El Señor. Ese mismo legado tenemos nosotros hoy.


Anunciar que viene a buscar una Iglesia Santa, sin manchas y sin arrugas. Efesios 5:27


Hay un texto muy hermoso en el Nuevo Testamento:

1 Timoteo 6:10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. 

Es una advertencia para no extraviarse de la fe


Extravío es perder algo, dejarlo en algún lugar sin darse cuenta, que luego no se recuerda dónde está o donde corresponde, de modo que otros no lo encuentren.

También significa que se ha salido de su ruta.


Seguramente a Usted le haya sucedido, que  estuviera sirviendo a full en alguna actividad de la Iglesia: sea escuela bíblica, alabanza, visitación, evangelismo, etc.

De pronto vino una oferta tentadora, un desánimo, una situación adversa y comenzó a mermar la intensidad del servicio, hasta que un día sin darse cuenta se encontró inactivo. 

¿Cómo pasó? ¿Qué sucedió? Simplemente perdió el rumbo, la ruta que Dios había trazado, desenfocándose que Plan Divino.


  • Hay que prestar atención a esto, porque en el  Camino habrá ofertas, tentaciones, luchas y adversidades diversas, pero nuestra meta debe ser clara y nuestra mirada puesta en Jesús. Hebreos 12:1-2 


  • Recordemos a Pedro caminando sobre las aguas, mirando al Maestro pudo lograrlo, bastó un segundo para hundirse…Mateo 14:25-31


Así sucede con nosotros al desenfocarnos del blanco.

No debemos olvidarnos de las prioridades, no estar entretenidos ni afanados, cargados de proyectos humanos  para con nuestras propias vidas o Familia.


  • No permitamos que el afán nos traiga cansancio o fatiga, dependamos de Su ayuda, para llevar nuestras cargas. Mateo 11:28-30


  • Ante las decisiones, responsabilidades y deberes que tenemos que responder, llevemos toda nuestra ansiedad a Sus Pies. 1 Pedro 5:7

 

  • De esa manera no nos olvidaremos de lo más importante: 

estar con Jesús, El Señor de nuestras  vidas, solo en Su Presencia hallamos gozo. Salmos 16:11


  • Aprendamos a elegir la mejor parte. Lucas 10:38-42


  • Nuestra mayor ocupación debe ser conocerle más y más a Él, no con una parte de nuestro corazón, sino con el cien por ciento de nuestro ser. Mateo 22:37-38


  • Debemos amar la Palabra de Dios, traerá luz en nuestro caminar, es la única que nos ayudará a tener convicciones firmes y endereza nuestros pasos. Salmos 119:97; Salmos 119:105 


  • Amar la Casa de Dios, nuestro Lugar de encuentro con Dios, donde contemplamos Su Hermosura, somos guardados, le adoramos y somos instruidos. Salmos 27:4-7 


  • No debe haber en nuestra vida mayor anhelo, que el pasar tiempo asistiendo a la Iglesia, nuestro Lugar de Congregación. Salmos 84:1-4


No olvide que un culto perdido es una puerta que abrimos al enemigo para que nos robe las bendiciones que Dios pretende derramarnos, no permitamos que el diablo haga estragos en nuestra vida y entorno.

En nuestra Casa nos enseñan a no darle un centímetro de  ventaja al enemigo, porque es astuto y va a querer desviarnos del rumbo y  así robar nuestra Corona de Vida Eterna.


Conclusiòn: 

Si  Usted está leyendo este devocional y encuentra que se ha desenfocado extraviado del Propósito de Dios, está a tiempo, Jesùs le espera con Sus Brazos abiertos.

Renuncie a todo lo que le aparta de Dios, arrodillese y pídale perdòn, es tiempo de restauración.

Deje que el Padre le llene de Su Espíritu Santo y alístese para asistir a la próxima reunión.

Dios tiene algo especial para su vida y lo hallarà en Su Casa.

Jeremías 18:2  Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras.

Estando en Cristo estamos plenos, no nos hace falta nada.

Nuestro Mayor Tesoro, nuestra Mayor Riqueza es Èl.