Jueves, 15 de Mayo del 2025

Eclesiastés 5:4

Día 15

Devocional escrito por Cristina Remus de Medina Celis

Eclesiastés 5:4 Cuando a Dios haces promesa no tardes en cumplirla … 


Las palabras tienen valor, pueden tener valor negativo, pueden tener valor positivo, las palabras pueden ser expresadas para bien, o para mal. 

Pero hay algo que La Biblia nos habla en cuanto a las palabras, y son aquellas palabras con las cuales nosotros nos comprometemos a hacer algo: La Biblia lo llama un voto a Dios.


  • El  versículo de nuestro devocional, nos habla de la importancia que Dios le da a las promesas (votos) que salen de nuestras bocas.


En la cultura israelita, el hacer votos era un asunto muy serio.

Los votos eran voluntarios, pero una vez que se hacían, eran inquebrantables, de hecho, en Deuteronomio dice: 

Deuteronomio 23:21-23 Cuando haces votos (promesas) a tu Dios, no tardes en pagarlos, porque ciertamente lo demandará Jehová tu Dios de ti, y sería pecado.

22 Más cuando te abstengas de prometer, no habrá en ti pecado. 23 Pero lo que hubiere salido de tus labios, lo guardarás y lo cumplirás, conforme lo que prometiste a Jehová tu Dios, pagando la ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca.


Muchos de nosotros (por no decir todos), nos hemos encontrado en situaciones difíciles, al límite, ya sea por salud, economía, problemas matrimoniales, familiares, entre la vida y la muerte, etc. 

Y al vernos sin salida, hemos hecho promesas a Dios. 

“Señor, si tú me concedes esta petición que yo te hago ahora, te prometo que yo voy a ……. para ti Dios mío”.


  • Es por eso que las palabras que salen de nuestras bocas tienen poder para bien, o para mal.

Dice nuestro versículo: 

Cuando hagas una promesa a Dios no tardes en cumplirla. 


O sea no son votos a largo plazo. 

Los votos son de corazón, no es una transacción la que hacemos con Dios.

Dios no está prohibiendo que Usted y Yo hagamos votos, lo que está diciendo es que lo cumplamos en el menor tiempo posible, porque esto tiene que ver con la entrega de nuestro corazón, con el anhelo de servirle a Él.

Conscientes que Él ha intervenido en nuestras vidas, abogando, salvando nuestras causas:  que Él ha sido Propicio a nosotros cuando le clamamos.


  • Cumple lo que prometes.

  • Porque Él no se complace de los insensatos.


Es muy tonto pensar que podemos hacer promesas a Dios y no cumplir o jugar con Dios al cumplirla parcialmente.

Proverbios 20:25 Lazo es al hombre hacer apresuradamente voto de consagración, y después de hacerlo reflexionar.


Voto de consagración es dar algo como ofrenda a Dios.

Consagración significa apartar algo para uso religioso.


Este Proverbio describe lo malo que es hacer un voto a la ligera y luego reconsiderarlo.

Es decir, replantear si lo hago o no. 

Ya hemos visto que Dios toma las promesas con seriedad y demanda que se lleven a cabo en Deuteronomio 23:21-23


Eclesiastés 5:5 Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.


Muchas veces tenemos buenas intenciones cuando hacemos un voto porque queremos mostrar a Dios que estamos determinados a servirlo. 

Pero lamentablemente las buenas intenciones no alcanzan, por eso el consejo es:

Mejor no prometer, que hacer una promesa a Dios y no cumplirla.


Eclesiastés 5:6 No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y destruya las obras de tus manos?


  • Cuando un cristiano hace un voto a Dios debe cerciorarse de cumplirlo. 


Seguramente conllevará algún sacrificio, pero es un voto que Dios trajo la respuesta. 

Trajo la Bendición, La Presencia de Dios se derramó a través del Amor, en Provisión, en Salud, Restauración familiar o matrimonial…Etc. 

Y en este versículo dice claramente que si no cumplimos, va a ver un enojo de Dios y que las obras de nuestras manos se van a caer.


Este versículo puede traer luz y de alguna manera mostrar el motivo, por lo cual, alguien que aunque está en oración, y sirve en la Iglesia, pero siente que se ha detenido su crecimiento espiritual, su ministerio se ha estancado, que no prospera y todo esfuerzo cae en la nada, o con resultados escasos.


Si revisamos retrospectivamente nuestro corazón y vemos de un tiempo a esta parte, es muy probable que encontremos promesas incumplidas a Dios o a medio cumplir.


Esto no significa que Dios se está vengando, sino que nos está recordando nuestros votos y es importante que Usted y Yo cumplamos con Él. Ese es el valor de nuestras palabras.


Usted dirá: “Si está bien pero eso era para los israelitas, ahora estamos en el tiempo de La Gracia.”

Déjeme decirle que Jesús dijo:

Mateo 5:17- 19 No penséis que he venido para abrogar (anular) la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. 18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se halla cumplido. 19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, este será llamado grande en el reino de los cielos.


¿Comprende? Las leyes del Antiguo Testamento siguen vigentes hasta el fin. 


De hecho Jesús dice:

Mateo 5:33 Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás (jurar en falso), sino cumplirás al Señor tus juramentos (promesas).


En este pasaje Jesús destaca la importancia de decir la verdad. 

La gente rompía sus promesas y empleaba un lenguaje sagrado en ligero y descuidado.

Mantener los votos y las promesas es importante, porque ayuda a establecer la confianza y hace posible las relaciones humanas serias.


  • La Biblia condena el hacer votos a la ligera, el dar la palabra y no cumplirla. y el jurar en vano por el Nombre de Dios.


Para reflexionar:

Hermanos Queridos, Dios no toma los votos rotos a la ligera. 

Un voto roto puede incurrir en Su Juicio sobre nuestros esfuerzos.

Un predicador del siglo pasado dijo: 

“Un pecado pasado por alto por la mayoría entre el Pueblo de Dios, es el pecado de los votos rotos: prometer cosas a Dios y no cumplir con el voto.”


Pero los que honran a Dios, no se apresurarán a hacer votos a Dios.

Se tomarán en serio el cumplimiento de los votos hechos.

Considerarán los votos rotos que deben confesarse y de los que deben arrepentirse.


QUE DIOS NUESTRO SEÑOR NOS AYUDE, TRABAJE EN NOSOTROS EL QUERER COMO EL HACER POR SU PERFECTA VOLUNTAD Y SU SANTO ESPÍRITU NOS LLEVE A TODA VERDAD Y JUSTICIA.

¡Dios les siga bendiciendo!