Lunes, 9 de Junio del 2025

Eclesiastés 5:6

Día 9

Devocional escrito por Lucas Italiani

Eclesiastés 5:6 No dejes que tu boca te haga pecar…


"¡Perdón!"; "¡No quise decir eso!"; "¡Lo he dicho sin querer!" ; "¡Yo no quería hablarte así!"; "¡Lo que dije, lo hice sin pensar!"

Creo que todos alguna vez hemos dicho alguna de estas frases, después de recapacitar y darnos cuenta de que hemos cometido un gran error dejando que nuestra boca nos haga pecar.


La Palabra de Dios es clara, podemos hacer muchas cosas buenas y una sola palabra fuera de lugar, un comentario inoportuno, unas frases ofensivas, una conclusión apresurada, una expresión sencilla y podemos destruir relaciones, hacer daño y lo peor de todo pecar contra El Señor

Proverbios 18:21 La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.


  • Debo cuidar lo que dicen mis labios.

  • Hablo según lo que yo decido, yo debo controlar mis palabras, mis comentarios, evitando ofender, agredir, criticar, quejarme, porque puedo pecar con mi boca. 


La Palabra de Dios dice que no podemos decir que fue ignorancia, quitándonos la culpa de lo que hemos dicho, el resultado de estas palabras que ofenden y nos

hacen pecar, es que Dios se enoja a causa de nuestra voz y puede destruir todo lo que hemos construido.


Las palabras no son simplemente sonidos producidos por nuestra boca dando forma al aire que pasa por nuestra laringe. 

  • Las palabras tienen un poder real. 


Dios creó el mundo con el Poder de Sus Palabras.

Hebreos 11:3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.


Los seres humanos somos hechos a Imagen y Semejanza de Dios, y nuestras palabras también tienen poder. 

Para que quede claro, las palabras del ser humano no tienen el poder para modificar la realidad, pero nuestras palabras hacen más que transmitir información: tienen un impacto sobre las personas. 


  • El poder de nuestras palabras puede sobrecargar el espíritu de las personas, e incluso provocar el odio y la violencia. 

  • Las palabras pueden empeorar las heridas e incluso provocarlas directamente. 

  • Por otro lado, las palabras pueden edificar y dar vida. 


Proverbios 18:21 La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.


Romanos 10:14-15 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? 15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! 


  • De todos los seres de este planeta, sólo los humanos tienen la capacidad de comunicarse a través de las palabras. 

  • El poder usar las palabras es un regalo único y maravilloso de Dios.


Las palabras son tan importantes que tendremos que rendir cuentas de lo que hayamos dicho cuando nos presentemos ante El Señor Jesucristo.

Mateo 12:36-37 Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. 37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.


El Apóstol Pablo escribió: 

Efesios 4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes 


La palabra griega traducida como "corrompida" significa "podrido" o "sucio" y originalmente hacía referencia a las frutas y verduras podridas. 


  • El humor vulgar, los chistes obscenos y el vocabulario grosero no tienen lugar en la vida de un cristiano. 

  • En cambio, nuestro modo de hablar se tiene que caracterizar por ser edificante, con enseñanza, llena de Gracia.

Efesios  4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.


Colosenses 3:16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. 


Colosenses 4:6 Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.


Útil, edificante, que satisface las necesidades, y beneficioso, estos son los objetivos descriptivos para las palabras que usamos.

Proverbios 15:4 La lengua apacible es árbol de vida; más la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.


  • Algo que siempre debemos tomar en cuenta, es que lamentablemente de nuestra boca pueden brotar ríos de oración, adoración y alabanza, pero en algún momento también pueden brotar ríos de chisme, murmuraciones, calumnias, discordias, amarguras.


Por nuestra inclinación a pecar, debemos tener claro que ésta barrera es como una puñalada auto infringida a nuestra relación con El Señor. 

Día con día, pido que Él ponga guarda a mi boca y vigile las puertas de mis labios. 

Él es limpio, puro y condena enérgicamente los pecados de la boca.


  • Pidamos ayuda al Padre, para que antes de transgredir con nuestros labios, nos dé el valor de tomar la decisión de no ofenderle.


Salmos 141:3 Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios.


Pensemos antes de hablar, hablemos guiados por El Espíritu Santo, nadie puede obligarnos a decir algo que no queremos, debemos tener dominio propio y El Señor se agradará de nosotros.