Viernes, 8 de Diciembre del 2023

Eclesiastés 7:10

                                                                                                                                                                         Día 8

Eclesiastés 7:10 Nunca digas... los tiempos pasados fueron mejores...

 

Según el predicador y sabio Salomón: Es falto de inteligencia anhelar tiempos, glorias o bendiciones pasadas.

Eclesiastés 7:10 Nunca digas: ¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría. 

Es poco sabio entretenerse mirando al pasado junto con sus bondades, como si todos los tiempos no tuviesen cosas buenas y cosas malas.

Todo este descontento y mala aptitud, no nos permite ver con fe y esperanza las bendiciones y beneficios en medio de las dificultades.

 

Momentos caóticos, inesperados, crìticos, angustiantes… vienen a nosotros y ante esto nuestras reacciones muchas veces no son sabias...

Jueces 6:13 Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas.

Gedeón había sido visitado  por el Àngel del Señor, diciéndole

Jueces 6:12 Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente. 

Pero Gedeón antes de contentarse por las palabras de aliento o la deferencia del Señor en acudir en su ayuda, prefirió comenzar con sus cuestionamientos, reproches, quejas…

Sabía que Dios había sacado a Su Pueblo de la esclavitud anteriormente, pero afectado por la situación no podía vislumbrar que la visita del Señor podía ser la clave para salir del problema actual.


Es verdad que en los momentos de crisis, todos somos afectados en lo emocional,  material y físico…  y a muchos hasta  afecta en la fe. 

Quiere Dios que lejos esté de Sus Hijos, postrarse en lamentos y quejas por ver las cosas solo con  la mirada natural.


Debemos recordar que Dios llamó a Su Pueblo a guardar su corazón, a provocar los cambios en el mundo físico y espiritual por medio de la oración y a ser comunicadores de la esperanza.

Salmo 42:11 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.

 

No se trata de negar la realidad , sino de anunciar las Verdades Divinas que están por encima de toda situación adversa.

Job 11:18 Tendrás confianza, porque hay esperanza; Mirarás alrededor, y dormirás seguro.

Y estás expresiones son de Job, el hombre que más sufrió y padeció en esta vida.

Tampoco podemos irnos a los extremos, haciendo creer que por ser muy espirituales nada nos afecta.

Ni al extremo carnal, que lee y escucha más las noticias,  dependiendo de la información actual… que de lo que lee en La Biblia y oye la Voz de Dios.

 

Un factor común para los cristianos son las pruebas y el sufrimiento.

Aunque Jesús nos dijo que en el mundo tendríamos aflicciones, todos algunas vez le hemos preguntado a Dios ¿Por qué a mí?

 

Toda  prueba o contrariedad que viene  a nuestra vida está bajo el pleno consentimiento de Dios, son situaciones que Él permite e incluso supervisa.

1 Corintios 10:13 No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla.


El deber de todo creyente es Ser Luz en medio de las tinieblas, y seguir firmes creyendo cada Promesa que El Padre nos ha dado.


Ser la mano amiga para los que se sienten asfixiados y sin esperanza, dando la Palabra de Aliento que provoque fe en Cristo y brinde apoyo de todo tipo, a quien lo necesite....

Salmos 31:24 Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome aliento vuestro corazón.

 

Nuestro presente puede estar cargado de dificultades… y de nada nos servirá ponernos a mirar atrás y deprimirnos, buscar la fortaleza en Dios nos asegurará firmeza, hasta que todo pase y veamos Su Victoria.

Debemos obrar en sabiduría para  afrontar las situaciones, sobre todo con la fe y esperanza de que Dios es nuestro Ayudador.

La sabiduría que viene de Dios

Santiago 1:2-4 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. 4Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seàis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.  


Sabiduría significa discernimiento práctico.

Se inicia con el respeto a Dios, que nos lleva a vivir una buena vida, y resulta en una mayor capacidad para distinguir el bien del mal.

Dios está dispuesto a darnos la sabiduría, pero no estaremos en condiciones de recibirla si nuestros objetivos son egoístas en lugar de centrados en Dios.

Para conocer la Voluntad de Dios tenemos que leer Su Palabra, y pedirle que nos enseñe a obedecer y entonces debemos hacer lo que Él nos dice.

 

Hemos sido llamados a creer sin dudar, lo que significa  no sólo creer en la existencia de Dios, sino también creer en Su Cuidado, Amor y Provisión para nosotros.

Incluye confiar en Dios, porque dependemos de El plenamente, y también  involucra  orar y esperar que Él escuche y responda nuestro clamor.

Debemos desechar nuestra actitud crítica cuando llegamos a Él.

Dios no responde oraciones egoístas o desconsideradas.

Debemos confiar en que Él va a alinear nuestros deseos con Sus propósitos.

 

Nunca dudar, quien  vacila no está completamente convencido de que el Camino de Dios es el Mejor.

Trata a La Palabra de Dios como cualquier consejo humano, y se reserva la opción de desobedecer.

Oscila entre la lealtad al sentimiento personal, las ideas del mundo y los mandamientos de Dios.

Para estabilizar la mente vacilante o dudosa, hay que comprometerse sin reservas a Dios.

El resultado será la perfección y estaremos completos por Su Gracia.


Evitemos  ser como:

·        Los quejumbrosos (persona que se queja con frecuencia, especialmente si lo hace por costumbre o sin una causa importante.)

·        Los  que  añoran el pasado, (personas que recuerdan con pena a alguien o algo ausente, lejano, perdido o del que se ha sido privado.) 

·        Los nostálgicos (personas que sienten pena por la lejanía, la ausencia, la privación o la pérdida de alguien o algo queridos.)

·        Los incrédulos, aquellos que no tienen fe ni esperanza 

Pues sería como vivir detenidos en un pasado que no vuelve, perdiéndonos los milagros y el pan de cada día que nos ofrece Dios, aquí y ahora.

Ø Porque aunque tengamos problemas, El Dios de las respuestas, nos está favoreciendo.

Ø Aunque no veamos o tengamos cambios, nuestra confianza es que Dios está en control de cada situación.

 

De cuántas situaciones  nos ha sacado El Señor!

En cuántas oportunidades hemos visto Su Obrar!

Pues si lo hizo una vez, y otra vez y otra vez… lo hará de nuevo! Dios es Bueno!

 

Más bien afirmemos nuestra fe, porque el verdadero cristianismo es probado con los frutos que damos en medio de las crisis. 

Así que, pase lo que pase, atravesando lo que estemos atravesando, levantemos hoy la bandera de victoria sobre toda circunstancia en el Nombre de Jesucristo, confiamos en Su Victoria.

Y miremos adelante, porque lo que todavía no hemos vivido, será sorprendente, porque El Dios de Maravillas está guiando nuestro destino.

Lo Mejor aun no ha venido, esperémoslo!!!