Eclesiastés 7:29
Día 14 Devocional escrito por Graciela Alarcón de Chaves Eclesiastés 7:29 Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque. Este Libro fue escrito por el rey Salomón, el cual nos dejó muchas enseñanzas de cómo debemos vivir en este mundo, agradando a Dios siempre. Es por eso que es muy importante que podamos aprenderlo y ponerlo por obra. En este versículo nos habla sobre la justicia y el pecado en el hombre. ¿Qué significa ser justo? Una persona o servidor justo; se caracteriza por su capacidad de discernir entre lo que está bien o mal. Se distingue de los demás por ser honesto, recto, compasivo y humanitario, al no permitir que se cometan atropellos contra nosotros mismos ni contra los demás. NO HAY HOMBRE JUSTO EN LA TIERRA Esta parte del versículo nos habla que no hay en la tierra hombre justo Romanos 3:10-12 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. 12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Esto no significa que no existan personas que intenten hacer el bien y vivir de acuerdo a las Enseñanzas de la Palabra de Dios. Pero sin embargo, el mensaje aquí es que no existe una perfección absoluta en el ser humano, todos tenemos debilidades, tentaciones y momentos en los cuales somos derrotados por nuestros deseos. Incluso las personas más nobles y virtuosas pueden cometer errores y caer en pecado. Es por eso que debemos tener en cuenta esta enseñanza y afirmar que el bien y el pecado son totalmente opuestos. ¿Qué es hacer el bien? Se refiere a acciones justas y virtuosas, mientras que el pecado es lo opuesto a dichas acciones, dado que violan las Leyes y Mandamientos que Dios nos demanda como Pueblo Suyo que somos. Una cosa debemos tener en claro que la perfección moral no es alcanzable para los hombres Romanos 3: 23-24 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, Hay personas que a criterio de la sociedad son consideradas justas es por eso que es imposible ser justificados por nuestras obras Efesios 2: 8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. La carta de Efesios nos podría “desanimar para alcanzar la perfección moral” que Dios nos requiere, pero Dios que es Rico en Misericordia nos proveyó un Salvador Jesucristo Efesios 2: 4-7 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Gracias a la Obra Redentora de Nuestro Señor y Salvador nos recuerda y alienta que podemos mejorar y crecer en nuestro caminar con El Señor hacia la Justicia de Dios. Si por distintas causas, caemos en el pecado no debemos de desanimarnos, sino que tenemos que reconocer nuestras debilidades, como arrepentirnos y volvernos a Dios 1 Juan 1: 8-10 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. 1 Juan 2: 1-6 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. 2 Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. 3 Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. 4 El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; 5 pero el que guarda su palabra, en este verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. 6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. ¡Podemos aprender con la Ayuda del Espíritu Santo a ser mejores personas! Compasivas con nosotros mismos y con los demás, al reconocer nuestras imperfecciones y cultivar un espíritu de humildad. ¡Su Palabra nos impulsa a seguir adelante, buscando siempre mejorar y servir a todos con amor! ¡No nos cansemos de hacer el bien queridos hermanos! ¡BENDICIONES!