Viernes, 13 de Octubre del 2023

Eclesiastés 8:12

                                                                                                                                                                         Día 13

Eclesiastés 8:12 Les irá bien a los que a Dios temen...

El escritor de Eclesiastés hizo otra observación angustiosa. Mirando a su alrededor vio a malvados que prosperaban y, por otro lado, a personas piadosas que sufrían problemas.

Pero el escritor no cayó en la incomprensión, llenándose de amargura, estallando en  bronca, ni se dejó llevar por la ira y las quejas; en lugar de ello manifestó fe y esperanza.

Porque creía en un Dios justo que en última instancia encauzaría todas las cosas, dando a cada uno lo que le corresponde

 

El panorama de los tiempos de Salomón parece una imagen repetida de la que vemos en nuestros días, es tal la corrupción, la maldad de los hombres va en aumento…

El pecador, pareciera, disfrutar más de la vida, entre la opulencia del resultado de sus delitos…alardea de sus actos inmorales y descaradamente subido a su orgullo, muestra sus trofeos miserables, que son vanidad, pues los disfrutará en esta tierra, pero…¿Qué de la eternidad?

Dios ilumina el corazón de Sus Hijos, fortaleciendo la esperanza, que no nos avergüenza… nuestra alma abriga por fe, una Eternidad de Paz, Gozo y Justicia en La Presencia de Dios. 

Es la convicción de debemos tener cuando vemos injusticia y el aumento del mal.

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Eclesiastés 8:12  Aunque el pecador haga mal cien veces, y prolongue sus días, con todo yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante su presencia;

 

Los piadosos Hijos de Dios pueden no prosperar tanto, como en el mismo momento sí, los malvados.

Sin embargo, les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante su presencia;

 

Aquellos que hacen el mal pueden prosperar en este mundo, haciendo alarde de sus posesiones, ostentar sus riquezas mal habidas,  gastar descontroladamente, ante la mirada impotente de quienes necesitan, humillar con su soberbia a quienes carecen… e incluso gozar de una larga vida…

Todas esas injusticias pueden afectar nuestro corazón, si no habría temor delante de Su Presencia.

Pero como Hijos de Dios sabemos diferenciar entre lo obtenido decentemente y lo adquirido por malas acciones, por ello descansamos en la Justicia Divina y ponemos nuestra mirada en El Señor, para que nuestra fe sea edificada sobre el cimiento  firme  que es Jesucristo, y ante la propaganda obscena de los pecadores, sepamos en dónde estamos parados y afirmemos nuestra fe.


Las palabras del Maestro deben golpear nuestro corazón, hasta romperlo…

Mateo 16:26 Porque ¿ qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

Cristo hizo todo para que tengamos Vida Eterna, nuestra  parte es creer y conducirnos en este mundo de acuerdo a La Palabra de Dios, para alcanzarla.

 

Entendemos que el hombre sin Dios no puede comprender estas cosas, la ambición es más fuerte…incluso que la fe, pues al hablarles de Dios y la Eternidad, ellos entienden la vida desde su corta visión, y solo piensan en vivirla, con sus afanes materialistas, haciendo cualquier tipo de mal, con tal de obtener lo que quieren.

 

Pero Dios ha determinado un día en que todo ser viviente se enfrentará a la Eternidad,

  • Vida Eterna para los que han abrazado la fe en Jesucristo, apartándose del mal.
  • Condenación Eterna, para aquellos que se rehusaron a creer en Jesús como Salvador rechazando el Ùnico Camino al Cielo.

 

Hay un relato en La Biblia que nos ilustra claramente  estas verdades:

La Parábola del rico y Lázaro

Lucas 16:20-25 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas, 21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. 22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. 25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado 

Al leer la parábola algunos se preguntan ¿ser rico es un pecado? ¿La miseria es algo bueno y que deberíamos buscar? ¿Todos los ricos van al infierno y los pobres al cielo?

Por supuesto que ser rico no es sinónimo de pecado, sobre todo si las riquezas han procedido de trabajo y esfuerzo.

Y tampoco la miseria es algo bueno, porque Jesús hubiera insistido en que los pobres sean cada vez más pobres.

El Señor nunca alabó la miseria, el hambre, o la injusticia. Por el contrario, le dolían estas situaciones y por eso trataba de obrar, sacando a las personas de esa situación y dándoles dignidad.

Dios levanta al pobre

Salmos 113: 5-9 Quién como Jehová nuestro Dios, Que se sienta en las alturas, 6 Que se humilla a mirar En el cielo y en la tierra? 7 Él levanta del polvo al pobre, Y al menesteroso alza del muladar, 8 Para hacerlos sentar con los príncipes, Con los príncipes de su pueblo. 9 Él hace habitar en familia a la estéril, Que se goza en ser madre de hijos. Aleluya.


¿Entonces por qué este hombre rico se fue al infierno? No por sus riquezas, primero si no rinden su corazón a Cristo tanto ricos como pobres irán al infierno, así que un rico va al infierno si no se arrepiente de sus pecados.

Porque podríamos decir ¿Qué mal hizo este hombre? No era su culpa que Lázaro fuera pobre, y tampoco dice que lo maltrató, ni lo estafó para que termine en una situación así.

Podríamos decir que el hombre rico no hizo nada malo. Pero a los ojos de Dios, eso no lo hace bueno.

Estar centrado en sí mismo, la indiferencia, pensar solo  en pasarla bien, en sus diversiones y comodidades, es egoísmo.


Vemos a diario a muchas personas que por amor al dinero, cometen todo tipo de delitos, el afán de poseer mucho dinero, los arrastra a negocios ilícitos, fraudes, a corromperse, incluso denigrarse, hasta prostituirse… en su búsqueda de la riqueza se vuelven insaciables, y al poseerla se creen poderosos.

Y muchos es tal su egoísmo que se enceguecen, se vuelven ciegos para no ver la necesidad que hay a su alrededor, ni siquiera ven a alguien aunque  este muriendo de hambre en la puerta de su casa, algo así pasó con el rico del relato bíblico… el hambre estaba en la puerta de su casa y él no hizo nada por eso…

 

Cuántas veces escuchamos de personas  que dicen: pero yo soy una buena persona, no mato, no robo, no estafo: Soy bueno…

Esa no es la medida con la que Dios nos mira. Dios nos pide mucho más que simplemente no hacer cosas malas.

Porque el gran pecado de este hombre rico fue justamente ese, no hacer nada bueno, no hacer el bien que estaba llamado a hacer y ser indiferente a las necesidades del prójimo.

Santiago 4:17 y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado


  • Somos llamados a representar a Cristo en esta tierra, imitar el Obrar de nuestro Maestro y ver en nuestro prójimo al Señor.
  • Caminamos en esta vida siendo Testigos de Cristo, esperando heredar el Reino que ha preparado para nosotros.
  • Por nuestros actos seremos juzgados.


Cuando Jesús juzgará cada vida. 

El juicio de las naciones Mateo 25:31-46

Mateo 25:31-46 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, 32 y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33 Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 37 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿ cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. 41 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43 fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. 44 Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿ cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? 45 Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.46 E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

Jesús dijo: el último día pondré a las ovejas a mi derecha y las cabras a mi izquierda y les diré a los de la izquierda: aléjense de mí, porque tuve hambre y no me diste de comer, sed y no me diste de beber, desnudo y no me vestiste, forastero y no me alojaste, en la cárcel y enfermo y no me visitaste.

Era natural que se preguntaran ¿Pero cuándo Señor te vimos así y no te ayudamos? Cada vez que no lo hicieron con uno de mis hermanos más pequeños, conmigo no lo hicieron.

No dice aléjate de mí  porque me quitaste la comida, o la bebida, o la casa, o porque me encarcelaste, o desnudaste.

No hubo ninguna acción directamente mala. Nadie mató, nadie robó, nadie estafó. Cuál es el gran drama de estas personas? No hicieron el bien que estaban llamados a hacer.

 

Definitivamente cada creyente

§  Debe ser una oveja que El Señor ubica a Su Derecha.

§  Ser de  aquellos que ante la necesidad extendemos la mano para ayudar.

§  De los que no nos conformamos sólo con no hacer cosas malas, sino que queremos hacer muchas cosas buenas.

§  De los que podamos ver en los  pobres Lázaros de este mundo, a Cristo, que espera ver nuestra actitud de amor.


Al final no le irá bien al impío.

Eclesiastés 8:12 Les irá bien a los que a Dios temen...


En la eternidad la bondad será recompensada y el mal recibirá justo castigo; porque sabemos que Dios es  Justo.


Sabiendo que la vida que es algo más que un paso por esta tierra, pues  tiene un significado eterno, y que prevalecerá la Perfecta Justicia de Dios, debemos recibir con gratitud Su Gracia, fortaleciendo nuestra fe en nuestro diario caminar, sabiendo que nos espera la Eternidad con Él.

Recibiendo el regalo más maravilloso que Cristo no dio: la Vida Eterna.