Eclesiastés 9:16
Día 8 Devocional escrito por Santiago Medina Celis Eclesiastés 9:16 …Mejor es la sabiduría que la fuerza… Si hay alguien sabio y digno de imitar cuando se tiene un deseo de alcanzar Sabiduría, es al sabio Salomón. Él escribió El Libro de los Proverbios, en el cual encontramos nuestro devocional, Este Varón de Dios, tranquilamente podría haber pedido cosas terrenales, pero sin embargo pidió lo que no se puede tasar con dinero: 1 Reyes 3: 5- 14 Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios: Pide lo que quieras que yo te dé. 6 Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, porque él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo; y tú le has reservado esta tu gran misericordia, en que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día. 7 Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir. 8 Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud. 9 Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? 10 Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto. 11 Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio, 12 he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. 13 Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días. 14 Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré tus días. 15 Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios: Pide lo que quieras. Esta pequeña parte de la vida de Salomón, nos enseña que Dios siempre nos va a conceder los deseos que a Él le agraden, para llevar adelante Su Voluntad. Muchas veces nuestras oraciones no son respondidas, porque Dios sabe: De lo que nos libra. Lo que nos enseña. Prueba nuestra fe. Nos enseña a depender de Él. Nos hace madurar, etc. La mayoría nos oponemos a esto y creemos que si somos más audaces lo obtendremos. ¿Le pasó? A mi sí, persistí, y peleé muchas veces por lograr cosas, obtener respuestas de Dios, y aprendí con el tiempo que Su Respuesta no llegaba, porque Dios tenía algo mejor. La Versión de Lenguaje Actual, es muy interesante para leer nuestro devocional: Eclesiastés 9:16-18 Aunque la gente se fije más en la pobreza del sabio que en la sabiduría de sus palabras, yo sigo pensando que «más vale maña que fuerza», 17 pues se oyen mejor las suaves palabras de los sabios que los gritos del más grande de los tontos. 18 En realidad, puede más la sabiduría que las armas de guerra, aunque un solo error puede causar mucho daño El Predicador sabía que la Sabiduría no es apreciada: Hoy la generación de la tercera edad, ya no es valorada, no son respetadas sus canas, porque cada uno quiere hacer su propia historia, que sin duda, está más que bien, pero seamos sinceros, de cuántos dolores de cabeza nos hubiéramos librado si pusiéramos en práctica aplicar el Consejo de alguien Sabio, ¿Verdad? Aunque se opine que la Sabiduría es vana, sigue siendo mejor que la fuerza: Sabiduría es una cualidad atribuida a quien posee una gran cantidad de conocimientos y se distingue por usarlos con prudencia y sensatez. Se desarrolla con el tiempo y a partir de las experiencias propias y ajenas, de la observación y la reflexión sobre la vida. Sabiduría de Dios: La Sabiduría de Dios va más allá de la simple acumulación de conocimiento, es la capacidad de discernir y aplicar ese conocimiento de manera justa y correcta. La Palabra nos dice: Proverbios 9:10 El principio de la sabiduría es el temor del Señor, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia Este versículo nos muestra que la Verdadera Sabiduría comienza con un profundo Temor Reverente a Dios, reconociendo Su Soberanía y Su Autoridad sobre todas las cosas. Un hombre puede, con Su Sabiduría, llevar a cabo lo que él nunca podría hacer por su fuerza. Podemos ser muy conversadores, pero que nuestras palabras ser vacías, hay solo fuerza, No Sabiduría Podemos orar tiempo y tiempo, pidiendo dones, ser usados por Dios, pero si mi vida no está acorde a la Santidad de Dios, hay solo fuerza, No Sabiduría. Podemos aparentar ser buenas personas, pero Dios conoce nuestro corazón. Es solo fuerza, No es Sabiduría. Podemos saber de memoria La Biblia, pero caminar contrariamente a lo que Dios nos demanda. Hay solo fuerza, No Sabiduría Podemos estar un tiempo bien, y al tiempo con nuestros actos tirar todo por la borda. Fue solo fuerza. No Sabiduría. El Espíritu Santo es Sabiduría: Por eso, todos los días, debemos sentir Temor Santo, al pensar, hablar, aconsejar, mirar, conducirnos: Porque la fuerza muchas veces es humana, carnal. Necesitamos ser Revestidos por Dios, Transformados por Su Palabra. El Apóstol Pablo dijo: En Romanos 11:33 ¡Oh profundidad de las riquezas, de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios e inescrutables sus caminos!. Esto nos recuerda que la Sabiduría de Dios es Infinita y trasciende nuestra comprensión humana, y que Sus Decisiones y Acciones están impregnadas de Sabiduría y Propósito Divino. Santiago 1:5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada Esta declaración nos muestra que la Sabiduría Verdadera proviene de Dios y que Él está dispuesto a concederla generosamente a aquellos que la buscan con humildad y fe. Colosenses 2:3 en él están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento Esta afirmación nos muestra que en Cristo encontramos la Plenitud de la Sabiduría Divina, y que Él es la encarnación misma de la Sabiduría de Dios. Como creyentes, podemos acudir a Dios en busca de Sabiduría en todas las circunstancias de la vida, confiando en que Él nos guiará con SU SABIDURÍA PERFECTA. “Señor, te pido que tomes mi fuerza y la transformes en Sabiduría, para ser un Cristiano Verdadero, lleno de Tu Espíritu Santo. Amén.”