Martes, 17 de Diciembre del 2024

Eclesiastés 9:7

Día 17

Devocional escrito por Graciela Alarcón de Chaves

Eclesiastés 9:7 Tus obras ya son agradables a Dios

 

Este libro fue escrito por el sabio Salomón.

Según la tradición judía, cuando escribió Cantar de los Cantares fue durante su juventud, Proverbios en su edad adulta y Eclesiastés durante los últimos años de su vida.

 

·        Te has preguntado alguna vez ¿Cuándo “nuestras obras” comenzaron hacer agradables a DIOS, como dice nuestro devocional?

 

Unos de los puntos que debemos tener bien en claro que “nuestras obras” antes de aceptar a Jesucristo como Nuestro Señor y Suficiente Salvador No pueden agradar a Dios

Efesios 2:8-9   Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;  9  no por obras, para que nadie se gloríe.

 

Incluso nuestras obras más “justas” están muy lejos de la Gloria de Dios

Romanos 3:20 ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

 

Isaías 64: 6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.

 

Podemos ser salvos porque Dios es Misericordioso y Bondadoso y ha previsto una manera para que seamos declarados justos, cuando no lo somos.

Salmos 86:5 Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, Y grande en misericordia para con todos los que te invocan.


Efesios 2:4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,

 

Cuando Jesús se hizo pecado por nosotros

2 Corintios 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Heredamos SU JUSTICIA.

 

La Salvación es un Intercambio Divino.

Nuestros “trapos andrajosos” del propio esfuerzo, tomó perfección de Cristo ya que Su Muerte y Su Resurrección pagaron el precio por nuestras “malas obras”, por esto; podemos ser declarados perfectos ante EL ETERNO

Romanos 5:1  Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 


Romanos 13:14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

 

En la Salvación, el Espíritu Santo se mueve en un corazón arrepentido.

Hechos 2: 38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

 

El “YO” ya no es indiscutible de nuestras vidas, Jesús es ahora el jefe.

Eso es lo que significa decir que JESÚS ES EL SEÑOR.

Romanos 10:9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

 

Colosenses 2: 6 Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él;

 

Todo ha cambiado. Empezamos a ver la vida desde la perspectiva de Dios no desde la nuestra, “Estaba perdido, pero ahora fui encontrado… estaba ciego, pero ahora veo”

Tiene que haber una gran diferencia entre la antigua vida sin Cristo y la Nueva Vida con Cristo.

El cristiano Nacido de Nuevo produce frutos  dignos de arrepentimiento.

Mateo 3: 8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,

 

La Salvación nos permite vivir “EN EL ESPIRITU” y así poder hacer “buenas obras.”

Gálatas 5: 16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.

 

Efesios 2: 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

 

Cuando el Espíritu Santo viene a vivir dentro de nosotros, nos mueve a hacer cosas que glorifiquen a DIOS.

Juan 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

 

Dios quiere producir fruto en nuestra vida.

Gálatas 5: 22-23 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

 

Juan 15: 5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

 

Ese es el propósito de la viña: producir muchos frutos, LAS BUENAS OBRAS SIGUEN A LA SALVACION… 

Así que, aunque no podemos ser salvos por nuestras buenas obras, cuando somos salvos, produciremos BUENAS OBRAS, agradables a Él.

DIOS LOS BENDIGA.