Eclesiastés 9:7
Día 23 Devocional escrito por Cirilo Maciel Eclesiastés 9:7 …Tus obras ya son agradables a Dios. ¡Qué hermosas palabras de este Libro de Eclesiastés! Es un texto muy enriquecedor en sabiduría, nos deja una gran enseñanza. Nos habla de que todo lo que podamos hacer con sinceridad, que lo hagamos con gozo y con agradecimiento al Señor, porque de Él, mana la vida. Proverbios 3:9-10 Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; 10 Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. El libro de Eclesiastés destaca que todos están sujetos a la muerte, que es el final común para todos los justos, injustos, los buenos y los malos. Nos hace referencia que todas las obras de los hombres están en las Manos de Dios. Eclesiastés 3:12-13 Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida;13 y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor. Asimismo, refiere a que todas las obras que se hicieran bajo el cielo y el sol tienen que ser hechas con corazón agradecido a Dios, con fe y dependencia de Él. Eclesiastés 5:18 He aquí, pues, el bien que yo he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque esta es su parte. Colosenses 3:23-24 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. Este es un consejo, que deberíamos tomarlo más a menudo: no preocuparnos demasiado por el futuro, sino tratar de vivir una vida equilibrada, en el presente, confiando en la Plena Voluntad de Dios para nuestras vidas. Cuánto cuesta, ¿Verdad? Muchas veces nos afanamos, nos impacientamos, nos estresamos porque queremos tener todas las cosas ya resueltas. Y, a veces, las pequeñas cosas diarias, como despertarse en un amanecer y mirar a la persona que tenemos a nuestro lado, poder compartir un desayuno, un abrazo, un beso, una charla, es tan gratificante. Aprendamos a valorar los momentos, que esos son los que pueden darnos alegría, satisfacer nuestro corazón y porque no fortalecernos para seguir adelante. Hay esperanza para los que están vivos aún en la tierra, de poder disfrutar, de amar, de servir a otros, de hacer el bien y compartir afectos. La vida no la tiene comprada NADIE. Dios es soberano y sabe cuándo pondrá fin a cada uno. No seamos egoístas, compartamos nuestro tiempo con personas que lo valoran. Hay muchas, ¡Eso se lo garantizo! Dejemos de hacer de un mínimo problema, una enredadera que no para más y que en cierto momento nos puede ocasionar tristeza. Eclesiastés 8:15 Por tanto, alabé yo la alegría; que no tiene el hombre bien debajo del sol, sino que coma y beba y se alegre; y que esto le quede de su trabajo los días de su vida que Dios le concede debajo del sol. Eclesiastés 10:19 Por el placer se hace el banquete, y el vino alegra a los vivos; y el dinero sirve para todo. Aprovechar bien el tiempo que nos regala el Señor. La vida es un regalo de Dios, que debemos disfrutar de la mejor manera. El solo hecho de pensar que todos los días tenemos un plato de comida, que tenemos una casa, un trabajo, salud, es un motivo para vivir alegres. Tal vez Usted me diga, “No cuento con eso, me falta”. Bueno, a todos en algún momento nos sucedió, ser faltantes de un bien material, pero debemos estar BIEN ESPIRITUALMENTE. Eso cambiará nuestra visión y la manera de vivir la vida. Nehemías 8:10-12 Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza. 11 Los levitas, pues, hacían callar a todo el pueblo, diciendo: Callad, porque es día santo, y no os entristezcáis. 12 Y todo el pueblo se fue a comer y a beber, y a obsequiar porciones, y a gozar de grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían enseñado. Eclesiastés 2:24-26 No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios. 25 Porque ¿quién comerá, y quién se cuidará, mejor que yo? 26 Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu. Todos los días debemos APRENDER A DISFRUTAR. La vida tendrá diferentes condimentos, pero depende de nosotros como lo llevamos. O nos amargamos, o lo cambiamos por la alegría de Dios. Hagamos un balance de qué cosas nos dan felicidad, y que nos entristece. Porque lo que entristece no proviene de Dios. Proverbios 10: 22-25 La bendición de Dios es riqueza que viene libre de preocupaciones. 23 Al tonto lo divierte la maldad; al sabio lo entretiene la sabiduría. 24 Lo que menos desea el malvado es lo que más le sucede, en cambio al que es honrado se le cumplen sus deseos. 25 Llegan los problemas, se acaban los malvados; ¡sólo el que es honrado permanece para siempre! Traducción Lenguaje Actual DETENGAMOSNOS Y OBSERVEMOS, QUE TENERLO A DIOS Y TODO LO QUE NOS BRINDA, ¡NOS HACE SER RICOS EN CRISTO! ¡Dios le bendiga!