Efesios 1:18
Día 22
Efesios 1:18
alumbrando los ojos de vuestro entendimiento…
El Apóstol Pablo oyó acerca de la sólida fe que los hermanos de Éfeso tenían en el Señor Jesús y de su amor por el Pueblo de Dios en todas partes, por esto no cesaba de agradecer por ellos en sus oraciones.
Pero además, Pablo pedía al Padre que diera a sus hermanos espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de Él.
Efesios 1:17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de
gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,
Tal vez alguien podría, en su sabiduría humana, en
sus capacidades, entender de alguna forma estas ideas que están expuestas en
Efesios.
Y hasta podría hacer toda una exposición de La Palabra
del Señor. Sin embargo, eso puede ser solo conocimiento humano.
Por eso Pablo enfatiza esa oración con clamor,
rogando al Padre que les dé espíritu de
sabiduría y de revelación.
·
No es por el intelecto, sino por revelación.
·
La revelación deja de lado el conocimiento humano.
·
Es superior, pues la revelación es sobrenatural, es por El Espíritu de
Dios.
Podemos conocer La Biblia "de tapa a tapa", y exponer
sobre ella perfectamente; pero una cosa distinta es enfocar la revelación de La Palabra.
·
Una cosa es el conocimiento y otra cosa distinta es la revelación de La Palabra.
Entonces, el ruego de Pablo, debe ser nuestro ruego
también, para que La Palabra sea
entendida, no sobre la base del conocimiento humano, sino por el espíritu de
sabiduría y de revelación.
Por lo mismo es que el Apóstol solicitaba al Padre que los ojos del entendimiento, (del corazón) de los efesios fueran alumbrados.
Efesios 1:18-19 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, 19y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza.
Con el fin de que ellos sepan tres cosas:
·
Cuál es la esperanza a que Él nos
ha llamado.
·
Cuáles son las riquezas de la Gloria
de Su Herencia en los santos.
·
Cuál es la supereminente grandeza
de Su Poder para con nosotros los que creemos.
Son tres aspectos importantes que debemos conocer para ello se requiere que Dios abra los ojos de nuestro entendimiento.
Y es El Señor Quien tiene que alumbrar los ojos de
nuestro entendimiento para poder verlos, pues intelectualmente podríamos conocerlos
pero el Apóstol Pablo habla de espíritu
de sabiduría y de revelación, significa que son aspectos espirituales y que El Espíritu Santo debe mostrar a nuestro
espíritu.
· La esperanza a la que Dios nos ha llamado
La palabra griega klesis significa: invitación, acción de llamar, vocación, llamada, convocación, llamamiento.
La invitación, la llamada, la convocatoria que Dios
nos ha hecho es la Vida Eterna que él mismo prometió antes de que comenzara el
mundo
Tito 1:2 en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió
desde antes del principio de los siglos,
Y Vida Eterna no es solamente del lugar celestial donde moraremos con el Señor; es más, para vivir en los cielos con Dios se requiere tener Vida Eterna.
Jesús dijo qué es Vida Eterna:
Juan 17:3 es que te conozcan a ti, el único Dios
verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado
Es la naturaleza Divina que el Espíritu Santo
trasmite a nuestro ser, a fin de transformarnos a la Imagen de Jesús, en Quien está la vida.
Por tanto, la Promesa de la Vida Eterna es algo que
se comienza aquí en la tierra.
Por esto es que Jesús dijo:
Juan 10:10 yo he venido para que tengan vida,
y para que la tengan en abundancia.
Pero nuestra esperanza en Cristo Jesús es una expectativa confiable y segura.
Nos aferramos en esperanza y confiamos por fe en cosas para
nosotros, aún desconocidas y con firmeza las creemos, porque Quien prometió ha sido, y es Fiel a Su Palabra,
Números 23:19 Dios no es hombre para que mienta,
ni hijo de hombre para que se arrepienta.
El Apóstol Pablo dice:
Romanos 8:24-25 Porque en esperanza fuimos
salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve,
¿a qué esperarlo? 25 Pero si esperamos lo que no vemos, con
paciencia lo aguardamos.
Las Escrituras nos animan a no rendir nuestra confianza por las circunstancias que nos rodean y nos atemorizan. Nuestro temor debe estar en Dios y no en las circunstancias: Proverbios 23: 17-18…persevera en el temor de Jehová todo el tiempo; porque ciertamente hay fin, Y tu esperanza no será cortada.
·
Las riquezas de la Gloria de Su Herencia
en los santos.
Los seres humanos reciben y transfieren herencias, pero con Dios las cosas son distintas porque Su Herencia es muy particular:
Él mismo la hizo, nadie se la dio.
Hageo 2:8 Mía es la plata, y mío es el oro,
dice Jehová de los ejércitos.
Todo le pertenece a Dios:
Salmo 50:10-12 Porque mía es toda bestia del bosque, y los
millares de animales en los collados. Conozco a todas las aves de los montes, y todo lo que se mueve en los
campos me pertenece. Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; porque mío es el mundo
y su plenitud.
Somos de Dios:
1Corintios 6:20 Porque habéis sido comprados
por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en
vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Dios no sólo nos ofrece Vida Eterna a través de Jesús, sino también considera que nosotros, Sus Hijos, somos Su Gloriosa Herencia.
Efesios 1:4-5 nos escogió en Jesús antes de la fundación
del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5en
amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de
Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad
Dios nos ama tal como ama a Su Hijo Jesús.
Pablo está orando que los creyentes puedan comprender plenamente qué Grande es la Bendición que Dios ha puesto en los santos creyentes en Él, por la fe en Cristo Jesús.
Y aunque la expresión aquí podría significar la Herencia de
Dios o la Herencia del creyente; es decir, la Herencia que Dios recibe o la Herencia
que Dios concede.
De todas formas todo proviene de Dios.
El Apóstol Pablo deseaba que los efesios comprendieran cuán importante era lo que Dios había hecho en sus vidas: El hecho es que Somos hijos de Dios.
Romanos 8:17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.
Y aunque no sepamos todo en detalle, sabemos que la Herencia
de Dios para nosotros será para todos los santos que forman el Pueblo de Dios,
creyentes de cada nación, tribu, pueblo y lengua. Al saber esto, del corazón
del creyente brota gozo y gratitud a Dios.
Colosenses 1:12 Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;
Dios quiere que sepamos lo que somos y tenemos, y que lo
usemos para Su Gloria.
Y que cuando lleguemos al final de la carrera cristiana
podamos decir como Pablo:
2Timoteo 4:7-8 He peleado
la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la
cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a
mí, sino también a todos los que aman su venida.
·
La supereminente grandeza de Su Poder
para con nosotros, los que creemos.
El Poder que está operando en nosotros no es algo
pequeño, sino incluso mayor que el Poder usado en la creación del mundo.
De hecho es el mismo Poder que operó en Cristo,
resucitándole de los muertos y sentándole a Su Diestra en los Lugares Celestiales.
Es
Poder de Resurrección.
·
Eso
significa que es diferente; no es como algún
otro poder.
·
No
es el poder de una personalidad fuerte, ni de una mente educada.
·
No
es el poder del trasfondo de una buena familia,
·
Ni
del dinero, ni de la posición económica
·
Ni
de la habilidad para el liderazgo.
·
Es el Poder que
resucitó a Cristo de entre los muertos, que es capaz de traer vida de la
muerte.
Significa,
que funciona mejor cuando consideramos que “algo está muerto”, funciona mejor
en el cementerio.
Si todo está muerto y
apagado y sin vida a tu alrededor, considera que es allí donde pueda actuar el Poder de Resurrección.
Este Poder no se fija en los obstáculos, tal y como Jesús se levantó de entre los muertos, sin prestar atención a la roca, al decreto de César, a las condenas de los sacerdotes judíos, ni a la guardia enfrente de la tumba.
·
El
Poder de Resurrección no presta atención a los obstáculos.
·
Surge
hacia adelante, le deja los problemas a Dios, y continua.
·
Significa
que el Poder de Resurrección no requiere ningún apoyo externo.
·
No
depende de otra persona, ni de otra cosa.
·
No
necesita un voto de confianza.
·
No
requiere ningún tipo de expresiones de apoyo de nadie. Puede operar por sí
mismo, completamente solo, si lo consideramos necesario.
·
Y
significa que no hace ruido ni se exhibe. No trata de llamar la atención por
algún tipo de artimaña de publicidad.
·
Simplemente
funciona calladamente y, sin ningún ruido, lleva a cabo su transformación y
trae vida de la muerte.
·
Y lo que es más, el Apóstol declara que es El Supremo
en el universo:
Efesios
1:21… sobre todo principado y autoridad, poder y señorío, y sobre todo nombre
que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero.
Está mucho más allá;
es mucho más grande que ningún otro poder, más fuerte que ninguna cosa que
pueda ser lanzada en contra nuestras vidas.
Así
que creamos a estas palabras, por esto es que oraba el Apóstol, para que
realmente entendamos esta verdad.
Es el Poder de Dios, del Dios Todopoderoso.
El mensaje del Evangelio concentra el Su Poder para alcanzar a los perdidos, sacarlos de la muerte espiritual para trasladarlos a la Vida Abundante en Cristo.
Su Poder nos defiende, auxilia y autoriza para desbaratar los planes que el enemigo de nuestras almas maquina contra nosotros.
Cristo con Poder venció al maligno y su ejército esta derrotado bajo Su Autoridad, lo hizo para que los creyentes tengamos valor en anunciar las Buenas Noticas del Evangelio.
Por eso el mismo Apóstol decía:
Romanos 1:16 Porque no me avergüenzo del
evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al
judío primeramente, y también al griego.
Hay una estela de Poder alrededor y en el interior nuestro que día a día va matando lo terrenal en nosotros y vivificando al nuevo hombre, tal como en el principio el Espíritu de Dios se movía sobre la tierra y Su Poder generó toda la creación.
Si no lo podemos ver espiritualmente aún, es necesario que pidamos a Dios que día a día vaya alumbrando los ojos de nuestro entendimiento.