Efesios 2:14
Día 17
Devocional escrito por Josefina
Díaz de Alfieri
Efesios 2:14 Él es
nuestra paz…
¿Qué es la paz? A la paz siempre la relacionamos con estar tranquilos sin que nadie ni nada nos moleste, estar en un lugar descampado sin ruido y con la mente “desconectada” sin pensar en el trabajo, problemas o mismo salirnos de la rutina diaria.
Siempre hay algo que nos quiere
quitar la tranquilidad.
Las deudas, los problemas familiares,
el trabajo, cualquier motivo que se nos pueda presentar en momentos inoportunos.
Sin embargo, hoy Dios no nos hace referencia a esa paz pasajera, sino a una paz eterna.
2 Tesalonicenses 3:16 Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.
A veces creemos que escaparnos un rato de la realidad dura que vivimos, nos va a ayudar a olvidar todo.
Hoy Dios nos dice que no hay viaje, ni salida, ni persona que nos puedan dar la verdadera paz como nos la da Él.
Juan 14:27 La paz os
dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.
Es difícil apagar la mente, a veces podemos estar en un lugar lejos, solos y descampado, pero aun así la mente nos juega una mala pasada.
Aquí está la respuesta: si Dios no
nos gobierna y no nos deposita de Su Verdadera Paz, nada podrá aliviarnos de
tanto caos.
La paz la podemos relacionar con la plena confianza en Dios, y muchas veces nos cuesta creer o confiar en que Él nos va a dar la solución.
Recordemos que todo lo que Dios nos permite vivir es porque sabe que podemos sobrellevar esa carga, a veces más otras veces menos, pero sepamos que todo es permitido por Él.
Hasta incluso, hay ciertos
problemas que Dios nos presenta para justamente trabajar la paz y la confianza
en nuestras vidas.
A nadie le gusta pasar por
procesos, pero muchas veces son necesarios para poder crecer en Dios.
Mateo 5:9 Dichosos los que trabajan por la paz, porque Dios los llamará hijos suyos.
Traducción DHH, Dios Habla Hoy
Dios es nuestra paz, y no hay nada
que pueda igualarla.
Colosenses 3:15 Y la paz
de Dios gobierne en vuestros corazones...
Amados Hermanos, dejemos que Dios gobierne plenamente nuestras vidas para poder conseguir la Verdadera Paz.
No importa lo que estés viviendo, ni por lo que estés atravesando, que se haga vivo en nuestras vidas el versículo de este día.
Te animo a que puedas decirte estas
palabras: Dios es mi paz.
¡Que el Señor te bendiga y te
fortalezca!