Efesios 3:17
Día 11
Devocional escrito por Guadalupe Infràn de Medina Celis
Efesios 3:17 Que habite Cristo por la fe en vuestros corazones...
La palabra “habitar”
sugiere la residencia permanente, todo lo opuesto a por ejemplo ser una persona
“nómade”: que sugiere una estadía
temporánea.
Ø Cristo debe ser miembro
permanente de nuestra casa, y no huésped de visitas cortas y eventuales.
Su residencia depende enteramente de nuestra fe, la fe es
la base de la vida Cristiana
Romanos 10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de
Dios.
Por eso Pablo dice:
Colosenses 3:16 La palabra de Cristo more en abundancia en
vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando
con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos
espirituales.
Hay dos premisas fundamentales.
La fe es al oír la Palabra de Dios, que es el corazón
mismo de Dios.
Él ha escogido a hombres para que Su Espíritu hable a
los corazones, y ahí podamos tener el Justo Consejo, o lo que necesite nuestra
vida en algún momento determinado.
Escuché una frase que me re gustó:
Una persona dijo - “Pero, cómo hago para saber lo que Dios quiere, piensa o pide de mí? La respuesta fue LEE SU PALABRA. Si quieres escuchar la Voz de Dios LEE SU PALABRA EN VOZ ALTA”.
Me gustó tanto, porque es tan real.
Dios habita en Su Palabra y al leerla estamos
dándole nuestro corazón para que obre y habite en él.
Por supuesto esto va a requerir de nosotros algo,
que es un cambio.
·
Cristo no habita en los corazones de los que no aceptan Sus Enseñanzas.
En devocionales anteriores pudimos ver que se hace
referencia a que muchas personas dicen creer en Dios.
Lo dicen repetidas veces en sus sermones, en sus
canciones, y en sus escritos.
Ø Pero Cristo no habita en el
corazón de nadie, excepto por la fe, basada en oír y en obedecer Sus Enseñanzas.
Muchos dicen que la doctrina no importa, y no les
interesa un estudio detenido de la Palabra de Dios.
No es leer un versículo al azar, no es tomar un
texto conforme a mi ánimo, o a como yo esté dispuesto a recibirlo.
Tampoco asistir a una reunión o congregación, y si
no me gusta lo que el Pastor comparte me enojo y me voy.
Cuando leo Su Palabra, es leer doctrina.
No puedo
decir que amo a Dios, y pecar conscientemente.
· Hoy muchos NO predican la importancia de obedecer al Evangelio: Y NO ES SER CERRADO O RELIGIOSO, NI LEGALISTA.
LA PALABRA, TE REPITO, ES CAMBIO.
Pero es lo que a muchos no les gusta.
El NO, muchas veces es necesario, y nos salva de HORRORES, no solo de errores.
1 Pedro 4:17-18 Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿ cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? 18Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?
2 Tesalonicenses 1:7-9 y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, 8 en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; 9 los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,
Para muchos el tener a Cristo en su corazón es
asunto emocional, cuando las situaciones desbordan, como última opción, pero eso no
tiene nada que ver con la doctrina bíblica de que habite Cristo por la fe en
nuestros corazones.
El texto a continuación dice: “Arraigados y cimentados en amor”
Ø “Arraigados”,
Teniendo raíces fuertes. Sea cual sea el momento
que atravesemos, que sea más fuerte el amor por Dios, sean nuestras
convicciones más fuertes que cualquier ideología, falsa profecía, evangelio
liviano.
Colosenses 2:7 arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la
fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.
Ø “Cimentados en amor”,
No nuestro amor. Ya que es errado, a veces no es
permanente, a veces no es fiel.
SI con el Amor de
CRISTO, que nos hace tener paz, amor, paciencia, mansedumbre. Que son
frutos de amar y querer cambiar por medio de Su Palabra.
Hay gran diversidad entre nosotros, en cuanto a cultura, habla,
costumbres y modos de pensar.
Los tiempos se han vuelto cada vez más peores, y para que haya en realidad “Un Cuerpo” se requiere mucho amor bíblico.
El amor bíblico: amar SU PALABRA Y TRATAR DE VIVIRLA, QUE ES LO QUE MAS CUESTA, nos hará habitar en Él, dejando que Él obre en nuestra vida.
Creo que todos tenemos cosas por cambiar, todos debemos dejar de lado
que Dios nos visite en etapas, debemos dejar de ser nómades espirituales…
Te animo y me animo.
Es nuestro tiempo.
Dios te bendiga!