Efesios 5:15
Día 7
Devocional escrito
por Yesica Ocaranza de Italiani
Efesios 5:15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no
como necios sino como sabios...
En
este capítulo así como en este versículo, podemos ver no sólo los Consejos de
parte del Señor atreves de la vida del Apóstol Pablo, sino también las advertencias
de comportarnos como necios.
Diligencia en hallar
sabiduría, lo contrario al necio.
Necio: ignorante (no sabe
lo que podía o debía hacer). Persona con poca prudencia.
En
termino bíblicos refiere no tanto al intelecto si no a lo espiritual.
Son
aquellos que niegan la existencia de Dios y actuaran de tal manera.
Personas
con rebeldía.
El
necio no aprende, no quiere aprender, no le gusta ser corregido ni instruido.
Diligencia: cuidado y actividad
al ejecutar algo.
Prontitud,
agilidad, prisa, atención, solicitud, eficiencia, eficacia, esmero, interés.
La
diligencia es la virtud con la que combate la pereza.
Esto
también quiere decir aprovechar bien el tiempo como personas SABIAS.
CRECER EN SABIDURIA
ES UN PROCESO.
La
sabiduría se profundiza a medida que vamos madurando espiritualmente.
1Corintios 2: 6 -13 Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. 7 Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, 8 la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. 9 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. 10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 11 Porque ¿ quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
Y
mantenemos nuestra relación con Dios
Colosenses
2: 3 en quien están escondidos todos los tesoros
de la sabiduría y del conocimiento.
1 Corintios
1:24 -30 mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios,
y sabiduría de Dios. 25 Porque
lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más
fuerte que los hombres. 26 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois
muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27 sino que lo necio del
mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió
Dios, para avergonzar a lo fuerte; 28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios,
y lo que no es, para deshacer lo que es, 29 a fin de que nadie se jacte en su presencia. 30 Mas por él estáis
vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría,
justificación, santificación y redención;
La
Palabra de Dios nos exhorta a caminar guiados por la sabiduría, lo cual
requiere tener cuidado y mantener atención en cada paso que damos “… mirad… cómo
andéis”, este es un llamado a
andar cuidadosamente.
La
forma verbal que uso el Apóstol Pablo sugiere una acción continua y reiterada.
Andar con diligencia: nos habla de
exactitud, rigurosidad, ser activo, cuidadoso, prudente.
Ser
diligente requiere responsabilidad, enfoque, actuar con esmero y prontitud, No apurado,
ni precipitado, actúa con entrega, dedicación, prolijidad, es eficiente y
eficaz.
Dijimos que andar con
diligencia era andar en sabiduría y una persona sabia aprovecha bien el tiempo.
Aprovechar
bien el tiempo: dejarse guiar por el Espíritu Santo de Dios en todo tiempo y
lugar.
Es
hacer las cosas correctas de la forma correcta.
Hacer
las cosas que Dios te ha llamado a hacer en este momento, en dónde estás y con
lo que tienes.
El
sabio entiende la insensatez del mundo, la rechaza y redime el tiempo
ocupándose en lo agrada a Dios.
En
pocas palabras estamos llamados a No solo dejar la maldad, el pecado en el que
vivamos, si no a ser luz desenmascarando al enemigo en nuestro al Rededor.
Si
quieres ser usado por Dios debes aprovechar y administrar bien el tiempo
Salmos 90:12 enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Debemos
darnos cuenta de que debemos aprender a utilizar nuestro tiempo, buscando en
oración, leyendo Su Palabra la cual trae Revelación y Sabiduría, emplea bien tu
tiempo en una comunión plena con Dios, la mayoría de las personas incluyendo creyentes
llevamos una vida de corridas, mucho afán, el tiempo parece no rendirnos y esto
se debe a un mal empleo de este.
Entre los beneficios de emplear nuestro tiempo de una manera correcta, dijimos que adquirimos sabiduría y esto en nuestra vida diría nos hace alcanzar objetivos, mejorar nuestra productividad y rendimiento, incluso elimina el estrés, podemos ver la importancia de adquirir la Sabiduría de Dios.
La
palabra tiempo tiene que ver con un periodo, tiempo determinado, propicio o
apropiado.
Entonces
mirar con diligencia y andar en Sabiduría de Dios comprende que
Eclesiastés
3:1 Todo tiene su tiempo y todo lo que se requiere debajo del cielo tiene su
hora.
Momento propicio y adecuado.
Tres tipos de tiempo,
elementos con Dios, acción, oración y comunidad estas forman parte de una vida
cristiana, la vida de fe no podría sostenerse sin conjugar bien estos tres y
alimentarlos por medio del Espíritu y esfuerzo.
Animemos nos a
caminar en diligencia obteniendo la Sabiduría de Dios para aprender a emplear
bien nuestro tiempo.