Domingo, 27 de Abril del 2025

Éxodo 15:26

Día 27

Devocional escrito por Mercedes Martínez de Stein

Éxodo 15:26 …Yo soy Jehová tu sanador. 


  • Todos aquellos que pasamos o estamos atravesando alguna enfermedad, hemos visto la mano del Señor obra a nuestro favor.

  • Y hoy podemos testificar de que esta palabra se ha hecho viva en nosotros.

  • Así también como en la biblia, muchas personas vivieron esta experiencia de ser sanados por el Señor.


2 Reyes 20:5 Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano…


Mateo 4:23 Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.


Mateo 8:1-3 Cuando Jesús bajó de la montaña, lo siguieron grandes multitudes.  2  Un hombre que tenía una enfermedad en su piel se acercó, se arrodilló delante de él y suplicó: —Señor, si quieres, puedes limpiarme. 3  Jesús extendió la mano y tocó al hombre. —Sí, quiero —dijo—. ¡Queda limpio! Y al instante quedó sano de la enfermedad en la piel.


Dios muchas veces usa a los profesionales de la salud para realizar Su Obra Sanadora.

Debemos seguir las recomendaciones médicas y los tratamientos recetados, sin olvidar que tenemos a nuestra disposición al Médico por Excelencia, Quien Todo lo Puede.


Dice Su Palabra:

Hebreos 13:8 Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.


Él mismo Poder que actuó cuando Jesús estuvo en esta tierra y operó sanidades y liberaciones, es el mismo que está a nuestra disposición hoy.

Por eso no dudes que así también puede pasar con tu vida, cual fuera tu enfermedad, ponlo delante del Señor, y cree que Él te puede sanar.


Si nunca escuchaste de este Dios de Poder y lo quieres conocer, o tal vez te hablaron, pero nunca tuviste la posibilidad de acercarte, porque dudabas, porque pensabas que esto no era para vos, o simplemente nunca escuchaste hablar de Jesús, hoy puede ser el día en donde cambie todo en tu vida. 


Si así lo deseas te invito a que hagas esta oración.

Orar es hablar con Dios. Puedes hablar con El Padre:

“Señor Jesús, te necesito. 

Gracias por morir en la cruz para pagar por mis pecados. 

Te pido perdón por mis pecados y te recibo como mi Señor y Salvador. 

Gracias por darme el regalo de Vida Eterna. 

Deseo cambiar y vivir una nueva vida contigo como mi Señor y Salvador.

Escribe mi nombre en el Libro de la Vida y prometo serte fiel, obedecerte  y seguirte. 

Gracias Jesús. Amén”


Ahora pasaste a ser Hijo de Dios, ya no estás solo, tienes a alguien que te escucha, y que está atento a tu clamor.

Así como hiciste esta oración, de la misma manera puedes contarle lo que te pasa, cual fuera tu enfermedad y lo que estés atravesando, Él va acudir a ayudarte.


1 Juan 5:14-15 Y esta es la confianza que tenemos en él, que, si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.  15  Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos

las peticiones que le hayamos hecho.

Dios te bendiga.