Martes, 7 de Enero del 2025

Éxodo 19:8

Día 7

Devocional escrito por Alejandro Chaves

Éxodo 19:8…Todo lo que Jehová ha dicho, haremos…


Hoy hablaremos acerca de este versículo, donde veremos cómo el Pueblo de Israel responde a la Divina Voluntad de Jehová.


En este pasaje podemos notar el compromiso y la responsabilidad que tienen los israelitas con lo que Dios les había  revelado a través de Moisés.


En primer lugar es importante destacar el contexto de este versículo: 

  • Era el momento en que Dios se estaba revelando a Su Pueblo en el monte Sinaí. 

  • Él está mostrando Su Presencia, Su Gloria a través de señales y prodigios.


Su Manifestación provocó temor en el Pueblo.

Dios estableció una Alianza con ellos y les presentó Su Ley, a la cual debían obedecer y vivir en comunión con Él.


  • La respuesta del Pueblo de Israel fue terminante, ya que demostraron  su disposición para hacer la Voluntad de Dios. 


…Todo lo que Jehová ha dicho, haremos…


Lo que demuestra entrega y sumisión al Mandato Divino.

Para nosotros como lectores de La Biblia, esta respuesta tiene muchas enseñanzas que podemos aplicar.

  1. Nos muestra que debemos tomar una decisión.

Responder y hacer: son dos acciones que conlleva gran responsabilidad y a su vez nos da como resultado una vida bendecida.

Además esta respuesta nos invita a reflexionar sobre nuestra disposición a seguir la Voluntad de Dios.


¿Estamos dispuestos a renunciar a nuestras propias ideas y planes para seguir Sus Caminos?

¿Nos animaremos a aceptar lo que Dios tiene para nosotros aunque no sea fácil o cómodo?


Cuando obedecemos a Su Palabra y la aplicamos a nuestra vida todo es más fácil.

Muchos hoy en día corren atrás de las bendiciones o deseos de alcanzar cosas para su propio beneficio o necesidad, pero ¿Qué nos enseña La Biblia si le obedecemos a Él?

Deuteronomio 28:1-2 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. 2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.


Las bendiciones nos alcanzan, es una regla celestial.

Así como la operación matemática de suma, uno más uno, da como resultado dos, y las matemáticas son perfectas, así también si obedezco a Dios, da como resultado bendición.


  1. Dios ama la obediencia, más que el sacrificio.

De nada serviría realizar un montón de obras o ayudas para nosotros mismos o para los demás,  si no obedecemos a Dios.


El ejemplo bíblico más evidente es el de la vida de Saul, primer rey de Israel.

Dios le ordenó destruir todo lo que tenían los amalecitas.

Estos eran enemigos acérrimos del Pueblo de Dios, a  Saul le pareció conveniente guardar lo mejor del ganado y dejar con vida a Agag rey de Amalec.


1 Samuel 15:18-22 Y Jehová te envió en misión y dijo: Ve, destruye a los pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes. 19 ¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová? 20 Y Saúl respondió a Samuel: Antes bien he obedecido la voz de Jehová, y fui a la misión que Jehová me envió, y he traído a Agag rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas. 21 Mas el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, las primicias del anatema, para ofrecer sacrificios a Jehová tu Dios en Gilgal. 22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros


Muchas veces te sentirás tentado a obedecer a medias, y esto es un engaño del diablo, el enemigo de Dios y de nuestras almas.

Algunos podrían pensar “Escucho a Dios, pero no es tan importante obedecer en todo”.

Así le ocurrió a Saul, por eso el Profeta Samuel vino a él y le recordó lo que Dios le había encomendado.


Y cuando no obedecemos, el pecado que se acopla, es la excusa.

Saúl hasta llegó a decir que separó lo mejor de las ovejas para ofrecerlas en sacrificio a Dios.

Algo que Dios jamás recibiría como ofrenda, pues había ordenado destruir, era anatema, maldito.


  • Es la manera de justificar la desobediencia, con una “buena” actitud.

  • Jamás algo que provenga de una desobediencia podrá ser bueno o para bien de nuestras almas.


La orden de Dios era destruir todo, y eso era lo que debía hacer.

Esta desobediencia a Saúl le costó el reino, Dios lo desechó.

  • Debemos comprender que la desobediencia tiene sus consecuencias.


Como conclusión Amados Hermanos, tengamos en cuenta esta enseñanza, recordémosla siempre y esforzarnos en obedecer a Dios en todo.

De esta manera las bendiciones llegarán a nuestras vidas, nos van a alcanzar.

… Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán…