Éxodo 20:1
Día 24 Devocional escrito por Celia Vega Éxodo 20:1 No matarás El significado de este Mandamiento es prohibir matar (quitarle la vida) a una persona, o exponerla a un riesgo mortal sin una razón grave. También implica cuidar, valorar y perdonar. Este Mandamiento está compuesto por dos palabras, un No rotundo y un verbo que en la práctica es una de las leyes de Dios que más se quebranta. Vivimos en un tiempo donde la vida no es valorada, pero hay movimientos humanitarios que defienden la vida basados en este Mandamiento. Debemos comprender bien la importancia del mismo, en el hebreo, en el Antiguo Testamento el verbo usado es rasah, es empleado más de 40 veces se refiere a un asesinato de un ser humano. No mataras, prohíbe asesinar de manera injustificada, por odio, ira, malicia, engaño, por beneficio personal. Como el ejemplo de 1 Reyes 21 Acab y la viña de Nabot (te invito a leer la historia) Quitarle la vida alguien es violar la imagen de Dios en el ser humano, porque fuimos creados a Imagen y Semejanza de Él. Toda persona como creación de Dios, tiene derecho a la vida, porque ella es dada y quitada por Su Creador, por la cual se debe proteger sin importar si es creyente o no, si está enfermo, su condición social, calidad de vida y edad. A veces valoramos más al que está cerca y nos olvidamos del resto del mundo que sufre guerras, enfermedades, hambruna, esclavitud, dolor, conflictos, etc. Al no proteger la vida estamos rechazando la Voluntad de Dios y quebrantando Su Palabra. Un intérprete de la ley le preguntó a Jesús... Lucas 10. 29-37 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? 30 Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 31 Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 32 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. 33 Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; 34 y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. 35 Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. 36 ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 37 Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo. En esta parábola los ladrones, el sacerdote y el levita quebrantaron La Ley. Ambos siervos de Dios no ayudaron al moribundo lo dejaron a su suerte, y lo peor que le pasó a ese hombre no fue haber sido lastimado por los ladrones, sino fue haber sido rechazado por los líderes espirituales que estaban demasiado ocupados en lo suyo que se olvidaron de proteger su vida. La Palabra es violada cuando tenemos la oportunidad de hacer el bien y no lo hacemos. Por ejemplo, si una persona tiene hambre y no le damos de comer se puede morir, si alguien se está muriendo espiritualmente y no hacemos nada para que sea animado. Pero no se trata de obedecer simplemente como un acto moral, sino como el deseo profundo de proteger la vida. Estamos llamados a ser como El Samaritano, a tomarnos el tiempo, a involucrarnos, a invertir dinero, a ayudar y a compadecernos de la necesidad, porque quizás los condene a muerte. No matarás es una de las acciones más difíciles de hacer, porque también podemos matar con nuestras palabras, acciones y actitudes. ¿De qué manera podemos ayudarnos para que muchos no mueran día a día? Enseñar a nuestros hijos a resolver sus conflictos, sin recurrir a la violencia. Podemos cuidar a los enfermos y moribundos. Podemos dar alivio a aquellos que están oprimidos y en necesidad. Podemos asistir a los abuelos, huérfanos, indigentes Amar, respetar, cuidar, valorar, considerar a nuestro prójimo. 1 Juan 3.15 Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene la vida eterna permanente en él. Si hemos dejado que la ira nos controle, si hemos tenidos actitudes violentas, contra nuestra familia, amigos, compañeros, hermanos de la iglesia, pastores, líderes y si hemos matado con nuestras palabras, blasfemado, dicho comentarios despectivos, racistas, imprudentes, descalificativos, ofendido y lastimado, necesitamos saber que el que ama menos a su prójimo no tendrá vida en Jesucristo. Proverbios 12.18 Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; más la lengua de los sabios es medicina. De lo que abunda en el corazón habla la boca, y esto significa que podemos asesinar con lo que emitimos. Hay muchas personas que caminan moribundos en la vida, quizás por los dichos de otros que fueron como un arma letal a su alma. Que Dios y la Obra del Espíritu Santo nos ayuden a pensar antes de hablar y actuar. Llegamos a la conclusión de que NO MATARÁS, es un Mandamiento que es difícil de no quebrar, porque todos de una manera u otra lo hemos hecho, pero es importante reflexionar en esto y humillarnos de todo corazón para que nos ayude a no cometer ningún homicidio. Gracias a Su Gracia que nos da la oportunidad de arrepentirnos, cambiar y restaurar el daño. Señor ayúdanos, necesitamos ser aquellos que PROTEGEN LA VIDA. Dios te bendiga.