Martes, 3 de Febrero del 2026

Éxodo 23:22

Día 3

Devocional escrito por Andrea Villalba

Éxodo 23:22 Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.

 

Este versículo se desarrolla en el contexto del Pacto Mosaico dado en el monte de Sinaí a Moisés, Dios promete a Israel, tras su liberación de Egipto y en la preparación para alcanzar la tierra prometida, que será Su Protector y Defensor de sus enemigos, con una condición OBEDECER SU VOZ.

 

Es una de las leyes sociales que habla sobre los enemigos de Israel.

El texto termina con una promesa de victoria y en su principio inicia con un “PERO” un indicativo que si practicamos tal cosa obtendremos buenos resultados, por lo contrario, no.

La expresión “Pero si en verdad oyeres Su voz” enfatiza la necesidad urgente de escuchar y obedecer inmediatamente, sin postergación.

 

Cada individuo necesita escuchar y ser escuchado, porque de él depende las relaciones, el conocimiento y el aprendizaje mutuo.

El problema es que en ocasiones no sabemos escuchar, oímos, pero no escuchamos…

Oír es captar un sonido y escuchar es interpretar el sonido, por lo cual podemos oír, pero no escuchar, y este texto resalta la importancia de entender el Mensaje de Dios y obedecer Su Voluntad.

 

Y en la segunda parte se refiere: “E hicieres todo lo que te dijere” al acto de escuchar se suma una acción: hacer.

Debemos ser sinceros con nosotros mismos.

¿Cuántas veces no le ponemos atención a la Voz de Dios? Creemos que estamos obedeciendo, pero en realidad no hacemos lo que Él nos manda…

¿Cuántas veces esperamos que Él nos libre de los enemigos sin esforzarnos en obedecerle?

Algo muy práctico de la vida diaria, nos dan una indicación, pero como no le prestamos atención nos equivocamos.


Dios hace una exacta comparación en la carta a Santiago.

Santiago 1:22-26 Pero no es suficiente con solo oír el mensaje de Dios. Hay que obedecerlo. Si solo lo oyen, sin hacer lo que dice, se están engañando a sí mismos. 23 El que oye el mensaje de Dios sin obedecer lo que dice es como el que se mira en un espejo. 24 Se mira en el espejo, se va y pronto olvida lo mal que se veía. 25 Por lo contrario, el que se fija bien en la ley perfecta, la que libera a la gente, y la pone en práctica en lugar de ser un oyente olvidadizo, será afortunado en lo que hace. 26 Si alguien se cree religioso pero no controla sus palabras, se engaña a sí mismo y su religión no vale nada.

Traducción (PDT) La Palabra de Dios para todos.

 

El promete que seremos afortunados si le obedecemos, y de eso se trata nuestra fe, llevar una vida cristiana transparente, verdadera, sincera y activa.

También cuando amamos a Dios guardamos Sus mandamientos y esto no serán gravosos.

 

Algunos beneficios de escuchar y obedecer la voz de Dios:

Ø Tener una relación profunda Dios:

Juan 14:23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.


Ø Nos ira bien:

Proverbios 4:10 Oye, hijo mío, y recibe mis razones, Y se te multiplicarán años de vida.


Ø Bendiciones y prosperidad:

Deuteronomio 28:1-2 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltar sobre todas las naciones de la tierra. 2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones...

 

Ø Dirección y vida:

Deuteronomio 5.32-33 Mirad, pues, que hagáis como Jehová vuestro Dios os ha mandado; no os apartéis a diestra ni a siniestra. 33 Andad en todo el camino que Jehová vuestro Dios os ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y tengáis largos días en la tierra que habéis de poseer.

 

Ø Son dichosos:

Lucas 11:28 Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.

 

Y podemos enumerar muchos versículos más que nos recuerdan los beneficios de ESCUCHAR Y OBEDECER, y en virtud de Su Gracia, comprendemos que el mismo Pacto dado a Moisés se reafirmó en JESUCRISTO, en ÈL se cumplieron todas las PROMESAS DE DIOS. 

 

Es muy importante que escuchemos SU VOZ, de allí vienen los consejos, directivas, enseñanzas, decisiones, direcciones, corrección y fe, todo depende si somos oidores pasivos o activos.

Si realmente decimos amarle se pone a prueba la obediencia, porque obedecer por obligación no sirve, se convierte en un sacrificio engañoso, pero si lo hacemos de corazón, Su Pacto se cumplirá.

NO es fácil ser obediente, pero Su Espíritu Santo es Quien que nos ayuda siempre.

 

El texto termina hablando “Seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que afligieren” y es una Promesa Gloriosa, nuestros enemigos están vencidos, porque Quien pelea por nosotros es el Dios Todo Poderoso.

Y va a consternar, hacer doler a aquellos que hagan lo mismo.

 

El Pueblo de Israel recibió esta Palabra hace miles de años, y vio la concreción de ella porque hizo tal cual le fue ordenado.

Pero cuando se reveló tuvo consecuencias duras…

Hoy para nosotros tenemos en VIGENCIA esta misma Promesa, la pregunta es: ¿Seremos los benefactores o desestimaremos la Voz de Dios?

 

A veces demandamos bendiciones que no hemos ganado, aunque Dios no necesita de nuestros méritos para bendecirnos, pero Él dice que hay recompensa para nuestra obediencia.

Te invito a que leas Deuteronomio 28:1-14, allí enumera las bendiciones por la obediencia.

Y en Deuteronomio 28:15-68 las maldiciones por la desobediencia.

 

Deuteronomio 28: 1-2 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová te exaltara sobre todas las naciones de la tierra. 2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.

 

Deuteronomio 28:15 Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán.

 

El versículo inicial resalta la importancia de ESCUCHAR LA VOZ DE DIOS.

Como resultado Dios se encargará de nuestros adversarios, de los cuales el mayor es satanás, quien vino a provocarnos usando situaciones adversas: enfermedades, escasez, dolor, muerte, necesidad, angustia…  y hasta personas que atentan contra nuestras vidas, pero El Señor promete que nos defenderá del enemigo.

 

Es una hermoso Pacto que DIOS hizo con Sus Hijos, y está condicionado por una sola cosa:

  • ESCUCHAR atentamente SU VOZ.

Muchas bendiciones.