Miércoles, 18 de Junio del 2025

Éxodo 23:25

Día 18

Devocional escrito por Rina Ledezma

Éxodo 23:25 …A Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan…


Este verso nos recuerda la importancia que tiene el servir a Dios y la Promesa que a su vez conlleva, hacia nuestras vidas.

Al ponerlo en primer lugar y confiar plenamente en lo que dice Su Palabra, tenemos la seguridad que recibiremos todo lo que necesitamos para vivir. 

Juan 7: 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.


Es también un llamado a la acción: 

No es suficiente decir que servimos a Dios, debemos demostrarlo con nuestras acciones. 

Pero paremos y reflexionemos, ¿Qué es servir a Dios? Tal vez Usted, lea esto y se lo pregunte. 

A menudo escuchamos esa expresión en la Iglesia y no siempre entendemos a qué se refiere. 

Algunas personas dicen que solo los Pastores y otros Líderes religiosos se pueden llamar «siervos de Dios». 


A veces la gente piensa que el servicio es algo para unos pocos hombres y mujeres especiales, que tienen algo diferente de los demás. 


Cuando una persona recibe El Amor de Jesús en su vida se dice que «nació de nuevo». 

Creyó en el Amor de Dios, se arrepintió de sus pecados, le pidió perdón y entonces lo invitó a vivir en su corazón. 

¡Ahora es alguien diferente! ¡El Espíritu Santo está en su vida! ¡Es un Hijo de Dios! 


La palabra «siervo» se usa en La Biblia para hablar de la gente que está al servicio de una persona muy importante, a quien se la nombra como «señor». 

¡Jesús es el Señor y Sus Seguidores somos Sus Siervos! 


Por eso, además de las personas que se dedican todo el tiempo a hacer cosas para Dios, como predicar en la Iglesia, ayudar a los demás en otros países, hablar de Jesús en grandes eventos, todos los cristianos tenemos la oportunidad, la alegría y la responsabilidad de servir a Jesús.


Juan 13:15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. 


Podemos estar seguros que Dios está con nosotros y nos bendice en todo lo que hacemos y bendecir siempre la provisión de nuestros alimentos: 

… ÈL BENDECIRÁ TU PAN Y TUS AGUAS …


El pan y el agua es todo lo que nuestro cuerpo necesita para sobrevivir, y Dios que es grande en Misericordia, se encarga de darnos alimento para nuestra vida espiritual. 

Él siempre nos pone en primer lugar. 

¿Nosotros lo ponemos a Él?, ¿Le damos la importancia que se merece? 

Seamos recíprocos a Su amor.


¡Sirvamos a Dios con todo lo que pensamos, decimos y hacemos! 

Que la gente pueda ver en nosotros personas diferentes, con una vida que muestre todo el tiempo el Amor de Jesús.

¡A Él sea la Gloria!