Éxodo 23:7
Día 16
Devocional escrito por Osvaldo
Alfieri Hijo
Éxodo 23:7 De palabra de
mentira te alejarás…
Conocemos que la mentira es algo
que a Dios no le agrada, y esto esta expresado en los Diez Mandamientos, los
cuales tiene sita unos capítulos atrás en Éxodo 20.
Entonces podemos situarnos que en Monte
Sinaí cuando Dios le revela La Ley a Moisés.
También Dios le concede una serie
de leyes complementarias referidas a la justicia, los esclavos, los daños a terceros
y la propiedad privada.
También leyes sobre la justicia con
el prójimo, el año sabático de la tierra, las fiestas solemnes, y la Promesa
sobre la compañía de El Ángel de Jehová.
Es decir, una especie de
constitución, en este caso no redactada según la voluntad de los hombres sino
desde la Voluntad de Dios para con los hombres. Puede llamarse también El
Código de la Alianza, porque de esta manera Dios acordaba con Su Pueblo las
reglas que los mantendrían juntos.
Es muy bueno y te invito a que leas
los capítulos del 20 al 24 donde Dios culmina
ratificando y sellando Su Pacto.
Estos capítulos que comprenden el
Código de la Alianza incluyen la mayoría de reglas morales en las cuales las
sociedades occidentales se han cimentado y los principios que garantizaron la Bendición
de Dios sobre aquellos que los cumplieran.
La mayoría de las constituciones de
los países libres incluyen leyes que Dios le revelo a Moisés, por esto es tan
generalizado el rechazo al robo, la mentira, el fraude, los engaños, el abuso,
la discriminación.
Por eso se preserva el fruto del
esfuerzo, la propiedad privada, la monogamia, la
fidelidad, los hijos y la familia.
El trato entre amo y trabajador, el
cuidado de los recursos, la buena administración, y tantas otras normas que
Dios ha establecido.
Ø Por eso, aunque repetitivo, es importante leer los Capítulos 20 al 24.
Ya haciendo foco en el verso del
calendario y que nos reúne para este devocional, nos referimos a la mentira.
La mentira es algo que, como dirían
los viejos, tiene larga cola.
Eso significa que una mentira sucede
a otra y así hasta formar una cadena de mentiras que pueda sostener lo que se
está ocultando.
La continuación de este versículo
nos dice:
“… y no mataras al inocente y justo; porque yo no
justificare al impío.”
Este fragmento nos da a entender
que la mentira mata al inocente y justo.
Los agravios, las murmuraciones
siempre tienen un origen de maldad y la intención de destruir por medio de la
falsedad a la persona atacada.
También Dios aclara que no
justificará, o sea, no dejará pasar esta actitud del impío (pecador).
Porque no podemos negar que alguien
que actúa de esa manera es un pecador que ofende a Dios y la comunidad.
El versículo 8 dice:
“No recibirás presente; porque la presente ciega a los
que ven, y pervierte las
palabras de los justos”
Este versículo en definitiva nos
habla de la corrupción, de aquel que recibe un beneficio, una dádiva que hará
que sus ojos no vean la justicia de la manera que la veían antes.
Aquellos que reciben algo a cambio
han perdido la facultar de ver, decidir, y hacer según sus principios y ya actúan
como esclavos de su propia codicia.
El hecho de participar de estos
actos convierte a justos en pecadores y lo que fue un día palabra de verdad,
promesa y compromiso, hoy se ve resumida en perversión.
Solo un corazón con maldad puede
aceptar el beneficio propio sabiendo que producto de su mentira y su falso
proceder, miles sean afectados.
Ø La mentira, la falsedad, la inmoralidad nos daña.
Ø Dios es Justo y Misericordioso para sanarnos y perdonarnos de todos
nuestros males.
Ø Debemos acercarnos a Él.
Ø Dios nos regaló Su Ley, Su Orden, sin estos todo se vuelve un caos.
Ø No podríamos convivir sin normas, sin entendernos, sin respetarnos y sin
valorarnos.
Hoy muchos reclaman por más
derechos, una oportunidad, Justicia y muchas cosas más.
Pensemos que Dios ya se había ocupado de eso hace más de seis mil años dejando a la humanidad:
- Una Ley que juzga a todos por igual.
- Un Amor que alcanza a todos por igual, sin dejar nadie afuera.