Lunes, 20 de Julio del 2026

Ezequiel 34:16

Día 20 

Devocional escrito por Silvia Moreno de Alfieri

Ezequiel 34:16 Yo buscaré la perdida y hare volver al redil la descarriada

 

El tema de las ovejas y el pastor está presente en todas Las Escrituras.

El pastoreo era una vocación común en la cultura de Israel.

Muchos de los patriarcas de Israel se dedicaron a ello.

Ø Hombres

Éxodo 3:1 Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios.

Ø Mujeres:

Génesis 29:6Y él les dijo: ¿Está bien? Y ellos dijeron: Bien, y he aquí Raquel su hija viene con las ovejas.

Ø Y niños

1 Samuel 17:15 Pero David había ido y vuelto, dejando a Saúl, para apacentar las ovejas de su padre en Belén.

 

·        El trabajo de Pastor consistía en conducir a las ovejas a los pastos en busca de comida y agua fresca, proporcionarles refugio y protección, y cuidar de las ovejas heridas y enfermas del rebaño

 

En este Libro, se muestra que los líderes de Israel descuidaban, explotaban y engañaban al rebaño.

En vez de cuidar de las Ovejas, solo miraban por sí mismos.

 

Ø Ezequiel 34 denuncia a los líderes espirituales que se sirven a sí mismos en lugar de cuidar a su Grey.

 

Ante el egoísmo y la negligencia, Dios mismo asume el rol de Pastor Supremo.

 

Ezequiel 34:16 Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia.

 

 

Ø Él promete buscar a las ovejas perdidas, vendar a las heridas, sanar a las enfermas y juzgar con justicia

 

En La Biblia el mejor pasaje que habla de que Dios nos guía como un Pastor, lo encontramos en el Salmo 23.

 

En Ezequiel 34:1-31, se compara a los líderes de Israel con Pastores incompetentes que no cuidaron de su rebaño.

El Pueblo de Israel eran las ovejas del rebaño de Dios, y deberían haber cuidado de ellas.

Salmo 95:7 Porque él es nuestro Dios; Nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano…

 

Salmos 100:3 Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.

 

Los Evangelios describen a Jesucristo como El Pastor Compasivo por excelencia.

 

·        Cuida de las "ovejas sin pastor"

Mateo 9:36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.

 

·        Es “el buen pastor"

Juan 10:11-14 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. 14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,

 

·        Es “el gran Pastor de las ovejas"

Hebreos 13:20 Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno,

 

·        Es “el Príncipe de los pastores"

1 Pedro 5:4 Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.

 

Ø Dios se dedica a buscar y a salvar a las ovejas perdidas.

Ø Cristo lo resalta y confirma en la Parábola de la oveja perdida.

Lucas 15:4-7 Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? 5 Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; 6 y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. 7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

 

Ø Tal como el Pueblo de Israel eran las Ovejas del Rebaño de Dios, los cristianos de hoy somos las Ovejas del Rebaño de Cristo.

Lucas 12:32 No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino

 

La mayoría de los cristianos estamos familiarizados con la imagen de Jesús como El Buen Pastor.

El significado de esta comparación se centra en el cuidado que Jesús tiene por cada creyente.

¿Cómo es un Buen Pastor? 

Ø Un Pastor que guía a las ovejas.

Ø Un Pastor que alimenta a las ovejas.

Ø Un Pastor ama a las ovejas.

Ø Un Pastor que se sacrifica por las ovejas.

 

El Apóstol Pedro da un sabio consejo a los que hemos sido llamados a pastorear.

1 Pedro 5:2-4 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; 3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. 4 Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.

 

·        Dios se ocupa del cuidado de Sus Ovejas.

Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil…

·        Si uno de Sus líderes designados se aprovecha del rebaño, El Señor mismo promete asumir el papel de Pastor Amoroso que buscar rescatar y restaurar a Sus ovejas.

 

·        Asimismo, es El Señor Quien apartará al Pastor incompetente del rebaño.

… Mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia.

El Señor responsabilizó a los Pastores de Israel y trajo juicio contra los corruptos. Ezequiel 34:7-19 Por tanto, pastores, oíd palabra de Jehová: 8 Vivo yo, ha dicho Jehová el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para ser robado, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas; 9 por tanto, oh pastores, oíd palabra de Jehová. 10 Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida. 11 Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré. 12 Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad. 13 Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país. 14 En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel. 15 Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor. 16 Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia. 17 Mas en cuanto a vosotras, ovejas mías, así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo juzgo entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos. 18 ¿Os es poco que comáis los buenos pastos, sino que también holláis con vuestros pies lo que de vuestros pastos queda; y que bebiendo las aguas claras, enturbiáis además con vuestros pies las que quedan? 19 Y mis ovejas comen lo hollado de vuestros pies, y beben lo que con vuestros pies habéis enturbiado.

 

Todos los creyentes somos Ovejas del Señor, inclusive los Pastores.

Usted Amado Hermano, crea y confíe que el Dios Justo que ha juzgado con Justicia siempre, hoy también está pesando las acciones de los Pastores de este tiempo y nadie escapará de Su Mano Justa y Poderosa.

 

·        Dios sigue pidiendo cuentas y juzgando a los líderes espirituales fraudulentos.

Mateo 23:4-15 Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 5 Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; 6 y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, 7 y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí. 8 Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. 9 Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. 10 Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. 11 El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. 12 Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. 13 Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando. 14 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación. 15 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.