Lunes, 1 de Junio del 2026

Ezequiel 36:27 Parte 2

Día 1

Devocional escrito por Silvia Moreno de Alfieri

Ezequiel 36:27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.

Parte 2


Consideren nuevamente a Ezequiel:

Y pondré mi Espíritu dentro de vosotros, y haré que andéis en mis estatutos y que guardéis mis preceptos y los guardéis.

Dios, por Su Espíritu, obra en nosotros.

Ø No nos regeneramos por nuestra cuenta.

Ø No provocamos nuestro propio crecimiento espiritual.

Ø Participamos en la Obra que Dios realiza en nosotros, pero no la causamos.

 

Piensen en los Frutos del Espíritu 

Gálatas 5.22-23 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza...  

Sé que algunos de nosotros somos agricultores, otros cultivamos huertos. 

Su trabajo consiste en ayudar a crear las condiciones necesarias para que crezcan los cultivos o la fruta.

Seguramente tienes un papel importante en ello, pero no es Usted quien provoca el crecimiento.

1 Corintios 3:6 …el crecimiento lo ha dado Dios

 

Sí, es importante caminar con Dios, buscar a Dios, orar a Dios, dedicar tiempo a Su Palabra, servir a Su Pueblo, a Su Iglesia e incluso a la sociedad. 

Y Dios puede usar eso, y de hecho lo usa, para nuestro crecimiento, enriquecimiento y santificación espiritual.

 

Ø Pero es Dios Quien produce el fruto mediante la Obra del Espíritu Santo. 

Ø No producimos nuestro propio fruto. 

Ø Dios lo hace a través del Espíritu.

Ø No nos generamos paz ni tranquilidad por nuestra cuenta no podemos lograrlo por nuestra propia voluntad.

Ø Dios nos santifica, purifica, través del Espíritu. 

Ø El Espíritu Santo transforma. 

 

El Espíritu Santo propicia el crecimiento espiritual y, debido a ello, la verdadera fe da como resultado una vida transformada por vivir El Evangelio. 

 

Filipenses 2:13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

 

Ø Dios obra en nosotros.

 

El Nuevo Nacimiento, transforma a la persona. 

Es a través de Cristo que somos perdonados, justificados y recibimos la Vida Eterna.

El Espíritu Santo interviene para traer Nueva Vida, específicamente purificándonos, habitando en nosotros, provocando un cambio en nuestro corazón y capacitándonos para vivir para Dios. 

 

Tenemos un Dios Bueno que ha provisto un Camino para que los pecadores sean perdonados.

Debemos creer en Su Hijo, Jesucristo, como Señor y Salvador.

 

Y pondré mi Espíritu dentro de vosotros…

Bajo el Nuevo Pacto, el Espíritu mora en cada creyente.

Romanos 8:9  Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.

 

Y Dios promete llenar al creyente con Su Presencia y Poder.

Hechos 1:5  Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

 

Hechos 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

 

… Y haré que andéis en mis estatutos y que guardéis mis preceptos y los guardéis.

La transformación espiritual, ser la morada del Espíritu Santo nos ayuda a obedecer la Ley de Dios.

La obediencia será la conducta del creyente, la conversión a la Nueva Criatura que Dios ha hecho en Jesucristo, lleno del Espíritu Santo.

 

 Les comparto un concepto acerca de esto, de parte del Predicador Charles Spurgeon.

“El Espíritu Santo no puede morar en el corazón viejo; es un lugar inmundo, desprovisto de todo bien y lleno de enemistad contra Dios.

Su primera operación sobre nuestra naturaleza es demoler la casa vieja y construirse una nueva, para poder habitarnos de acuerdo con Su Santa Naturaleza Espiritual”.

 

Dios lo hace Amado Hermano/a, déjese transformar por Su Poderoso Espíritu Santo, con Su Ayuda seremos esos Testigos claves para este tiempo de la humanidad.

Ø Vidas transformadas que harán que muchos corazones rotos, quebrados, destruidos por el mal, puedan creer que es posible también en ellos el cambio, la Nueva Vida.

 

Compartamos las Buenas Noticias, como embajadores del Reino, revestidos del Poder de lo Alto.

DIOS PUSO SU ESPIRITU DENTRO NUESTRO, PODEMOS ANDAR EN SU SANTO CAMINO, INVITANDO A OTROS A TRANSITARLO.