Ezequiel 37:26
Día 28
Ezequiel 37:26 Y haré con ellos pacto de paz...
La palabra pacto aparece más de 300 veces en La Biblia.
En
el Antiguo Testamento, la palabra hebrea berit tiene la connotación de un acuerdo contractual entre Dios y una persona, o entre dos seres humanos, el cual implica una acción vinculante entre las
partes.
De
ahí que vemos la palabra pacto aplicada a los tratos entre los
hombres, como el caso de Abraham y Abimelec,
Génesis 21:27 Y tomó Abraham ovejas y vacas,
y dio a Abimelec; e hicieron ambos pacto.
Y
también a los tratos de Dios con el hombre en distintos momentos de la historia
de la redención, donde se menciona explícitamente esta palabra.
Por
ejemplo:
·
El Pacto con Noé.
Génesis 6:18
Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en
el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo
Génesis 9:9-17 He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros; 10 y con todo ser viviente que está con vosotros; aves, animales y toda bestia de la tierra que está con vosotros, desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra. 11 Estableceré mi pacto con vosotros, y no exterminaré ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra. 12 Y dijo Dios: Esta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos: 13 Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra. 14 Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes. 15 Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne. 16 Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra. 17 Dijo, pues, Dios a Noé: Esta es la señal del pacto que he establecido entre mí y toda carne que está sobre la tierra.
·
El Pacto con Abraham.
Génesis 15:1,18 Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. 18En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates;
Génesis
17:14 Y el varón incircunciso, el que no hubiere circuncidado la carne de su
prepucio, aquella persona será cortada de su pueblo; ha violado mi pacto.
·
El Pacto con Moisés.
Éxodo 34:28
Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y
cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras
del pacto, los diez mandamientos.
Deuteronomio
4:13 Y él os anunció su pacto, el cual os mandó
poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra.
Deuteronomio 9:9,11Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con vosotros, estuve entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua.11 Sucedió al fin de los cuarenta días y cuarenta noches, que Jehová me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto.
·
Y el Pacto con David,
2 Samuel 7:8-16
Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho
Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para
que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel; 9 y he
estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos
tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay
en la tierra. 10 Además, yo fijaré lugar a mi pueblo
Israel y lo plantaré, para que habite en su lugar y nunca más sea removido, ni
los inicuos le aflijan más, como al principio, 11 desde el
día en que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y a ti te daré descanso de todos
tus enemigos. Asimismo Jehová te hace saber que él te hará casa. 12 Y
cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después
de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su
reino. 13 Él edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré
para siempre el trono de su reino. 14 Yo le seré a él padre,
y él me será a mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de
hombres, y con azotes de hijos de hombres; 15 pero mi
misericordia no se apartará de él como la aparté de Saúl, al cual quité de
delante de ti. 16 Y será afirmada tu casa y tu reino para
siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.
Salmos 78:60,72. Dejó, por tanto, el tabernáculo de Silo, La
tienda en que habitó entre los hombres, 72 Y los
apacentó conforme a la integridad de su corazón,
Los pastoreó con la
pericia de sus manos.
¿De qué se trata este Pacto entre Dios y el hombre?
A lo largo del Antiguo Testamento observamos la iniciativa persistente de Dios
haciendo una promesa solemne de mantener esta relación de pacto con el hombre,
la cual podemos resumir en esta frase:
Jeremías 31:33 … Yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.
Pero la gran diferencia entre un pacto entre
hombres y el pacto que Dios establece en la Escritura es que
ü En el caso de los hombres, el pacto se mantiene hasta que una de las
partes lo quebrante,
ü Pero en el caso de Dios, Él ha definido Su Pacto como una promesa
garantizada con un juramento a manera de testamento.
Hebreos 6:17 Por lo cual, queriendo Dios mostrar más
abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo,
interpuso juramento
Hebreos 9:15-17 Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto para que interviniendo
muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto,
los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. 16 Porque donde hay
testamento, es necesario que intervenga muerte del testador. 17 Porque el testamento con
la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive.
De hecho, la palabra griega que utiliza el Nuevo
Testamento para pacto, diatheke,
tiene la connotación de un convenio planteado por una de las partes que debe ser aceptado o
rechazado por la otra parte de modo que no pueda cambiarse.
Este es un Nuevo Pacto prometido por Dios y ejecutado por la muerte del
testador, Su Hijo Jesucristo.
·
Por esa razón, en el Nuevo Testamento, durante el
nacimiento de Juan el Bautista, su padre Zacarías irrumpe en alabanza a Dios
con un canto profético, diciendo que Dios se había acordado de Au Santo Pacto
Lucas 1:72
Para hacer misericordia con nuestros padres, Y acordarse de su santo pacto;
·
Y del juramento hecho a Abraham de que, de su
descendencia, la cual es Cristo, todas
las naciones serían benditas.
Gálatas. 3:16 Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No
dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu
simiente, la cual es Cristo.
·
De manera que ese pacto prometido por los profetas
es cumplido y consumado en la vida, muerte, resurrección, y ascensión de
Jesucristo.
Mateo 26:28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de
los pecados.
·
Jesucristo vino a la tierra para dar paso a un
Nuevo Pacto. A través de su misericordioso
sacrificio, Él pagó la pena de muerte que toda la humanidad merece por sus
pecados e hizo posible que nuestros pecados sean perdonados si nos
arrepentimos. Esto a su vez permite que Dios derrame Su Espíritu Santo en el creyente, dando
comienzo al proceso de transformar nuestro corazón, para obedecer las leyes
buenas y provechosas de nuestro Dios.
Hebreos 10:16-17 Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré
mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré, 17 añade: Y nunca más me
acordaré de sus pecados y transgresiones
En el Nuevo Pacto, Dios no sólo nos promete la Vida
Eterna, sino que además nos da la ayuda espiritual que necesitamos para poder
cumplir nuestra parte del acuerdo.
Sin duda, es absolutamente absurdo pensar que podríamos ganar el perdón o la Vida Eterna por nosotros mismos, pero aun así Dios nos pide obediencia por nuestro propio bien.
Él sólo dará Vida Eterna a
quienes decidirán seguir Su Camino de gozo y paz por toda la eternidad, no a
aquellos que escojan el camino del egoísmo, la rebeldía y el pecado.
Ezequiel 37:26 Y haré con ellos pacto de paz; y los estableceré y los
multiplicaré, y pondré mi santuario entre ellos para siempre.
Cuando leemos la Biblia, encontramos en varios versículos el ofrecimiento de Dios de hacer un Pacto de Paz con Su Pueblo.
Números 25:12 Por tanto diles: He aquí yo establezco mi pacto de
paz con él;
Ezequiel 34:25 Y estableceré con ellos pacto de paz, y quitaré de la tierra las fieras;
y habitarán en el desierto con seguridad, y dormirán en los bosques.
Isaías 54:10 Porque los montes se moverán, y los collados temblarán,
pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se
quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.
En el versículo de nuestro devocional, encontramos una promesa de un pacto
perpetuo y no solo eso, sino que Dios les promete establecerlos y
multiplicarlos, y poner Su Santuario entre ellos para siempre.
Pacto de paz
Para entender mejor el sentido del pacto de paz
que Dios ofrece a través de Ezequiel, es importante que sepamos lo que
significa la palabra paz en la Biblia.
·
La paz en la Biblia no es solo un estado de
ausencia de conflicto, como lo podemos entender en nuestro día a día.
·
La paz en la Biblia es un estado de armonía, en
el que todas las cosas están en su debido orden, en el que todas las
relaciones, y todas las cosas están en armonía.
·
Es por eso que Dios ofrece el pacto de paz a Su
Pueblo, para que todos puedan vivir en armonía, en Él, en sus relaciones y en
el mundo en general.
La Pacto que Dios hace en Ezequiel 37:26 no se limita solo a
su pueblo en ese momento; también es una promesa para nosotros hoy en día, a todos los que creemos y hemos recibidos Jesucristo como
Salvador y Señor.
Juan 14:25-27 Os he dicho
estas cosas estando con vosotros. 26 Mas el Consolador, el Espíritu
Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y
os recordará todo lo que yo os he dicho. 27La paz os dejo, mi paz os
doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga
miedo.
- Necesitamos tener una relación con Dios.
- Tenemos que buscar a Dios y
permitirle que nos establezca y nos multiplique.
- Debemos permitir que Dios ponga Su Santuario entre nosotros, lo que significa dejar que Dios ocupe un lugar central en nuestras vidas.
- Que sea Dios guiándonos a través de Su Poderoso Espíritu Santo, viviendo en nosotros.
- También necesitamos aprender a vivir en armonía con
Dios y con los demás, a través de una vida de justicia, amor y perdón.
- Esto significa resolver los conflictos de manera pacífica, perdonarnos unos a otros y trabajar para reconciliarnos cuando hay separación.
- También es importante vivir vidas que reflejen la Paz
de Dios: vidas que hagamos justicia, busquemos la verdad y amemos a los demás
como a nosotros mismos.
Dios nos presenta esta promesa maravillosa de
un Pacto de Paz Perpetuo que ofrece a Su Pueblo.
Salmos 29:10-11Jehová preside en el diluvio, Y se sienta Jehová como rey para siempre. 11 Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con paz.
Dios es un Padre Amoroso, Fiel
y Perdonador.
Cuando lo conocemos a
través de Su Palabra y experimentamos Su Presencia, viviendo separados para Él,
adorándole y dependiendo de Su Gracia, en todo nuestro peregrinar por esta
tierra, podremos darnos cuenta que Su Amor es Grande e Inagotable y siempre
estará dispuesto para manifestar Su Paz y Misericordia Sus Hijos.
Jesucristo lo hace posible,
Juan 16:33Estas
cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción;
pero confiad, yo he vencido al mundo.