Sábado, 12 de Octubre del 2024

Filipenses 2:14

Día 12

Devocional escrito  por Alejandro Chaves

Filipenses 2:14 Haced todo sin murmuraciones y contiendas...

 

Este  versículo que nos invita a llevar una vida libre de murmuraciones y discusiones.

Es común que, en nuestra vida cotidiana, nos encontremos con situaciones que nos lleven a quejarnos y criticar a los demás en lugar de buscar soluciones.

Sin embargo, este pasaje nos exhorta a hacer lo contrario e intentar llevar una vida armoniosa y sin conflicto.

 

En primer lugar, es importante comprender el significado de murmuración y discusión.

La murmuración se refiere a hablar mal de otros a sus espaldas, mientras que la discusión es la acción de argumentar con alguien hacia un punto de vista diferente.

Ambas actitudes pueden conducir a conflictos y resentimientos entre las personas.

Por lo tanto, el autor de Filipenses nos invita a evitar estas actitudes tóxicas.

 

Antes que nada el texto comienza con una acción Haced,  y después continua con Todo, que es un adjetivo indefinido que designa a la totalidad del conjunto o cada parte de un todo.

 

Hay un texto que me enseña cómo debo hacer mis tareas y actividades.

Colosenses 3:23-24 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 

24 sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.


Entonces… ¿Cómo realizamos nuestras actividades o tareas cotidianas?

Vamos a ver algunos ejemplos para que nos sintamos identificados.

  • Cuando tus Padres te envían a limpiar el cuarto  ¿Cómo lo haces?

Con gozo, alegría, prontitud, dichoso de obedecer.

O pateando sapos, golpeando la escoba por las puertas o patas de la cama, ordenando superficialmente y con enojo, esbozando por qué no lo hace mi hermano menor u otra persona…

Si lo haces así, en ese momento le abriste la puerta a la murmuración y también al enojo que van tomadas de la mano.

Dios nos invita que podamos expresar unas alabanzas en esos momentos y no una "queja-banza",  hay un hermoso versículo que es de inspiración:  

Salmos 34:1 Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca.

 

Otro ejemplo

  • Cuando te envían a hacer alguna actividad nueva en la Iglesia, y te cambian el grupo de trabajo, con hermanos que son nuevos y nunca trabajaste con ellos.

Y decís por qué me toca estar en este grupo si yo estaba cómodo con lo que realizaba antes, y aparte estos hermanos no me llevo ,no estoy cómodo y tratas de imponer tu forma de trabajo, sin aceptar sugerencias, participas pero  no ayudas para mejorar el resultado de la actividad que tienen que realizar.

Y como tu actitud es de inconformidad, empieza una mala mirada, que después termina en una discusión que no lleva a ningún lado e inclusive hace que el momento se transforme en una atmósfera tensa e incómoda.


Hay un versículo que me muestra como debe ser mi trato con mis Hermanos:

1 Crónicas 19:10-14  Y viendo Joab que el ataque contra él había sido dispuesto por el frente y por la retaguardia, escogió de los más aventajados que había en Israel, y con ellos ordenó su ejército contra los sirios. 11 Puso luego el resto de la gente en mano de Abisai su hermano, y los ordenó en batalla contra los amonitas. 12 Y dijo: Si los sirios fueren más fuertes que yo, tú me ayudarás; y si los amonitas fueren más fuertes que tú, yo te ayudaré. 13 Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le parezca. 14  Entonces se acercó Joab y el pueblo que tenía consigo, para pelear contra los sirios; mas ellos huyeron delante de él. Y los hijos de Amón, viendo que los sirios habían huido, huyeron también ellos delante de Abisai su hermano, y entraron en la ciudad. Entonces Joab volvió a Jerusalén.

 

Imaginémonos que Abisai le hubiera dicho a su Hermano por qué me toca pelear con los amonitas y por qué Vos siempre me das ordenes , yo quería pelear contra los Sirios…  

Seguro que hubiera sido un fracaso y mortandad entre el Pueblo de Israel.

 

Nunca debemos olvidarnos que nuestras acciones no solo están vistas por El Señor sino también por tus Hermanos que están a tu lado sirviendo al Señor.

Y serias un mal referente, no importa con quien te toque trabajar en la Iglesia, sino lo esencial es para Quien lo haces y es para El Señor, hagámoslo con prontitud y buena predisposición.

 

No seamos niños espirituales, ni carnales como nos habla el Apóstol Pablo

1 Corintios 3:1-4 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 2 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, 3 porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? 4 Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?

 

Y ojo con llevar la murmuración por algo que sucedió en la Iglesia a nuestros hogares, porque he visto a lo largo del tiempo que conozco al Señor,  que algunos cometen el error de hablar murmurando por alguna decisión que se tomó en la Congregación en el seno de sus hogares o en la mesa mientras están comiendo,  y sus hijos escuchan, absorben ese espíritu de queja y murmuración.

Luego, como resultado, cuando crecen, lastimosamente se apartan del Camino del Señor.

Salmos 106:25 Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová.

 

Por lo tanto, esforcémonos para que la murmuración y contienda no entren en nuestros hogares y lugar de trabajo, demostremos que nos somos niños espirituales, sino que con responsabilidad nos conducimos en la vida, honrando a Dios en toda nuestras áreas y El Señor nos bendecirá y seremos de bendición para otros.

Dios les bendiga