Filipenses 3:12
Día 8
Filipenses 3:12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo..
“Estemos
conectados” dice un slogan de una empresa de comunicación, “Conectados en
mejor” dice la competencia…es que vivimos en la era del avance tecnológico, en
que “conectarse” es más fácil…
Cuán
lejos ha quedado ese tiempo donde muy pocos tenían un teléfono de “línea”, como
se decía entonces, hoy la mayoría de las personas tiene un celular, anda por la
calle, en los medios de transporte, en plena ciudad, en la cumbre más alta o en
el medio del desierto, gracias a la tecnología satelital, estamos conectados, y
ya no solo escuchamos las voces, nos vemos en tiempo real, enviamos imágenes, videos, llegamos a lugares
insospechados, incluso tratamos con personas a las que nunca hemos visto…
“Conectamos” sentimientos, amistades, entretenimientos, trabajos, estudios, negocios, inversiones, cine, deporte, etc. Nos conectamos a todo, muchas veces sin pesar si es beneficioso, productivo, nos daña o simplemente nos hace perder el tiempo...
Y
La Biblia dice que…
Daniel 12:4…Muchos correrán de aquí para allá, la
ciencia aumentará,
Y
también dice
Mateo 24:12 y por haberse multiplicado la
maldad, el amor de
muchos se enfriará…
Todos estamos conectados a algo o a alguien, pero la pregunta es ¿Está Usted conectado a Su Propósito? ¿Tiene convicción que está en esta vida por un Propósito, o simplemente vive…?
Es
que primero deberíamos conocer al “Servidor”, a Aquel que nos presta el
servicio, en nuestro caso es Dios, pues si no estamos conectados con Él,
difícilmente podamos conocer Su Propósito.
Muchos
todavía están conectados al pasado, al pecado, a personas, entretenidos, y esto los aleja de
conectarse al Plan de Dios para su vida.
Y
así pasan los años, tal vez cada nueva temporada han puesto metas, pero nunca
las han podido lograr, llegando a la frustración por no haber alcanzado los
objetivos.
Sin embargo quizás ha sido así, porque esos planes no estaban de acuerdo al Propósito Divino.
El
Apóstol Pablo dijo:
Filipenses
3:12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo,
para ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.
Para comprenderlo mejor, Pablo dice: “Lo que me motiva en todo lo que hago es que pueda plenamente tomar posesión de eso; que me pueda dar a mí mismo a Él, para que pueda tomar posesión de Cristo, para que Él pueda tomar posesión de mí para todo lo que tenía pensado cuando me salvó”.
Esto es vivir de forma adecuada conectado a Su Propósito.
Así ocurría en los primeros tiempos de la Iglesia, pero también debe ocurrir hoy.
Un
propósito para vivir es una razón para existir.
¿Por qué existimos? ¿Para qué estamos aquí? ¿Hemos
descubierto para qué nos ha tomado Dios? ¿Cuál será Su Obra que tiene en mente
para nosotros, para lo cual nos ha asido?
Fuimos tomados por Cristo para alcanzar el Plan que Dios estableció para nuestras vidas desde antes de la fundación del mundo.
Muchas personas están en los Caminos del Señor y no conocen Su Propósito de vida…llevan años dentro de una Iglesia, van a las reuniones, oran, ayunan, levantan las manos, todo mecánicamente, no se han conectado con Él…
Es
que es probable que para conectarse con el Propósito de Dios, haya cosas de las
cuales deban desconectarse: el pecado, la liviandad, la flojera, el pasado,
costumbres, prácticas, hábitos, relaciones que no suman a la Santidad de Dios.
Todos
aquellos que hemos querido conectarnos con Dios tuvimos que desconectarnos con
muchas cosas que considerábamos placenteras pero que eran tropiezo para cumplir
el Plan de Dios.
El
Apóstol Pablo aconsejaba a los Filipenses, y esas mismas
palabras nos ayudan a nosotros hoy.
Filipenses
3:7-8 Pero cuantas cosas eran para mi ganancia, las he estimado como pérdida
por amor a Cristo. 8Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por
la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo
he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.
Cuando encontramos el valor de ser hallados en
Cristo, cuando descubrimos esto, vamos adquiriendo entendimiento de lo que es pasar la Eternidad en una relación
con Dios y el disfrute de Su Gloria.
Nadie nos tiene que convencer de que hay cosas que tenemos que dejar, de que debemos negarnos a nosotros mismos. Simplemente lo hacemos llenos de alegría, por una simple comparación de valor.
Dios espera que, con tal de tenerlo a Él o de ser hallados en Él, estemos dispuestos a perderlo todo.
Al lado de Él, todo lo terrenal y humano, deja de
ser importante.
Perder en los gustos o deseos terrenales para ganar
en los deseos o propósito celestiales.
Perder en lo temporal para ser hallado en Él, en lo
eternal.
Perder en esta vida, para ganar a Cristo, aferrándonos a la
excelencia del conocimiento de Su Amor.
Es perder una discusión, un bien o un valor
económico, para ganar en la Paz y Seguridad que sólo Cristo puede darnos.
Es vivir realmente la contracultura del Reino de Dios.
El Evangelio no debe adaptarse a la cultura, aunque si debamos adaptar la forma de
presentarlo.
En el Evangelio esta la esencia para ver el Eterno Valor de lo
Espiritual por sobre lo terrenal.
El Evangelio son las Buenas Noticias acerca de Alguien que supo perder para
ganar: Jesucristo.
Sigamos Su Ejemplo, como lo hizo el apóstol Pablo, y nunca seremos vencidos por lo malo.
Sino que siempre venceremos con el bien el mal.
Romanos 12:21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.
Si estamos dispuestos a marcar historia y a
conectarnos con el propósito de Dios, este es el momento de hacerlo, no
desperdiciemos más tiempo.
Pablo sabía que había sido alcanzado para un
Propósito específico y demoró un buen tiempo para descubrirlo, pero en el
momento que se dio cuenta por qué y para qué había sido tomado por el Señor
emprendió en Camino hacia la Meta Eterna.
¿Conoce Su Propósito? Muchos se preguntan cómo darse cuenta, a Usted y a cada uno de Sus Hijos, Dios nos
ha dado dones, talentos, habilidades, gracia, las cuales enmarcan nuestras
vidas en el Propósito Divino.
Es nuestro tiempo de marcar la diferencia, dejando atrás los errores del pasado.
Al escoger conectarnos con el Propósito de Dios
seguramente vamos a tener oposiciones, pero debemos tomar nuestra posición y actuar valientemente,
porque todo lo que se levante no será más fuerte que Dios, quien nos ayudará a
llevar adelante Su Plan perfecto.
Filipenses 3:14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Seguiremos avanzando hacia la meta para ganar el
premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.
La Historia demuestra que el éxito se debe más al
entusiasmo que a la capacidad.
El ganador es aquel que se entrega a su trabajo, en
cuerpo y alma.
La palabra
meta en griego es skopos
significa una marca sobre la que
fijar la mirada, se usa metafóricamente en Filipenses 3:14, de un objetivo
o una meta, blanco.
Jesús expresa su meta, el Propósito principal de Su Vida.
Juan 4:34 Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.
Juan 9:4 Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día
dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.
Èl no vino al mundo para ser servido
Mateo 20:28 como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y
para dar su vida en rescate por muchos.
Ni para agradarse a sí mismo
Romanos 15:3 Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está
escrito: Los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.
Sino para servir a otros y para dar Su Vida para la
salvación del mundo, y para agradar al Padre.
La meta de Pablo también se
conoce en
Filipenses 3:9‑11 y ser hallado en él, no
teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de
Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; 10 a fin de conocerle, y el
poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser
semejante a él en su muerte, 11 si en alguna manera
llegase a la resurrección de entre los muertos.
Pablo compartió el espíritu resuelto de Jesús; él
dice, una
cosa hago
Filipenses 3:13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago:
olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está
delante,
¿Lo compartimos nosotros? Hemos dejado todo nuestro
pasado de pecado atrás, para cumplir con nuestro Propósito en esta vida? ¿Estamos
resueltos a hacer la obra que el Señor nos ha encomendado?
Debemos saber que no hay nada más grande y digno que
cumplir, que el Propósito de Dios, pongamos todo nuestro entusiasmo para llegar
a la meta, conectados con Dios podremos cumplirlo.
Esforcémonos, no por lograr aceptación por nuestros esfuerzos, sino por buscar a Dios en oración y en Su Palabra, siendo llenos de Su Espíritu Santo, para que podamos ver y disfrutar del Incomparable Valor de Cristo Jesús, sin pensar cómo lo haré, de esto Pablo también nos deja enseñanza:
1 Corintios 15:10 Pero por la
gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo,
antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios
conmigo.
Amado hermano, Conéctate con Dios, prosigamos a la meta. Vamos por más!!! ", "estemos conectados", porque "conectados a es mejor".