Viernes, 8 de Septiembre del 2023

Filipenses 3:12

                                                                                                                                                             Día 8

Filipenses 3:12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo.. 

“Estemos conectados” dice un slogan de una empresa de comunicación, “Conectados en mejor” dice la competencia…es que vivimos en la era del avance tecnológico, en que “conectarse” es más fácil…

Cuán lejos ha quedado ese tiempo donde muy pocos tenían un teléfono de “línea”, como se decía entonces, hoy la mayoría de las personas tiene un celular, anda por la calle, en los medios de transporte, en plena ciudad, en la cumbre más alta o en el medio del desierto, gracias a la tecnología satelital, estamos conectados, y ya no solo escuchamos las voces, nos vemos en tiempo real, enviamos imágenes,  videos, llegamos a lugares insospechados, incluso tratamos con personas a las que nunca hemos visto…

“Conectamos” sentimientos, amistades, entretenimientos, trabajos, estudios, negocios, inversiones, cine, deporte, etc.  Nos conectamos a todo, muchas veces sin pesar si es beneficioso, productivo, nos daña o simplemente nos hace perder el tiempo...

Y La Biblia dice que…

Daniel 12:4…Muchos correrán de aquí para allá, la ciencia aumentará,

Y también dice

Mateo  24:12 y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará…

Todos estamos conectados a algo o a alguien, pero la pregunta es ¿Está Usted conectado a Su Propósito? ¿Tiene convicción que está en esta vida por un Propósito, o simplemente vive…?

Es que primero deberíamos conocer al “Servidor”, a Aquel que nos presta el servicio, en nuestro caso es Dios, pues si no estamos conectados con Él, difícilmente podamos conocer Su Propósito.

Muchos todavía están conectados al pasado, al pecado, a personas, entretenidos, y esto los aleja de conectarse al Plan de Dios para su vida.

Y así pasan los años, tal vez cada nueva temporada han puesto metas, pero nunca las han podido lograr, llegando a la frustración por no haber alcanzado los objetivos.

Sin embargo quizás ha sido así, porque esos planes no estaban de acuerdo al Propósito Divino. 

El Apóstol Pablo dijo:

Filipenses 3:12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, para ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.

Para comprenderlo mejor,  Pablo dice: “Lo que me motiva en todo lo que hago es que pueda plenamente tomar posesión de eso; que me pueda dar a mí mismo a Él, para que pueda tomar posesión de Cristo, para que Él pueda tomar posesión de mí para todo lo que tenía pensado cuando me salvó”.

Esto es vivir de forma adecuada conectado a Su Propósito.

Así ocurría en los primeros tiempos de la Iglesia, pero también debe ocurrir hoy.

Un propósito para vivir es una razón para existir.

¿Por qué existimos? ¿Para qué estamos aquí? ¿Hemos descubierto para qué nos ha tomado Dios? ¿Cuál será Su Obra que tiene en mente para nosotros, para lo cual nos ha asido?

Fuimos tomados por Cristo para alcanzar el Plan que Dios estableció para nuestras vidas desde antes de la fundación del mundo.

Muchas personas están en los Caminos del Señor y no conocen Su Propósito de vida…llevan años dentro de una Iglesia, van a las reuniones, oran, ayunan, levantan las manos, todo mecánicamente, no se han conectado con Él…

Es que es probable que para conectarse con el Propósito de Dios, haya cosas de las cuales deban desconectarse: el pecado, la liviandad, la flojera, el pasado, costumbres, prácticas, hábitos, relaciones que no suman a la Santidad de Dios.

Todos aquellos que hemos querido conectarnos con Dios tuvimos que desconectarnos con muchas cosas que considerábamos placenteras pero que eran tropiezo para cumplir el Plan de Dios.

El Apóstol Pablo  aconsejaba a los Filipenses, y esas mismas palabras nos ayudan a nosotros hoy.

Filipenses 3:7-8 Pero cuantas cosas eran para mi ganancia, las he estimado como pérdida por amor a Cristo. 8Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.

Cuando encontramos el valor de ser hallados en Cristo, cuando descubrimos esto, vamos adquiriendo entendimiento de lo que es pasar la Eternidad en una relación con Dios y el disfrute de Su Gloria.

Nadie nos tiene que convencer de que hay cosas que tenemos que dejar, de que debemos negarnos a nosotros mismos. Simplemente lo hacemos llenos de alegría, por una simple comparación de valor.

Dios espera que, con tal de tenerlo a Él o de ser hallados en Él, estemos dispuestos a perderlo todo.  

Al lado de Él, todo lo terrenal y humano, deja de ser importante.  

Perder en los gustos o deseos terrenales para ganar en los deseos o propósito celestiales.   

Perder en lo temporal para ser hallado en Él, en lo eternal. 

Perder en esta vida,  para ganar a Cristo, aferrándonos a la excelencia del conocimiento de Su Amor. 

Es perder una discusión, un bien o un valor económico, para ganar en la Paz y Seguridad que sólo Cristo puede darnos. 

Es vivir realmente la contracultura del Reino de Dios. 

El Evangelio no debe adaptarse a la cultura, aunque si debamos adaptar la forma de presentarlo.  

En el Evangelio esta la esencia para ver el Eterno Valor de lo Espiritual por sobre lo terrenal. 

El Evangelio son las Buenas Noticias acerca de Alguien que supo perder para ganar: Jesucristo. 

Sigamos Su Ejemplo, como lo hizo el apóstol Pablo,  y nunca seremos vencidos por lo malo.  Sino que siempre venceremos con el bien el mal.

Romanos 12:21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.

Si estamos dispuestos a marcar historia y a conectarnos con el propósito de Dios, este es el momento de hacerlo, no desperdiciemos más tiempo.

Pablo sabía que había sido alcanzado para un Propósito específico y demoró un buen tiempo para descubrirlo, pero en el momento que se dio cuenta por qué y para qué había sido tomado por el Señor emprendió en Camino hacia la Meta Eterna.

¿Conoce Su Propósito?  Muchos se preguntan cómo darse cuenta,  a Usted y a cada uno de Sus Hijos, Dios nos ha dado dones, talentos, habilidades, gracia, las cuales enmarcan nuestras vidas en el Propósito Divino.

Es nuestro tiempo de marcar la diferencia,  dejando atrás los errores del pasado.

Al escoger conectarnos con el Propósito de Dios seguramente vamos a tener oposiciones, pero debemos tomar nuestra posición y actuar valientemente, porque todo lo que se levante no será más fuerte que Dios, quien nos ayudará a llevar adelante Su Plan perfecto.

Filipenses 3:14  prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Seguiremos avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.

La Historia demuestra que el éxito se debe más al entusiasmo que a la capacidad.

El ganador es aquel que se entrega a su trabajo, en cuerpo y alma.

La palabra meta en griego es skopos significa una marca sobre la que fijar la mirada, se usa metafóricamente en Filipenses 3:14, de un objetivo o una meta, blanco.

Jesús expresa su meta, el Propósito principal de Su Vida. 

Juan 4:34 Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.  

Juan 9:4 Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.

Èl no vino al mundo  para ser servido 

Mateo 20:28 como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Ni para agradarse a sí mismo 

Romanos 15:3 Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.

Sino para servir a otros y para dar Su Vida para la salvación del mundo, y para agradar al Padre.

La meta de Pablo también se conoce en

Filipenses 3:9‑11 y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; 10 a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte, 11 si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos.

Pablo compartió el espíritu resuelto de Jesús; él dice,  una cosa hago 

Filipenses 3:13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,

¿Lo compartimos nosotros? Hemos dejado todo nuestro pasado de pecado atrás, para cumplir con nuestro Propósito en esta vida? ¿Estamos resueltos a hacer la obra que el Señor nos ha encomendado?

Debemos saber  que no hay nada más grande y digno que cumplir, que el Propósito de Dios, pongamos todo nuestro entusiasmo para llegar a la meta, conectados con Dios podremos cumplirlo.

Esforcémonos, no por lograr aceptación por nuestros esfuerzos, sino por buscar a Dios en oración y en Su Palabra, siendo llenos de Su Espíritu Santo,  para que podamos ver y disfrutar del Incomparable Valor de Cristo Jesús,  sin  pensar cómo lo haré, de esto Pablo también nos deja enseñanza:

1 Corintios 15:10  Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.

Amado hermano, Conéctate con Dios,  prosigamos a la meta. Vamos por más!!! ", "estemos conectados", porque "conectados a es mejor".