Filipenses 4:19
Día 16
Filipenses 4:19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta...
El Señor provee porque ese es el deseo de su corazón.
Así como un padre terrenal se deleita en ayudar a sus hijos, también lo hace nuestro Padre Celestial.
Lucas 11:13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
Él es nuestro proveedor, Dios nos proporciona en cualquier necesidad.
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Cuando tememos, podemos
confiar en nuestro Padre, Él nos bendice dándonos
la paz perfecta que necesitamos
Isaías 26:3 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.
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Cuando nos sentimos
solos, Él nos provee Su Compañerismo.
Éxodo 33:14 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso
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Cuando estamos afligidos,
el proporciona consuelo y alegría
Isaías 51:3 Ciertamente consolará Jehová a Sion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto.
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Cuando tenemos carencia
de cosas en la vida diaria, nos brinda
lo necesario.
Lucas 12:24 Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?
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Cuando estamos a punto
de caer, acude dándonos ayuda.
Salmos 121: 3 No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá
el que te guarda.
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Cuando
no tenemos fuerzas, nos da nuevas
fuerzas
Isaías 40:29 Él
da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
La provisión de Dios puede venir de manera que no esperamos
Puede ser cancelando una deuda milagrosamente
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La deuda espiritual: Él es el Único que provee perdón de pecados.
Lucas 7:48 Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados.
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La deuda terrenal: también puede hacer que nos la perdonen.
Mateo 18:23-27 Por lo cual el reino de los cielos es semejante a
un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. 24 Y comenzando a hacer
cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. 25 A
este, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y
todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. 26 Entonces
aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y
yo te lo pagaré todo. 27 El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le
soltó y le perdonó la deuda.
Cuando nos encontramos en necesidad extrema, sin trabajo temporal, podríamos recibir un suministro material, de la mano de un Hermano guiado por el Señor para proveer nuestra necesidad, cuando esto sucede, nosotros somos beneficiados, pero ellos también son bendecidos.
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El Señor enseña a Su
Pueblo a representarlo con estas acciones: dando,
más que recibiendo.
Hechos 20:35 En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.
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Si El Señor nos bendice,
podemos ser bendición, surtiéndole a
quien necesita, de lo que Dios nos ha dado.
Filipenses 2:4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
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Es una dicha, poder demostrar el corazón proveedor de Dios, no con palabras, sino con hechos.
Hechos 20:35 En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar
a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más
bienaventurado es dar que recibir.
Dios conoce nuestras necesidades, lo que nos falta, lo que adeudamos y también
con lo que contamos.
Materialmente puede ser muy poco lo que tenemos, también nuestra fe puede ser
pequeña, como un grano de mostaza, pero contamos con un Dios Grande, Quien es el
dueño de la plata y del oro.
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Él puede darle a Sus Hijos lo que necesitan. Con
lo poco que contamos El Señor puede
hacer un milagro de multiplicación: proveyéndonos,
saldando nuestras deudas y prosperándonos
para que cambie totalmente nuestra situación.
2 Reyes 4:1-7 Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. 2 Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite. 3 Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. 4 Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. 5 Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. 6 Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. 7 Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.
Dios provee cuando escucha nuestras oraciones
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Poner nuestras
necesidades materiales y espirituales
delante de la Presencia de Dios, y pedirle provisión garantiza la respuesta del Señor.
Jeremías 33:3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas
que tú no conoces.
Salmos 37:4 Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.
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Él ya tiene ese aprovisionamiento
para nosotros, por el cual hemos orando.
A veces Dios responde rápidamente y otras veces tenemos que esperar, aguardando con paciencia, porque siempre responde en Su Tiempo.
1 Corintios 2:9 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni
han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le
aman.
Eclesiastés 3:11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.
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Mantengamos con firmeza
nuestras convicciones. Si Dios nos guía, Él siempre provee.
Deuteronomio 11.14-28 yo daré la lluvia de vuestra tierra a su
tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu
aceite. 15 Daré
también hierba en tu campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás. 16 Guardaos, pues, que
vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os
inclinéis a ellos; 17 y
se encienda el furor de Jehová sobre vosotros, y cierre los cielos, y no haya
lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis pronto de la buena tierra que os
da Jehová.18 Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro
corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán
por frontales entre vuestros ojos. 19 Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas
cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y
cuando te levantes, 20 y
las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas; 21 para que sean vuestros
días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová
juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre
la tierra. 22 Porque
si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os prescribo para
que los cumpláis, y si amareis a Jehová vuestro Dios, andando en todos sus
caminos, y siguiéndole a él, 23 Jehová
también echará de delante de vosotros a todas estas naciones, y desposeeréis
naciones grandes y más poderosas que vosotros. 24 Todo lugar que pisare la
planta de vuestro pie será vuestro; desde el desierto hasta el Líbano, desde el
río Éufrates hasta el mar occidental será vuestro territorio. 25 Nadie se sostendrá
delante de vosotros; miedo y temor de vosotros pondrá Jehová vuestro Dios
sobre toda la tierra que pisareis, como él os ha dicho. 26 He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la
bendición y la maldición: 27 la
bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os
prescribo hoy, 28 y
la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os
apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que
no habéis conocido.
Recordemos siempre que uno de los Nombres de Dios es Jehová
Jireh, que significa El Señor proveerá
Abraham llamó El Señor proveerá al sitio donde Dios proveyó un carnero para que
lo sacrificara en lugar de su hijo Isaac.
Génesis 22:14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá.
Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.
En obediencia al mandato de Dios, Abraham ofreció a su hijo Isaac sobre el altar como un sacrificio. Antes que Abraham pudiera matar a su hijo, Dios lo detuvo y proveyó un carnero en su lugar.
La redención que Dios proveyó ese día en el monte Moriah, motivó a Abraham a llamar el
lugar Jehová Jireh.
Aunque es verdad que Dios es Poderoso y Fiel para suplir todas nuestras necesidades, el Nombre Jehová Jireh no es una promesa de la prosperidad económica, sino una promesa de redención del pecado.
Nosotros debemos morir por
nuestros pecados.
Romanos 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios
es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
Pero Jehová Jireh ha provisto un sacrificio en
nuestro lugar: Su Único Hijo Jesús.
Él es el Cordero que quita el pecado del mundo.
Juan 1:29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Jesús nos provee el perdón de pecados, pero junto con Él, el Padre, nos provee todas las cosas.
Romanos 8:32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
Jesús dijo que Él era el pan de vida y que todo
el que fuera a Él hallaría provisión
Juan 6:35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.
Pero para experimentar esta realidad de Dios Proveedor
hay que creer, confiar y esperar.
Así como Dios proveyó un carnero como sustituto
de Isaac, Él proveyó a Su Único Hijo Jesucristo, como el sacrificio definitivo.
Dios suplirá todas nuestras necesidades.
Necesitamos fe, la fe de Dios
Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios;
Recibamos este regalo y por fe serán suplidas todas nuestras necesidades en
Cristo Jesús, Señor nuestro.
Filipenses 4:19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.