Filipenses 4:7
Día 27
Devocional escrito por Yesica Ocaranza de Italiani
Filipenses 4:7… La paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará
vuestros corazones y vuestros pensamientos
El Apóstol Pablo comienza recordándonos en el Capítulo 1
de Filipenses que El Señor, Quien ha comenzado toda buena obra en nosotros, ha
de cumplirla, y la perfeccionará.
A través de esta Palabra nos quiere trasmitir
tranquilidad, seguridad...
Es impresionante cómo el Apóstol Pablo sentía esta seguridad,
la convicción de Quien era Dios, Quien estaba con él, por lo cual podemos ver que
en él se cumple el versículo de nuestro
devocional
… La paz que sobrepasa todo entendimiento
A pesar de las dificultades que éste pasaba no solo era perseguido, sino que también fue encarcelado, pero él seguía predicando con paz en su corazón, tanto así que uso expresiones como:
Filipenses 1:21 porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
Esto nos anima, nos alienta a confiar en Dios, a tener la
plena seguridad de que, aunque nos toque pasar por dificultades, por procesos,
es Quien nos sacará del desierto, cuando es permitido por Él, sentiremos esta
seguridad, esa paz que sobrepasa todo...
Porque es la confianza en Cristo Jesús que es Quien la
pelea y aboga por Sus Hijos... pero depende de vos y de mi tener esa comunión, esa
búsqueda en oración y en Su Palabra, que es la única manera en la cual sentiremos
confianza que es Cristo Quien está a nuestro lado.
Sentiremos paz, confiando que aunque la ciencia nos dé un
diagnóstico de enfermedad, o las estadísticas económicas sean desalentadoras,
cuando hay comunión con Dios, hay paz, que viene de parte de Él.
Entendiendo que es de Él que dependemos y nuestro corazón
y pensamiento es guardado porque no tenemos pensamientos de fracaso, ni enojo, sino
más bien confianza y paz, que aunque el mundo se derrumbe, Dios está con
nosotros.
Filipenses 4:6 y por nada estén afanosos...
Filipenses 4:11 he aprendido a contentarme cualquiera sea mi situación.
Los aliento Amados Hermanos a contentarnos en este tiempo en El Señor. Regocijarnos
en Él, cualquiera sea nuestra situación, que la Paz de Dios abunde en nuestro
corazón, no olvidemos Sus Promesas, busquemos que se cumplan y solo escuchemos Su
Voz… Él es Fiel y Misericordioso todo el tiempo.