Martes, 14 de Noviembre del 2023

Gálatas 3:13

                                                                                                                                                                         Día 14

Gálatas 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley...

 

Justificado es el veredicto de Dios para el pecador que se arrepiente, y va en fe hacía Él.

Cristo vivió una vida justa en perfecta obediencia y sufrió la muerte en la Cruz, poniéndose en lugar de nosotros.

La muerte que merecíamos la pagó de esta manera, siendo crucificado  por el pecado de la humanidad.

Romanos 6:23  Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Se hizo pecado por nosotros

2 Corintios 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. 

·        Al que no conoció pecado, Jesucristo Santo, sin pecado.

·        Por nosotros lo hizo pecado,  Se hizo culpable de todos ellos.

·        Para que nosotros,   pecadores y merecedores de la muerte eterna.

·        Fuésemos hechos justicia,  justificados ente Él.

·        de Dios en Él, Sólo y únicamente En Cristo, arraigados en Él.

 

Justificar, en griego Dikaio,  es un término judicial que significa absolver, declarar justo o pronunciar sentencia favorable de aceptación, donde el culpable comparece ante Dios, el Juez Justo, pero en vez de recibir una sentencia de condenación, tal y como realmente merece, recibe la plena absolución, y Dios le declara Justo ante Él.

Es un acto legal e instantáneo donde Dios considera nuestros pecados perdonados, y considera la Justicia de Cristo, como si fuera nuestra, declarándonos de esta manera Justos o moralmente honrados ante Sus Ojos.

 

Dios no solo elimina la culpa de los pecados, además Él nos atribuye la Vida Perfecta de Cristo, como si la hubiéramos vivido.

 

Justificación es un cambio de posición del pecador, 

·        antes condenado, y ahora absuelto; 

·        antes bajo la condenación y la ira de Dios, pero ahora bajo la libertad y la protección de Dios.

 

Gálatas 2:16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.  

 La justificación se basa en los méritos de la Obra de Jesucristo en la Cruz del Calvario, jamás podremos ser justificados por nuestros  méritos. 


Gálatas 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley...

 

Tenemos la necesidad de ser redimidos por Cristo de La Ley.

Gálatas 3:10-12 Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. 11 Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; 12 y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas

Como el Apóstol Pablo les demostraba a las Iglesias de Galacia que era una necedad tratar de buscar la justificación a través del cumplimiento de la ley, esto es lo que quiere decir la expresión “dependen de las obras de la ley” y para ello cita un pasaje del Antiguo Testamento.

Deuteronomio 27:26  Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.

 

El Antiguo Testamento, mostraba que la ley trae maldición antes que bendición, no porque la ley sea mala en sí, sino por la imposibilidad que tenía el hombre para satisfacer  todas sus demandas.

La ley es espiritual y los hombres carnales, de allí su incapacidad para responder a las exigencias de la ley.

Romanos 7:12-14 De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. 13 ¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso. 14 Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.

 

 

La ley exigía un cumplimiento absoluto y permanente para hacerse merecedor de la salvación. Si cumpliéramos todo sólo por un tiempo o cumpliéramos algunas cosas por mucho tiempo, de nada nos serviría, seríamos culpables igualmente.

Santiago 2:10 Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.

Así, quien actuaba buscando el Favor de Dios cumpliendo la ley, caía bajo la maldición de la ley, la pena impuesta por no cumplirla, que era  la muerte.

Buscar el Favor de Dios por la Ley es caer bajo su maldición.


En el Antiguo Testamento ya se enseñaba que la fe era el camino para acercarse a Dios, esto es lo que les recordaba el Apóstol Pablo.

Habacuc 2:4 He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

 

  • La ley fue dada para demostrar la presencia del pecado en la vida de los seres  humanos.
  • Fue dada a Israel, sin embargo, Israel era una muestra de la humanidad.
  • Israel no pudo cumplirla y esto era una evidencia de que toda la humanidad estaba en la misma condición. 
  • ¿Cuál era la condición? Bajo maldición, bajo el juicio de Dios a causa de quebrantar Sus Mandamientos.

Romanos 3:9 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.

Romanos 3:19-20 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; 20 ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

  • Tenemos la necesidad de ser redimidos por Cristo de La Ley.
  • Porque todos, tantos judíos como gentiles estábamos bajo la maldición de la ley, es decir, bajo su juicio por no poder cumplirla.

 

Cristo nos redimió

La palabra redimir significa comprar, pagar un precio o rescate para dar la libertad a alguien que ha estado cautivo.

El precio que pagó Jesucristo no fue en dinero sino Su Propia Sangre derramada en la Cruz del Calvario

1 Pedro 1:18-19 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,


1 Timoteo 2:6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.


Apocalipsis  5:9  y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación;

 

Los Israelitas no practicaban la crucifixión, ellos tenían otros métodos para provocar la muerte, sin embargo, lo que si hacían era que la persona una vez muerta, la colocaban en un madero, ésta escritura la utiliza Pablo para demostrar lo que padeció Jesucristo

Deuteronomio 21:23 no dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminarás tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.

 

Cristo pagó el precio para librarnos de la maldición de la ley, dicho en otras palabras recibió en Su Cuerpo las consecuencias de nuestros pecados, llevó el castigo por nuestros pecados. 

Isaías  53:6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

2 Corintios 5:21Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

 

El Apóstol Pablo les recuerda a los gálatas que fueron redimidos, rescatados de la maldición, del castigo de la ley, porque nunca pudieron cumplir con la misma.

Mientras exista una sentencia el reo debe permanecer en prisión y permanecerá hasta tanto se cumpla su condena, de allí que era necesario que alguien pagara la deuda para que de esta manera quedara libre.

Esto fue lo que hizo Cristo en la Cruz, pagó el precio, Èl satisfizo las demandas de la ley.

1 Juan 2:2 Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

Una vez cancelada la deuda, quitada la maldición que estaba sobre la humanidad por la muerte de Jesucristo en la Cruz, la bendición de Abraham que Dios le había prometido podría hacerse realidad,

¿Cuál era la bendición? Que los gentiles también podrían ser justificados, declarados inocentes, aceptos ante Dios.

Génesis 12:3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

 

La Fuente de esta Bendición es Jesucristo, sin embargo, para disfrutar de esta, el hombre debe acercarse por fe sin confiar en las obras de la ley.

Sólo así, y no hay otro modo, el hombre recibe el perdón de sus pecados, es redimido, justificado, y recibe la Promesa del Espíritu Santo, que es un adelanto y se constituye en la garantía de todos los bienes celestiales que han de disfrutar los verdaderos creyentes.

Efesios 1:13-14 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

 

Toda la humanidad estaba bajo la maldición de la ley, bajo su sentencia por eso fue necesario que Cristo nos redimiera, nos librara de esta maldición.

·        El rescate que Cristo pagó fue su propia sangre derramada, ese fue el precio

·        El propósito de Jesucristo al morir en la cruz fue para que las bendiciones prometidas a Abraham se hicieran una realidad para todos aquellos que creen.

·         Las buenas obras no nos salvan, no importa lo que estemos haciendo o lo que hayamos dejado de hacer, la Única manera de acercarnos a Dios es a través de Su Hijo Jesucristo, por la fe en Él.