Viernes, 12 de Abril del 2024

Gálatas 5:25

Día 12

Devocional escrito por Cristina Remus de Medina Celis

Gálatas 5:25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

 

Aquí el Apóstol Pablo nos deja una instrucción, básicamente nos dice:

Ø Si el Espíritu Santo está viviendo dentro de ti, dale todo el control de tu vida a Él.

 

Todos debemos ser guiados por el Espíritu

Ø El Espíritu Santo fue enviado para ser Guía constante e infalible.

Ø Y habita en todos aquellos que confiesan a Jesús como su Único Señor y Salvador.

 

1 Corintios 3:16 ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el  Espíritu de Dios mora en vosotros?

 

El Espíritu reclama nuestros cuerpos como Su Lugar de Residencia para gobernar en nuestros corazones.

Los cristianos no tenemos problemas en aceptar que el Espíritu Santo es nuestro Guía en nuestro caminar hacia el Señor, como tampoco tenemos problemas en creer que el Espíritu Santo está obrando continuamente dentro de nosotros; de hecho ¿Cuántas veces le hemos pedido que nos ayude en nuestras necesidades, que nos consuele en nuestro dolor, nos salve en tiempo de peligro, que derrame un avivamiento sobre Su Iglesia?

Es imposible enumerar las veces que lo hemos hecho y creo que Usted responderá lo mismo!

 

Pero…. ¿Sabemos verdaderamente qué es andar (caminar) en el Espíritu?

En lo personal debo confesar que sé muy poco sobre lo que es caminar en el Espíritu, más allá que he experimentado algunas manifestaciones del Espíritu Santo en mi caminar con el Señor (pero vamos camino a la perfección).

 

El Apóstol Pablo quería que los creyentes entendieran la verdad acerca de caminar en el Espíritu, pues eso traería libertad de confusión, de contiendas, de aflicción, de indecisiones y de deseos de la carne.

¿Cuál es esa verdad? Pablo lo resume claramente:

Andemos también por el Espíritu.

 

Ø Hay solamente dos maneras de caminar para un cristiano: la carne o el Espíritu.

La carne tiene su propia voluntad: terca, hace cualquier cosa que decida, y luego le pide a Dios que bendiga esas decisiones.

Se levanta y dice; El Señor me ha dado dominio propio y puedo tomar mis decisiones inteligentemente.

No necesito esperar Su Dirección porque Dios ayuda a los que se ayudan a sí mismos.


Pero caminar en el Espíritu es todo lo opuesto.

Salmo 37:23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino.

 

Entonces, ¿Quién establece el orden? Dios !!!

Ciertamente, El Espíritu Santo fue enviado a establecer el Gobierno de Cristo en nuestras vidas.

Ø El desea guiar y dirigir cada uno de nuestros movimientos.

Ø Necesitamos aprender a caminar en total sumisión al Espíritu Santo.

 

Jesús es nuestro Mayor Ejemplo de Humildad y Sumisión al Padre, Él dijo:

Juan 5:19 … No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre, porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.

 

Juan 6:38,57 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió…

57 … yo vivo por el Padre…

Si Jesús lo hizo, siendo el Hijo Unigénito de Dios, siendo Dios, ¿Qué nos queda a nosotros?

 

Debemos reconocer que la mayoría de las veces recurrimos por dirección al hombre: a líderes, hermanos, amigos, pastores… y dejamos por último al Espíritu Santo.

Ø Nosotros, quienes amamos al Señor Jesús, podremos ser llenos del Espíritu Santo, orando, cantando, escudriñando Su Palabra para conocerle más, saber cuál es Su Perfecta Voluntad y obedecerle.

 

Pero debemos comprometernos a tomar y seguir Su dirección, conforme Su Palabra, La Biblia.  

Ella es una lámpara que ilumina nuestro caminar.

Salmos 119:105 Lámpara a  mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.

 

Ø Más si no es así, si no esperamos en Su Dirección, simplemente no estamos caminando en el Espíritu y nos estamos engañando a nosotros mismos.

 

Necesitamos dar los primeros pasos, aunque no será fácil.

Así como cuando un pequeñito que comienza a caminar, se cae, pero vemos que cuantas veces cae se levanta, y lo intenta nuevamente hasta lograr caminar con firmeza en cada paso, así debemos persistir en El Señor.

 

Ø Tenemos al Mejor Asistente, al Ayo por Excelencia, Quien nos ayuda en todas las cosas.

Ø Comencemos a apoyarnos más en el Espíritu Santo de Dios para caminar juntamente con Él.

 

Mientras escribo, viene a mi mente ésta hermosa alabanza, inspiración que sin duda fue derramada por Espíritu Santo en un corazón hambriento de Dios y dice así:

Ven, Espíritu Santo lléname

Ven a mí y haz morada

Toma mi corazón

Hazlo tu habitación y no salgas

Quiero que seamos uno y no salgas

Oh lléname de ti, lléname de ti…

Recuerde esto: ES UN ACTO DE VOLUNTAD PERSONAL!