Gálatas 5:25
Día 12
Devocional escrito
por Cristina Remus de Medina Celis
Gálatas
5:25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.
Aquí el Apóstol Pablo nos deja una instrucción, básicamente nos dice:
Ø Si el Espíritu Santo está viviendo dentro de ti, dale todo
el control de tu vida a Él.
Todos debemos ser
guiados por el Espíritu
Ø El Espíritu Santo fue enviado para ser Guía constante e
infalible.
Ø Y habita en todos aquellos que confiesan a Jesús como su
Único Señor y Salvador.
1 Corintios
3:16 ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
El Espíritu reclama
nuestros cuerpos como Su Lugar de Residencia para gobernar en nuestros
corazones.
Los
cristianos no tenemos problemas en aceptar que el Espíritu Santo es nuestro Guía
en nuestro caminar hacia el Señor, como tampoco tenemos problemas en creer que
el Espíritu Santo está obrando continuamente dentro de nosotros; de hecho
¿Cuántas veces le hemos pedido que nos ayude en nuestras necesidades, que nos
consuele en nuestro dolor, nos salve en tiempo de peligro, que derrame un avivamiento
sobre Su Iglesia?
Es
imposible enumerar las veces que lo hemos hecho y creo que Usted responderá lo
mismo!
Pero….
¿Sabemos verdaderamente qué es andar
(caminar) en el Espíritu?
En
lo personal debo confesar que sé muy poco sobre lo que es caminar en el
Espíritu, más allá que he experimentado algunas manifestaciones del Espíritu Santo
en mi caminar con el Señor (pero vamos camino a la perfección).
El Apóstol Pablo
quería que los creyentes entendieran la verdad acerca de caminar en el Espíritu, pues eso traería libertad de confusión, de contiendas,
de aflicción, de indecisiones y de deseos de la carne.
¿Cuál
es esa verdad? Pablo lo resume claramente:
Andemos también por el Espíritu.
Ø Hay solamente dos maneras de caminar para un cristiano:
la carne o el Espíritu.
La
carne tiene su propia voluntad: terca, hace cualquier cosa que decida, y luego
le pide a Dios que bendiga esas decisiones.
Se
levanta y dice; El Señor me ha dado dominio propio y puedo tomar mis decisiones
inteligentemente.
No
necesito esperar Su Dirección porque Dios ayuda a los que se ayudan a sí
mismos.
Pero caminar en el
Espíritu es todo lo opuesto.
Salmo 37:23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino.
Entonces, ¿Quién
establece el orden?
Dios !!!
Ciertamente,
El Espíritu Santo fue enviado a establecer el Gobierno de Cristo en nuestras
vidas.
Ø El desea guiar y dirigir cada uno de nuestros movimientos.
Ø Necesitamos aprender a caminar en total sumisión al Espíritu
Santo.
Jesús es nuestro Mayor Ejemplo de Humildad y Sumisión al Padre, Él dijo:
Juan 5:19 … No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre, porque
todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.
Juan 6:38,57 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió…
57 … yo vivo por el Padre…
Si Jesús lo hizo, siendo el Hijo
Unigénito de Dios, siendo Dios, ¿Qué nos queda a nosotros?
Debemos reconocer que
la mayoría de las veces recurrimos por dirección al hombre: a líderes,
hermanos, amigos, pastores… y dejamos por último al Espíritu Santo.
Ø Nosotros, quienes amamos al Señor Jesús, podremos ser
llenos del Espíritu Santo, orando, cantando, escudriñando Su Palabra para
conocerle más, saber cuál es Su Perfecta Voluntad y obedecerle.
Pero debemos comprometernos a tomar y seguir Su dirección, conforme Su Palabra, La Biblia.
Ella es una lámpara que ilumina nuestro caminar.
Salmos
119:105 Lámpara a mis pies tu palabra, Y
lumbrera a mi camino.
Ø Más si no es así, si no esperamos en Su Dirección,
simplemente no estamos caminando en el Espíritu y nos estamos engañando a nosotros
mismos.
Necesitamos dar los
primeros pasos, aunque no será fácil.
Así como cuando un
pequeñito que comienza a caminar, se cae, pero vemos que cuantas veces cae se
levanta, y lo intenta nuevamente hasta lograr caminar con firmeza en cada paso,
así debemos persistir en El Señor.
Ø Tenemos al Mejor Asistente, al Ayo por Excelencia, Quien
nos ayuda en todas las cosas.
Ø Comencemos a apoyarnos más en el Espíritu Santo de Dios
para caminar juntamente con Él.
Mientras escribo,
viene a mi mente ésta hermosa alabanza, inspiración que sin duda fue derramada
por Espíritu Santo en un corazón hambriento de Dios y dice así:
Ven, Espíritu Santo
lléname
Ven a mí y haz morada
Toma mi corazón
Hazlo tu habitación y
no salgas
Quiero que seamos uno
y no salgas
Oh lléname de ti, lléname de ti…
Recuerde esto: ES UN ACTO DE VOLUNTAD PERSONAL!