Domingo, 30 de Julio del 2023

Gálatas 5:5

                                                                                                                                                       Día 30

Día 30

Gálatas 5:5 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia

 

El capítulo 5 comienza diciendo que La Verdadera Libertad proviene de un gran costo. Jesús dio Su Vida Perfecta para liberarnos.

No necesitamos trabajar para ganar el cielo, este es un don gratuito.

Somos libres del pecado y sus consecuencias.

Cristo murió  y resucitó para darnos esta libertad.


Gálatas 5:1-4 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.  2 He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo.  3 Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley.  4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.

 

El Apóstol Pablo les recomienda a los Gálatas estar firmes y no caer en el legalismo.

Pues alejarse de la sola salvación por Cristo, es una burla a Su Sacrificio en la Cruz.

Pablo les da una advertencia seria; si regresan a la Ley, ellos podrían ser cortados de Cristo.

Pablo no tiene nada contra la circuncisión (él era circuncidado) pero el detestaba la enseñanza de que ellos no eran “completamente cristianos” hasta que fueran circuncidados.

Los judaizantes estaban agregando obras a la salvación.

Si los Gálatas permitían que ellos mismos fueran circuncidados, con esta acción sería  como estar diciendo que la muerte de Cristo no fue suficiente.

Esta acción  podría estar anulando el don de la salvación con las obras.

 

La entrada al cielo demanda perfección, de modo que si los Gálatas deciden ir con la Ley  ellos necesitarían obedecer la Ley entera.

Si fallaban en un punto solo, ellos podrían fallar en la Ley entera

Deuteronomio 27:26 Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.

 

Santiago 2:10 Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.

 

Cristo, por el otro lado, ofrece esta perfección a través de Su sacrificio.

 

Era confrontarlos cómo habían sido justificados si por la fe o por la Ley; esos dos caminos no se juntan.

Si era la ley, era caer de la Gracia y desligarse de Cristo, claramente era vivir lejos de la Verdadera Libertad (nunca obtenida) y sin Salvación, por no haber aceptado que sólo la obtenemos por Cristo.

Gálatas 5:5 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia.

El Apóstol Pablo les recuerda a los creyentes de Galacia que la obra de nuestra justificación es la Obra del Espíritu de Dios.

Esta Epístola de Pablo está llena de evidencia de la Obra del Espíritu por y en el creyente.

 

Cuando dice nosotros, está enfatizando que se refiere a todo aquel quien ha confiado plena y solamente en Cristo para su salvación, reconociendo que esto es posible porque el Espíritu de Dios mismo es Quien nos ha hecho nacer de nuevo.

 

Pero Pablo no deja la Obra del Espíritu en nuestra regeneración, sino que dice vivir como cristiano es vivir en el Espíritu y es por el Espíritu que aguardamos por fe la esperanza de la justicia.

 

El veredicto de absolución ya ha sido pronunciado por Jesús en la Cruz al declarar consumado es, y los que estamos en Él ahora gozamos la paz de Dios en nuestros corazones

Romanos 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;

 

·        Hemos sido justificados en Cristo,

·        Vivimos siendo santificados por el Espíritu,

·        Esperamos el regreso glorioso de Cristo

·        Y la declaración pública de nuestra justicia.

·        Es mirando ese día que aguardamos pacientemente en el Espíritu.

 

En Romanos Pablo lo dice de la siguiente manera,

Romanos 8:24-25 Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? 25Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.

 

Todo el gozo que tenemos hoy en la seguridad de nuestra salvación, por la comunión con nuestro Señor, no se compara con el gozo glorioso que tendremos aquel día final, cuando seamos llamados a entrar en la Gloria Eterna.

 

El Espíritu Santo habita en nosotros guiándonos hacia esa Verdad cada día


Aquellos que proclaman un evangelio diferente están alejados de Cristo.

Ellos van tras de la aprobación de los hombres o de tradiciones.

 

Somos declarados justos a los ojos de Dios por medio del sacrificio de Jesús.  

Esto sucede por la Obra del Espíritu Santo.

La Justicia que una persona podría esperar, ahora y después, sólo vendrá a través de Jesús y de confiar en el Espíritu provisto por Él.  

En la venida de Cristo, esto se hará realidad.