Génesis 12:2
Día 17
Devocional escrito por Lucas
Italiani
Génesis 12:2 Y haré de ti
una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
Dios llama a Abram cuando todavía
no ve ninguna evidencia de lo que Él promete.
No tiene tierra, no tiene hijos y
no sabe exactamente a dónde va, pero sí sabe Quién lo está llamando.
Génesis 12:2 revela el corazón de Dios:
Él bendice con Propósito.
1. “Y haré
de ti una nación grande…”
Dios promete multiplicación y futuro, aun cuando Abram y Sara no podían tener hijos.
Esto muestra que las Promesas
de Dios no dependen de nuestras posibilidades, sino de Su Poder.
Romanos 4:17 (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.
Hebreos 11:12 Por lo cual también, de uno, y ese ya casi muerto, salieron como las
estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la
orilla del mar.
Ø Cuando Dios promete, Él también se encarga de cumplir.
2. “…Y te
bendeciré…”
La bendición de Dios no es solo
material; incluye Su Favor, Su Presencia y Su Respaldo.
Abram no persiguió la bendición, obedeció, y la bendición vino como resultado.
Proverbios 10:22 La
bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con
ella.
Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo
con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,
Benditos... con toda bendición
espiritual en los lugares celestiales.
Ø La verdadera bendición viene de caminar con Dios.
3. “…Y
engrandeceré tu nombre…”
Abram no buscó fama, fue Dios quien
lo honró.
Cuando Dios exalta a alguien, lo
hace para que Su Nombre sea Glorificado, no el orgullo humano.
1 Samuel 2:30 …Porque yo
honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco.
Proverbios 22:4 Riquezas,
honra y vida Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.
Ø Dios exalta a los humildes que le obedecen.
4. “…Y serás bendición”
Este es el propósito central del llamado: ser canal de bendición para otros. Dios no bendice para acumular, sino para compartir.
Gálatas 3:14 Para que en
Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por
la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.
Mateo 5:16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Somos bendecidos para bendecir