Génesis 49:18
Devocional escrito por Carolina
Stein de Alfieri
Génesis
49:18 Tu salvación esperé, oh Jehová.
Jacob
antes de morir y echar su último aliento reunió a todos sus hijos para orar y
bendecir a cada uno de ellos.
De
la simiente y de la descendencia de este hombre, Dios levantó las 12 tribus de
Israel.
Entre
todas las palabas que el recitó durante su oración este versículo es el que más
me ha llamado la atención.
Tu salvación esperé, oh Jehová
Este
versículo habla sobre la esperanza en la Salvación de Dios.
Jacob, quien es el que pronuncia estas palabras, ha pasado por muchas dificultades en su vida.
Él ha visto cómo la Providencia Divina ha obrado en su favor, y por
eso se aferra a su fe y confía en Dios.
Salmos 62
En Dios solamente está acallada mi alma; De él viene mi salvación.
Tras
muchos años de experiencia, de derrotas, desilusiones, fracasos y sufrimiento
Jacob entendió un principio muy valioso: la
Salvación es del Señor.
Al
igual que el náufrago cuando se encuentra perdido a la deriva no puede hacer
otra cosa sino “esperar” a que vengan a socorrerlo, de la misma manera nosotros
debemos saber esperar en la Salvación de Dios.
Romanos
8:25 Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.
Jacob
es un ejemplo para nosotros de cómo podemos esperar en Dios y confiar en Él
incluso en momentos de dificultad y desesperación.
Ø El versículo nos recuerda que Dios es nuestro Salvador, Quien que nos protege y guía en todas las situaciones.
Jacob
ha aprendido a esperar en Dios a pesar de sus circunstancias, siendo un ejemplo
en su tiempo y también en el nuestro.
Lamentaciones
3:26Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová.
·
En primer lugar, nos
recuerda que debemos confiar en Dios y en Su Plan para nuestras vidas en todo momento.
Es fácil perder la esperanza y la fe cuando enfrentamos dificultades, pero debemos recordar que Dios está siempre presente y que podemos confiar en Él para encontrar la solución a cualquier problema.
·
En segundo lugar,
este versículo puede ser una fuente de esperanza y fortaleza cuando enfrentamos
momentos de tristeza o pérdida.
La
muerte de un ser querido, la pérdida de un trabajo, una enfermedad que tenemos
que atravesar, pueden ser situaciones difíciles de manejar, pero este versículo
nos
recuerda
que Dios es Quien que nos salva y nos protege.
Podemos
confiar en Él para encontrar el consuelo y la fuerza que necesitamos para
superar estas situaciones.
·
En
tercer lugar, puede ser una fuente de aliento y esperanza para aquellos que
están buscando la Salvación en Cristo.
La
Salvación no es algo que podemos obtener a través de nuestras propias fuerzas o
habilidades, sino que es un regalo gratuito de Dios.
Debemos
aferrarnos a la Fe y confiar en Él para recibir la Salvación y la Vida Eterna.
En
los momentos de máxima desesperación, cuando nuestro corazón se llena de
temores, cuando nos sentimos sin salida debemos refugiarnos y esperar en la Salvación
del Señor.
Cuando
nuestros amigos y familiares se alejan y corren en dirección contraria a los Caminos
del Señor siempre debemos confiar y esperar en la Salvación.
Este
versículo nos invita a confiar en Dios y esperar en Su Salvación, y tomar esta
enseñanza en nuestra vida diaria, recordando que Dios es nuestro Salvador y Protector.
Debemos
confiar en Él y estar abiertos a Su Voluntad, sabiendo que Su Plan para
nuestras vidas es Perfecto.
Ø Recuerda que El Señor nunca llega tarde, Dios siempre
viene a socorrernos, y Él siempre aparece para salvarnos en el momento preciso.
Sea lo que sea que
estés pasando en este día la Palabra de Dios te anima y te invita a continuar
esperando en la Salvación de Jehová.
Debemos ser
portadores de esperanza y alegría, recordando a los demás que Dios está siempre
presente y que pueden confiar.
La esperanza en la
Salvación de Dios también nos invita a compartir Su Amor y Su Misericordia en
todo momento.
DIOS TE BENDIGA.