Sábado, 10 de Mayo del 2025

Génesis 49:18


Día 10

Devocional escrito por Celia Vega

Génesis 49:18 Tu salvación esperé, oh Jehová.


Este versículo se desarrolla en los últimos días de vida de Jacob, donde  reunió a sus hijos e hizo una oración bendiciéndolos, de los cuales salieron las doce tribus de Israel.

  • Este varón entendía qué significaba ESPERAR EN LA SALVACIÓN DE DIOS.


Vivió momentos difíciles, derrotas, desilusiones, tristezas, sufrimientos, persecuciones, dolor; muchas veces se sintió a la deriva, como náufrago esperando ser rescatado.


Quizás te preguntaste ¿A dónde ir para ser salvados? o ¿En quién esperar para ser ayudado?

Jacob, para alcanzar la Salvación de Dios tuvo que vivir muchas cosas, y aprendió que su ayuda viene del Cielo. 


Él fue conocido como un hombre engañador, usurpador y ladrón.

Le compró sagazmente a su hermano su primogenitura por un plato de lentejas.

Se disfrazó de su hermano Esaú para que su padre le soltara la bendición.

Pero también recibió el pago por sus engaños, cuando Labán le entregó en matrimonio a su hija mayor Lea y no a Raquel que era la mujer que él amaba, tuvo que trabajar muchos años para poder desposarla. 

Primero recibió el fruto de lo que había sembrado pero después alcanzó lo que anhelaba y no solo eso, halló Redención.


Jacob lucha con el ángel en Peniel. 

Génesis 32:22- 31 Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc. 23 Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía. 24 Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. 25 Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba. 26 Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices. 27 Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. 28 Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. 29 Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí. 30 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma. 31 Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera.


Jacob encontró a Dios y recibió su SALVACIÓN. 

Fue restaurado y pudo restablecer su relación con su hermano y la reunión de ellos fue hermosa, porque no sólo fue perdonado por Esaú, sino recibió el amor y el cariño de toda su familia y la Bendición de Dios. 



  • Pasó de ser ENGAÑADOR a recibir el nombre de ISRAEL, convirtiéndose en el último patriarca.
  • Nosotros nos hemos encontrado igual que este varón, lleno de pecado, pero hemos hallado la Salvación de Dios. 

Quiero contarte cómo recibí a Jesús; en una campaña evangélica, fui por una necesidad: tenía una hermana con parálisis cerebral y mi deseo fue ayudarla y que recibiera un milagro.

En esos días de campaña no solo mi hermanita era tocada, yo también, aunque me resistía a ese llamado, pues consideraba que no lo necesitaba.

Pero Dios sabía mi condición de pecadora, Su Misericordia me atrapó , y  Su Amor me hizo libre.

Juan 8:32 Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.


Cada día que asistía a esa campaña la Verdad me hacía libre… 

A través de Su Palabra iba limpiando mi corazón, hasta que me di cuenta de reconocer que lo necesitaba, Dios fue muy Bueno conmigo. 


Gracias a Jesús mi vida cambió, me dio un rumbo nuevo. 

Y al estar en El Camino he tenido que atravesar muchas pruebas, pero he aprendido a esperar en El Señor.


La Biblia nos enseña de esto, hay muchas oraciones que han hecho hombres y mujeres desde su aflicción, ansiedad, dolor, fracaso, pero en esa espera recibieron a través de Su Presencia: dirección, provisión, ayuda, fortaleza, fe y esperanza. 


Y algo muy puntual que estamos esperando Sus Hijos: La Venida del Señor Jesús.

Santiago 5:7-8 Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad como el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y tardía. 8 Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.


Hay una alabanza que me bendice durante este tiempo:

Esperar en ti, difícil sé que es, mi mente dice no, no es posible…

Pero mi corazón, confiado está en ti…

Tú siempre has sido fiel, me has sostenido…

Y esperaré, pacientemente, aunque la duda me atormente,

Yo no confío con la mente, lo hago con el corazón.

Y esperaré en la tormenta, aunque tardare tu respuesta,

Yo confiaré en tu providencia, Tú siempre tienes el control.


Jacob aprendió a esperar en la Salvación de Dios, yo aprendí a esperar en ella, ahora te aliento a que tú también la recibas.

MUCHAS BENDICIONES.