Domingo, 28 de Junio del 2026

Habacuc 2:3

Día 28

Devocional escrito por Josefina Díaz de Alfieri

Habacuc 2:3 …Aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.

 

Al leer este versículo me hace preguntar ¿Qué es lo que estás esperando?

En este versículo Bíblico, Habacuc habla sobre la importancia de la paciencia y la fe.

Cuando nos suceden diferentes dificultades en la vida queremos una solución YA, y corremos a Dios a exigirle que nos dé una respuesta favorable.

Pero Dios es un Dios de Paciencia y esa misma paciencia quiere trabajar en nosotros por más que se nos haga difícil.

 

¿Te gusta esperar? ¿Tienes paciencia?

 Hoy Dios nos dice por medio de Su Palabra:

“...Aunque tardare, espéralo…”

 

Vivimos en un mundo donde todo pareciera que hay que resolverlo cuanto antes y no hay que perder el tiempo.

El trajín y el correr de los días nos lleva a que actuemos de esa misma manera y nuestra paciencia y fe es probada constantemente.

 

Salmos 37:7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.

 

Todo lo que Dios promete lo cumple, Sus Promesas son Fieles y cuando menos lo imagines llegará la respuesta de parte de Dios.

Hebreos 10:23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.

 

Quizás hoy te encuentres a la espera de una respuesta de trabajo, alguna situación médica, quizás te encuentres con problemas familiares, tus hijos están rebeldes, tienes problemas en tu matrimonio, estás con problemas económicos…

Déjame decirte que para todo lo que estés viviendo Cristo es la Solución y Él nunca te va a abandonar.

 

2 Pedro 3:9 El Señor no retarda su promesa...


Deuteronomio 7:9 Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que

guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus

mandamientos.

 

Ø El versículo de este día nos da ánimo y aliento a nuestras vidas y nos invita a que nos centremos en Dios y Sus Promesas.

 

En lugar de perder la fe y la esperanza, debemos continuar pidiéndole a Dios que nos guíe y nos dé la paciencia que necesitamos para seguir adelante.

A veces, la espera puede ser dolorosa y llena de dudas, pero es en esos momentos en que Dios nos llama a abrazar el silencio de Su Respuesta.

 

Debemos recordar que todo siempre tiene su tiempo.

Eclesiastés 3:1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

 

No debemos desanimarnos por las circunstancias.

Debemos permanecer fieles a la visión que Dios nos ha dado y esperar pacientemente para verla realizada en Su Tiempo.

Jeremías 29:11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

 

Amados Hermanos, aferrémonos a las Promesas que Dios nos ha dejado por medio de Su Palabra.

Él es fiel y justo.

Te animo a que digas en voz alta con fe y creyendo: Dios cumplirá Sus Promesas en mi vida.

¡Dios te bendiga!