Habacuc 2:3
Día 28
Devocional escrito por Josefina Díaz
de Alfieri
Habacuc 2:3 …Aunque
tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.
Al leer este versículo me hace
preguntar ¿Qué es lo que estás esperando?
En este versículo Bíblico, Habacuc
habla sobre la importancia de la paciencia y la fe.
Cuando nos suceden diferentes
dificultades en la vida queremos una solución YA, y corremos a Dios a exigirle
que nos dé una respuesta favorable.
Pero Dios es un Dios de Paciencia y
esa misma paciencia quiere trabajar en nosotros por más que se nos haga
difícil.
¿Te gusta esperar? ¿Tienes
paciencia?
Hoy Dios nos dice por medio de Su Palabra:
“...Aunque tardare, espéralo…”
Vivimos en un mundo donde todo
pareciera que hay que resolverlo cuanto antes y no hay que perder el tiempo.
El trajín y el correr de los días
nos lleva a que actuemos de esa misma manera y nuestra paciencia y fe es
probada constantemente.
Salmos 37:7 Guarda
silencio ante Jehová, y espera en él.
Todo lo que Dios promete lo cumple, Sus Promesas son Fieles y cuando menos lo imagines llegará la respuesta de parte de Dios.
Hebreos 10:23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.
Quizás hoy te encuentres a la espera de una respuesta de trabajo, alguna situación médica, quizás te encuentres con problemas familiares, tus hijos están rebeldes, tienes problemas en tu matrimonio, estás con problemas económicos…
Déjame decirte que para todo
lo que estés viviendo Cristo es la Solución y Él nunca te va a abandonar.
2 Pedro 3:9 El Señor no retarda su promesa...
Deuteronomio 7:9 Conoce,
pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que
guarda el pacto y la
misericordia a los que le aman y guardan sus
mandamientos.
Ø El versículo de este día nos da ánimo y aliento a nuestras vidas y nos
invita a que nos centremos en Dios y Sus Promesas.
En lugar de perder la fe y la esperanza, debemos continuar pidiéndole a Dios que nos guíe y nos dé la paciencia que necesitamos para seguir adelante.
A veces, la espera puede ser dolorosa y llena de dudas, pero es en esos momentos en que Dios nos llama a abrazar el silencio de Su Respuesta.
Debemos recordar que todo siempre
tiene su tiempo.
Eclesiastés 3:1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
No debemos desanimarnos por las
circunstancias.
Debemos permanecer fieles a la visión
que Dios nos ha dado y esperar pacientemente para verla realizada en Su Tiempo.
Jeremías 29:11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Amados Hermanos, aferrémonos a las Promesas
que Dios nos ha dejado por medio de Su Palabra.
Él es fiel y justo.
Te animo a que digas en voz alta
con fe y creyendo: Dios cumplirá Sus Promesas en mi vida.
¡Dios te bendiga!