Hageo 2:9
Día 8 Devocional escrito por Guadalupe Infràn de Medina Celis Hageo 2:9 …daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos. ¿Alguna vez se sintió desanimado? En lo personal, puedo decir que muchísimas veces tuve esa sensación tan horrible, que pareciera que no acaba más. Según el diccionario significa un estado emocional caracterizado por la falta de ánimo, entusiasmo o motivación para realizar actividades o enfrentar desafíos. Puede manifestarse como apatía, desinterés o una sensación general de desaliento. Somos seres humanos y muchas veces nuestras emociones nos conducen a lugares de desierto, de incertidumbre. Dios creó las emociones, pero también para cada uno de esos estadios, Dios nos da una Palabra. Veamos un poco el contexto, de porqué el Profeta menor Hageo, esbozaba paz. Como consecuencia del primer mensaje de Hageo, el Pueblo entero retomó con empeño la Obra de la Casa de Dios, y estuvo trabajando en ella durante un mes. No obstante, había empezado a aparecer entre ellos el desánimo, y esto amenazaba el éxito de la obra, y la finalidad. ¿Cuál era la razón? Encontramos la explicación en: Hageo 2: 3 ¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su gloria primera, y cómo la veis ahora? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos? Para entender bien la situación que este versículo es necesario volver al Libro Histórico de Esdras y ver allí el trasfondo de lo que estaba ocurriendo. Se nos relata cómo los que habían vuelto de la cautividad con Zorobabel habían comenzado la Obra de reedificación de la Casa de Dios. Lo primero que edificaron fue el altar, de tal manera que, aunque de forma todavía muy precaria, pudieron comenzar a celebrar sus cultos. También reunieron dinero y materiales para la obra y echaron los cimientos de la Casa. Fue entonces cuando decidieron celebrar una especie de inauguración con cánticos, alabanzas, acciones de gracias y música. Tal era la alegría, que se oía el ruido hasta de lejos … Esdras 3:13Y no podía distinguir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz del lloro; porque clamaba el pueblo con gran júbilo, y se oía el ruido hasta de lejos. Pero mezclado entre esos gritos de alegría, se dejaba oír también una nota triste: Esdras 3:12 Y Muchos de los sacerdotes, de los levitas y de los jefes de casas paternas, ancianos que habían visto la casa primera, viendo echar los cimientos de esta casa, lloraban en alta voz… En un principio, el lloro de todas estas personas quedó oculto en medio de los gritos de alegría Esdras 3:13 Y no podía distinguir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz de lloro; porque clamaba el pueblo con gran júbilo… ¿Por qué lloraban? Notamos que estas personas eran los adultos, aquellos que habían visto y todavía recordaban el hermoso Templo de Salomón. Aquel era un Templo de una belleza tan extraordinaria que dejaba sin palabras a todo el que lo contemplaba. Una verdadera joya de un valor incalculable y de una fama universal. Y estas personas, al ver los cimientos que en ese momento se estaban echando, y los escasos recursos con los que contaban después de su regreso del cautiverio, se daban cuenta de que el Templo que ahora iban a edificar, no tendría ni punto de comparación con el esplendor del Templo original y la Gloria de esos días pasados. Todo esto hacía que el desánimo se estuviera apoderando de sus almas. Se quedaron en el tiempo y añorando el pasado... ¿Le ha sucedido? Decimos: "antes la sociedad tenía otros valores", "antes se respetaba a los padres", "antes... antes...antes… " Y hay un dicho muy utilizado por los nostálgicos: “Los tiempos pasados fueron mejores”. Seguramente que sí, (AUNQUE DEPENDE DE CÓMO LO MIREMOS, Y A LA LUZ DE SU PALABRA) Pero es pasado, y el pasado, pasó. NO ES QUE UNO LO SEPULTA, PERO TODOS LOS DÍAS TENEMOS LAS HERRAMIENTAS EN NUESTRAS MANOS DE HACER QUE EL PRESENTE SEA MEJOR, Y HONRAR ASÍ LO QUE VIVIMOS. En el comienzo de Hageo 2, se puede ver que a Dios le preocupaba el desánimo que había en el Pueblo. Ya que con desánimo no se puede hacer las cosas con vigor, no se pelea, no hay entusiasmo, no hay motivación. Y de a poco la tristeza, la amargura se entrona en el corazón. El pasado tal vez nos trae el recuerdo amargo de tropiezos y pecados en nuestra vida personal, en nuestras relaciones con otros o en nuestro testimonio ante un mundo que nos observa sin perder detalle de todo lo que hacemos y decimos. Ese recuerdo muchas veces ha logrado abatir nuestra alma y desanimar nuestro espíritu, debilitando nuestras fuerzas y poniéndonos prácticamente fuera de juego. Y nuestro corazón se llena de preguntas… ¿Cómo te va a usar Dios en su Obra después de tantas veces que le has fallado? Lo mejor sería tirar la toalla y dejar que sean otros “más dignos” quienes hagan la Obra de Dios. ¿Es esta la solución? La modernidad, la ciencia, la evolución, han copado los colegios, el lenguaje, y tratan de hacernos creer, de convencer a los que creemos en el PODER DE DIOS, ¡QUE EL PASADO Y LAS DOCTRINAS VERDADERAS CADUCARON! El rey de la oscuridad, el diablo, cree eso. PERO NUESTRO DIOS ES EL MISMO PODEROSO DE AYER, HOY Y POR LOS SIGLOS. PARA ÉL NO HAY PASADO MEJOR… ¡SINO QUE TODO ESO SIRVIÓ PARA FORMAR NUESTRA HISTORIA DE VIDA! Dios nos anima a trabajar: Hageo 2:4…cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos. ¡Y en los versos siguientes nos anima a ver la Gloria de Dios con fuerza! En la Casa. En la Casa de Dios, Su Iglesia, veremos la Gloria de Dios. Contra todo pronóstico, seguiremos creyendo en el Dios dueño de las almas. En tu Hogar, en tu Familia, en los apartados, en Usted que lee tal vez esto por primera vez… Crea Amado Hermano, Amigo, que este tiempo es mejor, el presente, forja nuestro futuro. Y junto a esto, ¡Dios trae PAZ! Paz al corazón oprimido, cautivo del pasado, cansado de las luchas, turbado por años de dolor. Dios nos da Paz. ¡Esa paz que no se compara con nada! Él nos perdonó, lavó nuestros pecados, y SU MISERICORDIA SE RENOVÓ CUANDO LA OBRA MÁS GRANDE, MÁS MAJESTUOSA, LA QUE MARCÓ UN ANTES Y DESPUÉS EN NOSOTROS, LA HIZO JESÚS EN LA CRUZ!