Hebreos 11:6
Día 20
Devocional
escrito por Mercedes Martínez de Stein
Hebreos 11:6... Sin fe es imposible agradar a Dios...
- La
fe es un regalo precioso que Dios nos ha dado.
- Es
un vínculo profundo entre nuestro corazón y el Suyo.
Hebreos 11:6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es
necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de
los que le buscan.
Pienso en la historia de la mujer con el flujo de sangre que
encontramos en el Evangelio de Marcos 5:25-34
Ella sufrió durante doce largos años, pero su fe en Jesús la
impulsó a tocar el borde de Su Manto con la esperanza de ser sanada.
La fe de esta mujer no solo la sanó físicamente, sino que
también agradó profundamente a Jesús.
Él
le dijo: Hija, tu fe te ha hecho sana; ve en paz, y
queda sana de tu azote
Ø Nuestra fe, aunque a veces parezca
pequeña, puede mover montañas.
Ø A través de ella, encontramos un camino
para acercarnos a Dios, para confiar en Su Amor y Poder, y para recibir Su Gracia
y Sanidad en nuestras vidas.
Ø Dios anhela que pongamos nuestra fe en
Él, porque cuando lo hacemos, estamos mostrando que confiamos en Su Bondad y en
Su Capacidad para guiarnos y sostenernos en todas las circunstancias.
Ø Cuando ejercemos nuestra fe, cuando
creemos en Su Presencia y Poder en nuestra vida diaria, estamos, de hecho,
agradando al corazón de Dios.
Ø Nuestra fe nos acerca a Él y nos permite
experimentar Su Amor, Sanidad y Dirección en formas asombrosas.
Así que, mantén tu fe viva, porque agrada profundamente a
nuestro Padre celestial.
Tenemos muchos ejemplos en La Biblia de personas que tuvieron
fe, una de ella es Rahab.
Hebreo 11: 31 Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los
desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz
Dios muchas veces utiliza a personas con una fe sencilla para
lograr Sus Grandes Propósitos, no importa qué tan insignificantes parezcan.
Rahab, una prostituta pagana que apenas había escuchado de
Dios y que tenía un vago conocimiento de Él, sabía de la presencia de los
hebreos al otro lado del Jordán, de sus logros obtenidos en el desierto y de la
inminente toma de Jericó por parte de ellos.
Entonces decidió engañar a los militares de su propio pueblo,
para proteger a los espías que se habían hospedado en su casa en Jericó.
Su fe era inmadura y aunque mintió diciendo que habían pasado
por allí y que ya se habían ido, los tenía escondidos en el terrado de su casa para
protegerlos del peligro de muerte.
Su casa daba contra la muralla que protegía la ciudad, hizo que
ellos salieran de noche por una ventana que daba hacia el campo.
Los espías dejaron un listón rojo como una señal visible de
la promesa de seguridad para ella y su familia, el día de la conquista.
Dios
los dirigió hacia la única persona que creía en Él, por su fe los recibió en
paz.
Fue
una buena obra de fe que la justificó.
Fe
que se puso por encima del temor y que la hizo aventurarse por el Dios de los
israelitas y que le agradó a Él.
Ø La verdad, es que nuestra fe es
indispensable y vital si deseamos agradar a Dios.
Ø Nuestra fe no sólo es creer en Dios sino
creerle a Él y a Sus Promesas.
Ø Una fe que nos impulsa a buscarlo de
corazón y a descansar en Su Presencia.
Ø La fe y el creer, sin duda se
relacionan, pero la fe es más que creer, va de la mano con la acción que nos
lleva a la obediencia.
Ø La fe es la sustancia de nuestra confianza
en Dios, es tener plena seguridad de que recibiremos lo que esperamos, aunque
ahora no lo veamos.
Este es un ejemplo de una persona que con tan solo tener fe, su vida cambió, no sabía quiénes eran esos hombres a los cuáles ayudó, solo
había escuchado hablar de los hebreos, de sus logros por el desierto.
Qué interesante porque no vio nada, solo escuchó y tuvo fe.
Romanos 10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra
de Dios.
Ø La fe no surge de la nada, ni puede ser producida
por nosotros mismos, sino que viene del oír, viene de las Palabras de Dios.
Ø Sólo escuchando la Palabra podemos
distinguir entre el Camino Verdadero y el falso, y si es la Obra y Palabra de
Dios o no.
2 Corintios 5:7 Porque por fe andamos, no por vista.
¿Alguna vez han imaginado perder la vista? En muchas ocasiones
he tratado identificarme con quienes no pueden ver, al intentar dar unos pocos
pasos con los ojos cerrados.
Luego de caminar un poco, me encuentro completamente
desorientada.
Resulta difícil acostumbrarse a caminar sin ver lo que uno
está pisando.
Ø La Biblia nos exhorta a andar por fe, no
por vista.
Dicha tarea resulta tan difícil como caminar con los ojos
cerrados.
Pero cuantos más pasos se dan, más cómodo se siente uno y
mayor confianza se obtiene sobre el destino de nuestro andar.
Te
animo a que te acerques a Dios con un corazón con fe, creyendo y confiando
plenamente en Sus Promesas.
Que
este tiempo lo busques más, que tengas tiempo de Oración y Devocional, tiempo de
lectura de la Palabra la cual te va ayudar a entender y comprender lo que te
cuesta, y a ver por FE todo aquello por lo que estas Orando.
Dios te Bendiga.