Jueves, 4 de Enero del 2024

Hebreos 12:1

                                                                                                                                                                          Día 4

Hebreos 12:1… Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,

Desde el momento en que se nos predicó el evangelio y lo creímos, decidiendo obedecer al llamado de Jesús, yendo a las aguas del bautismo,  comenzamos una carrera espiritual, ardua, difícil, llena de sacrificios, de negación pero también llena de esperanzas, de consuelo y de amor.

Es una carrera difícil, porque nuestra carnalidad, el mundo, el diablo y el pecado, acosan en el camino, y a veces provocan que muchos caigan y  golpeados piensen que es difícil volverse a levantar. 

Otros caen, pero cuando les viene el deseo de no continuar, de no seguir adelante, recuerdan a Jesús y Sus Promesas, entonces con esfuerzo se levantan y siguen corriendo. 

  • Esta es la carrera cristiana. La carrera de la fe.
  • Que debemos de correr los creyentes.
  •  Es una carrera que corremos con paciencia, mirando a Jesús.
  • Es una carrera cuyo objetivo y meta es la Gloria, junto al Señor Jesucristo. 

Muchas veces, aun  sin caernos, nos sentimos desfallecer, la carrera nos parece larga y agotadora, ya sin fuerzas, El Espíritu Santo nos asiste y nos alienta a seguir,  

  • Aprendemos a descansar en Su Poder, y caminar en Su Espíritu.


En el mundo las competencias deportivas, dan grandes premios y reconocimientos para los primeros que llegan a la meta, por ello el deportista se prepara durante muchas horas al día y por muchos años para poder ser un ganador. Estas competencias no son de larga duración algunas pueden durar algunos meses o días, pero la mayoría duran horas y hasta minutos. 

1 Corintios 9:25 Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.

Esto es interesante, los deportistas tienen una autodisciplina estricta, se abstienen de muchas cosas que les perjudicara para tener un óptimo desempeño, se abstienen de comidas, de bebidas, de trasnochar ...

El Apóstol dice si ellos hacen todos esos sacrificios para obtener una corona corruptible cuanto más deberíamos hacerlo nosotros para una corona incorruptible, para un Galardón Eterno.

  • La carrera que hemos comenzado los cristianos, es muy larga, es para toda nuestra vida.
  • Nuestro premio es una corona que no se corrompe.


El libro de los Hebreos después de varios capítulos explicando y haciendo entender a los judíos la diferencia entre Moisés y Jesús, entre el Antiguo y el Nuevo Pacto, entre las Promesas para el Antiguo y el Nuevo Pacto, les advierte de aquellos que pecan deliberadamente, despreciando la Gracia de Dios, luego les hace un resumen de todos aquellos que lograron grandes hazañas por medio de la fe, pero también les enseña que sufrieron mucho por causa de ella y sin embargo no recibieron lo prometido 

Hebreos 11:39 Y todos estos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido;

 

  • Hebreos 12 comienza animando a los cristianos a no abandonar la carrera sino a seguir adelante, poniendo su atención en Jesús.
  • Un mensaje reconfortante, estimulante y lleno de fortaleza para todo cristiano cuando las dificultades, las angustias y los problemas lo llevan a querer a abandonar la fe o caer en el pecado.
  • El mensaje es para aquellos que por las tribulaciones han pensado en abandonar el Camino de la Salvación, han pensado volverse atrás, han pensado en abandonar la carrera.
  •  Levanten esos hombros, pónganse firmes, levanten esas piernas con fuerza y sigan avanzando, sigan corriendo, no abandonen porque la recompensa es grande.

 

 Hebreos 12:1… Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,

La frase corramos con paciencia es un llamado a continuar con paciencia y perseverancia.

Si un corredor no terminaba la carrera, nada habría ganado. Lo mismo ocurre con la vida cristiana.

No podemos esperar la Gloria Eterna si nos hemos cansado de hacer el bien y hayamos dejado de correr antes de terminar nuestra carrera cristiana. Gálatas 6.9

 

  • Tenemos que recordar que no es una carrera corta la que tenemos hacia la Gloria, sino una carrera que requiere tiempo y esfuerzo para correr hasta el final.

Muchos de los que ya no pueden estar activos físicamente siguen en la carrera en el corazón.

Hay ancianos santos, fatigados y enfermos en la carne, que ansían volver a servir de la manera que una vez lo hicieron, sin embargo, ya no pueden.

Cuando la destreza física les falla a los cristianos, Dios sigue tomando en cuenta lo que hay en sus corazones.


  • La motivación más grande proviene de mirar a Jesús el autor y consumador de la fe.
  • Jesús dejó a un lado todo peso y tentación a pecar para poder ser nuestro bendito Redentor.
  • Debemos estar continuamente mirando a Jesús, puestos los ojos en Él.

 

Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe…

La idea de la palabra puestos es hacer firme o fijar.

  • Debemos de apartar los ojos de otras cosas y fijarlos en Jesús.

Dios ha provisto el Ejemplo de Cristo como Modelo a seguir para nuestras vidas, pues Su Vida y Su Enseñanza son Perfectas.

 

No hemos de mirar ni a derecha ni a izquierda, y ciertamente, ni atrás sino, adelante hacia Jesús. Lucas 9:62

Jesús es el pionero de nuestra fe que abrió un camino nuevo y vivo. Hebreos 10:20

Es el consumador, lo cual significa que llevó a cabo la Salvación mediante la fe y que solamente se preveía en el Antiguo Pacto. Por lo tanto, nos lleva a la perfección que el Antiguo Pacto no podía lograr.

Algunos interpretan que esto quiere decir que Jesús nos da nuestra fe y la perfecciona.

Sin embargo, la fe personal no es algo dado por Dios. Más bien, La Biblia indica que esta fe es por el oír la Palabra de Dios.

  • La fe llega a la perfección únicamente en Cristo, Él es el Inspirador Supremo para la fe.
  • Él es el Ejemplo Perfecto para que sigamos en nuestro andar por fe.

 

 Hebreos 12:2 dice que Jesús sufrió la cruz.

Allí, en el Getsemaní, decidió cumplir la Voluntad del Padre. Mateo 26:39

  • Lo hizo pensando en el gozo que estaba por venir.

Sabía que iba a resucitar y que sería devuelto al lugar de gloria que tenía con el Padre desde el principio Juan 17:5

  • Esperaba con gozo a las personas que iba a salvar.

Él dio voluntariamente Su vida para salvar a Sus ovejas. Juan 10:10-11

  • Jesús comenzó y terminó la carrera, es nuestro ejemplo.

 

Los creyentes de este tiempo se enfrentan a la tentación  de abandonar muchas veces,  el mundo y lo que hemos dejado atrás, están provocando atractivos para atraernos, queriendo que volvamos a la vieja vida.

Esas tentaciones si no pueden hacernos volver permanentemente, al menos sirven para distracción, otras veces entretenimiento, o para volver de visita de vez en cuando, provocando que el alma no este firme en el camino.

  • El enemigo de nuestras almas es muy astuto, debemos conocer sus artimañas y fortalecidos en Dios, resistirle.
  • Estamos corriendo una carrera de la fe. No hay tiempo para retroceder.

La carrera que estamos corriendo es probablemente más parecida a una carrera de obstáculos de tipo militar que a una carrera olímpica bonita y ordenada.

Como los deportistas colocan todo su empeño y esfuerzo en cada carrera y no solo al momento de ella sino anterior a la carrera se preparan, entrenan porque saben que si no lo hacen, sino entrenan duro difícilmente podrán aspirar al premio final.

Entrena tan duro que al momento de la carrera sea fácil de llevar, es una frase muy utilizada por los deportistas.

Como cristianos tenemos que entrenarnos igualmente, si un deportista lo hace por competir en una carrera terrenal, cuanto más nosotros que competimos en una celestial.

¿Cuál sería una buena rutina de entrenamiento de un creyente? 

·        La paciencia, que día tras día comienza de nuevo el trayecto.

El deportista se prepara para una carrera de varios días en la cual cada día que pasa es solo uno más de esa gran meta que tienen por delante, saben que si no pudieron ganar esa carrera, aun así pueden ganar el trofeo final.

Cada día respondamos a las dificultades que se nos presentan:

ü Sosteniendo lo que hemos creído

ü Fijando nuestra mirada siempre en el Señor Jesús

ü Declarando que tenemos una meta clara.

ü Visualizando nuestro objetivo.

ü Avanzando hacia la meta.

ü Armándonos de paciencia para superar los obstáculos y las caídas.

ü Aunque todavía no lo haya alcanzado…

Filipenses 3:12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 

ü Olvido lo que quedó atrás y me extiendo a lo que está delante

Filipenses 3:13-14 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 

  • Hay verdaderos peligros en el camino, pero debemos seguir avanzando.

Tenemos muchos ejemplos de fe en La Biblia, también en la vida hemos conocido Siervos del Señor, cuyos testimonios son de inspiración, todos son ejemplos a seguir, aunque nuestro Ejemplo Supremo es Jesús mismo, Él abrió el camino, es Quien terminó la carrera, pagó el precio por nuestros pecados y ahora está sentado en el lugar de mayor Honor y Autoridad.

A Él miramos, no sólo como nuestro ejemplo, sino como nuestra Fuente de Fortaleza.

ü Prosigo a la meta…

Filipenses 3:14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.