Hebreos 12:1
Día 31
Devocional escrito por Silvia
Moreno de Alfieri
Hebreos 12:1 …Corramos
con paciencia la carrera que tenemos por delante…
La
Vida del creyente es una Carrera.
Somos como un atleta que corre, que tiene un camino que recorrer y una meta a la cual llegar.
Ø La carrera de cada Cristiano
es única, irrepetible y con un Diseño Especial de Dios.
Ø La cual se transita en
el Único Camino: Jesucristo.
Ø Y cuyo recorrido es marcado
por Sus Pisadas y guiado por la Voluntad de Dios.
La
Carrera del Creyente es de resistencia y no de velocidad.
Al
igual que una maratón, la Carrera de la Vida no es una carrera cualquiera,
requiere de disciplina y una preparación constante.
Además,
a la vez es exigente y desafiante, porque al mismo tiempo que nos preparamos,
también tenemos que correrla.
Sin
embargo, si aprendemos a correrla como nos indica Dios, y conocemos el
invaluable premio que nos espera, no solo avanzaremos, sino que la
disfrutaremos.
La
Vida Cristiana no es una carrera de velocidad corta, sino una maratón de
constancia.
Requiere
aguante para soportar los momentos difíciles y las pruebas sin desfallecer.
Debemos resistir, soportar, desafiar las circunstancias por más difíciles que sean y superar todo, para llegar a la meta final.
Hebreos 12:1 …Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante…
Ø La paciencia en el
plano de Dios no es una actitud pasiva, de aguante, o de resignación, sino una
actitud dinámica y transformadora.
Ø A través de los
obstáculos que se nos presenten en la carrera, Dios desarrolla nuestro carácter
y fortalece nuestra fe.
La Carrera de la Vida no se trata de pensar que con nuestro esfuerzo lograremos terminarla, sino de asegurarnos de que, con la Ayuda de Jesús llegaremos y también disfrutaremos de su recorrido.
Ø Todos los creyentes somos
atletas en la Carrera de la Vida.
Ø No se trata de llegar
primero, sino de llegar a la meta.
Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús,
el autor y consumador de la fe…
Para
correr esta carrera con éxito, a la manera de Dios, es que, debemos:
Fijar nuestra
mirada en Jesús, el autor:
Ø El iniciador: quien
comienza una obra
Ø El creador: persona que
produce, inventa o da origen algo nuevo
Ø El artífice: persona
que crea una obra, causa un evento o actúa con gran habilidad.
Y el
consumador de la fe:
Ø El realizador: quien hace o plasma una obra.
Ø El ejecutor: quien pone por obra un plan o mandato.
Ø El terminador: quien lleva algo a su punto más alto o final, quien da fin a un proceso.
Jesús
es nuestro GPS, nuestro Entrenador, nuestro Ejemplo, y Quien nos anima y motiva
a proseguir a la meta.
Filipenses 3:14 prosigo a la meta, al premio del
supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Ø El Señor está contigo y
te dará las fuerzas para avanzar.
Isaías 45:22 Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más.
Ø EN CADA CIRCUNSTANCIA
QUE NOS TOQUE ATRAVESAR DEBEMOS MIRAR A CRISTO, EN ÈL VEMOS AL PADRE.
Ø EL ÙNICO DIOS, QUIEN
PUEDE SACARNOS DE CUALQUIER ADVERSIDAD.
En
los tramos difíciles: escarpados, empinados o enlodados, sin importar como sea el terreno, si miramos a
Jesús podremos avanzar.
Dios ha diseñado esta Carrera para cada uno de nosotros.
No
avanzaremos e incluso corremos riesgos de abandonarla, si vamos por esta vida
según nuestro propio diseño.
Ø Fijemos nuestra mirada
en Jesús, Quien nos ha dejado Sus Pisadas para caminar sobre ellas y así llegar
a la meta.
Ø Jesús perseveró hasta
llegar a la Cruz… cumplió el Diseño Divino de Dios para traer al mundo el Plan
de Salvación.
Ø Triunfante resucitó,
para que, en Su Victoria, seamos más que vencedores.
Amados
Hermanos:
Hebreos 12:1 …despojémonos de todo peso y
del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
Decidámonos a avanzar con paciencia por los diversos terrenos de la Carrera de la Vida, en la certeza de que Él nos acompañará, guiará y fortalecerá.
Cada
uno de nosotros somos los atletas que Dios ha escogido para correrla, con
experiencias individuales, personales e irrepetibles para cada uno de nosotros,
pero con una única meta: que es llegar al Cielo Eterno con Jesús.
Exígete
cada día a buscar Su Voluntad, ora, deja que Él te guíe.
Prepárate
constantemente en Su Presencia para estar fortalecido por El Espíritu Santo, cuando
enfrentes los tramos difíciles del Camino.
Fortalece
tu fe, alienta tu convicción y con paso firme avanza, sin mirar atrás.
Romanos 13:11 … Porque ahora está más cerca de
nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Que nada te detenga, Cristo viene pronto.