Hebreos 13:5
Día 16
Hebreos 13:5…Porque él dijo: No te desampararé ni dejaré.
El ser humano tiene la tendencia natural hacia lo material y lo físico.
Algunas veces se desea más dinero y posesiones, con la intención
de disfrutar de ellos, pero el enfocarse solo en eso no conforta el alma, pues cuando llegan los tiempos de
dificultad, lo material no alcanza…
Inclusive cuando se produce la falta de contentamiento, por no alcanzar “el nivel social” que aspirábamos, la frustración toma fuerza para desalentar… es allí donde podemos darnos cuenta que lo económico y financiero no es lo primordial, el dinero es necesario para vivir y desarrollarnos, pero no debemos dejar que el afán materialista invada nuestra vida.
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La avaricia es una inclinación o
deseo desordenado de placeres o de posesiones.
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La codicia, por su parte, es el afán
excesivo de riquezas, sin necesidad de querer atesorarlas.
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La codicia
es considerada pecado, y como tal, en cualquier sociedad y
época, ha sido demostrada como un vicio.
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La codicia
es un término que describe muchos otros ejemplos de pecados:
Estos incluyen deslealtad, traición deliberada, especialmente para el beneficio personal, como en el caso de dejarse sobornar.
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La búsqueda
y acumulación de objetos, estafa, robo y asalto, especialmente
con violencia,
los engaños o la manipulación de la autoridad son todas
acciones que pueden ser inspiradas por la avaricia.
Hebreos 13:5 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
- Estas palabras son una amonestación a cada creyente a vivir de tal manera que demos Gloria a Dios en todo momento y por todo.
- No debemos ser codiciosos, sino que debemos aprender a contentarnos con lo que tenemos
en el presente.
No te dejaré ni te desampararé, es la seguridad de
que Dios no nos dejará solos
Podemos elegir vivir de esta manera porque Dios nos ha dado la seguridad de que no nos dejará solos ni los abandonará en cualquier situación que podamos atravesar.
Afortunadamente los creyentes podemos buscar en Dios esa seguridad.
Este versículo en Hebreos nos recuerda pasajes relevantes
del Antiguo Testamento.
Moisés y Josué fueron alentados en sus diferentes misiones, con estas palabras, al asumir sus difíciles responsabilidades.
Deuteronomio 31:6 Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.
Josué 1:5 Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.
Nunca te desampararé ni te dejaré.
El Señor dijo esto varias veces en Las Escrituras.
Lo repitió a menudo para confirmar repetidamente la
garantía de Su Palabra Fiel.
Nunca hemos de albergar ninguna duda al respecto.
Esta cita es una de las declaraciones más enfáticas en el Nuevo
Testamento.
En griego ésta contiene dos negativos dobles y cada
una excluye la posibilidad de que El Señor deje a un Miembro de Su Pueblo, de
tal manera que se sienta justamente abandonado por Dios.
“Yo
nunca, nunca, nunca te abandonaré”.
Biblia de Estudio New King James Version comentario acerca de Hebreos 13:5-6
Esta invaluable Escritura no nos promete quedar exentos de problemas, pero nos protege en contra de la deserción.
Podríamos ser llamados a transitar por extraños caminos, pero siempre
tendremos la compañía, la ayuda y la provisión de nuestro Señor.
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No necesitamos codiciar dinero, pues siempre tendremos a nuestro Dios, y
Dios es mejor que el oro, y Su Favor es mejor que la fortuna.
· Ciertamente debemos estar contentos con las cosas que tenemos, pues quien tiene a Dios, tiene algo más que el mundo entero.
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Qué más podríamos desear que la Bondad del Dios Todopoderoso
Con esta seguridad podemos declarar en cada instancia de nuestras vidas
lo que dijo el Autor de la carta a los Hebreos
Hebreos 1.5-6 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos
con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
6 de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no
temeré Lo que me pueda hacer el hombre.
Vamos, corazón mío, si Dios dice que nunca te desamparará, entrégate a
la oración pidiendo Gracia para que no te apartes de tu Señor, y para que ni
por un instante abandones Sus caminos…