Domingo, 29 de Octubre del 2023

Hebreos 13:6

                                                                                                                                                                        Día 29

Hebreos 13:6...Podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador...

Cuando la vida suele parecernos ordinaria en todos los sentidos, la Presencia Sobrenatural de Dios está con nosotros. En las buenas y en las malas.

Todos los Hijos de Dios somos testigos de la Sobrenatural Protección de Dios en la necesidad, lo hemos visto en nuestra vida y a lo largo de la historia en todo el Pueblo de Dios.

La Protección del Señor es parte de la Gracia que en Su Soberanía y Potestad nos  ofrece a todos los que confiamos en Cristo, la Roca, El Más Preciado Refugio en la prueba y la tribulación.

 

Que nuestro Señor es Refugio y Protección no es noticia nueva para el cristiano, lo sabemos, sin embargo, se puede dudar en medio de la tormenta, huir contracorriente y no arrojarnos a Sus Brazos para encontrar la seguridad.  Es como tener una fortaleza y solo observarla, o una torre fuerte para la exhibirla, pero luego usar  nuestras propias fuerzas... como buscar el refugio en nuestros propios escondites, edificados con ladrillos de autosuficiencia... debemos saberlo, pero también experimentar la Poderosa Ayuda de Dios.

Isaías 41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. 


Dios nos dice: Yo soy tu protector, no hay otro, pase lo que pase, te ampararé, sólo tienes que confiar y permanecer en Mí.

Salmos 46:1-2 Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar;

El Salmista David confiaba en la protección divina:

Salmo 3.3 Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza.

David alaba a Dios, reconociendo Su Poder Protector.

Dios es un Escudo que no permite que el enemigo nos derribe ante las circunstancias y las aflicciones.

Este versículo lo hemos hecho alabanza, cantado con acción de gracias  reconociendo  la Fidelidad del Señor, que siempre acude  al amparo de Sus Hijos.

Cristo es nuestra Gloria hoy, nuestra Fortaleza, nuestro Oportuno Auxilio en la tribulación.


En algún momento de nuestras vidas, todos hemos necesitado de alguna ayuda, de parte de alguien, y qué bueno es recibirla cuando tanto la necesitamos, ¿verdad?,

Salmos 54:4 He aquí, Dios es el que me ayuda; El Señor está con los que sostienen mi vida.

Siempre Dios acudirá a ayudarnos y lo hace de muchas maneras, incluso, poniendo a nuestro alrededor personas que de parte suya, nos sostendrán cuando lo necesitemos.

 

Hebreos 13:6...Podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador...

Sin embargo, muchas veces nos falta fe, incluso el sentido del verdadero clamor, el del alma que gime por la mediación Sobrenatural de Dios, cuando desfallecemos o cuando las dificultades vienen a nuestra vida y no parece haber consuelo.

No debemos olvidar Su Bondad Inigualable.

Como el profeta Nahúm advertía al pueblo de Nínive, recordándole Su Bondad, sin olvidar que Él conoce la verdadera confianza, también hoy nosotros debemos confiar  plenamente en nuestro Dios.

Nahúm 1:7 Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.

Las Escrituras nos llevan hacer memoria, que en la angustia, en los temores y en la oscuridad más profunda de nuestra vida, Dios escucha nuestro ruego y siempre interviene.

Salmos 70:5 Yo estoy afligido y menesteroso; Apresúrate a mí, oh Dios. Ayuda mía y mi libertador eres tú; Oh Jehová, no te detengas.

Trae luz a nuestra alma, por medio de Su Palabra, de Sus Promesas siempre Fieles, de Su Presencia en nosotros, afirmando nuestro corazón en el creer.

Isaías 41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

 

Su asistencia es real, pues cumple lo que promete:

·        Puesto que nuestro Dios nos ha dicho que Él está con nosotros, no debemos desfallecer, Él siempre soplará Su Aliento de Vida.

·        Puesto que Dios nos esfuerza, podemos estar confiados que podremos soportar todo lo que se nos presente.

·        Puesto que viene a ayudarnos, saldremos de cualquier situación victoriosos, porque contamos con que  Dios tiene Todo Poder.

·        Puesto que Dios jamás nos desampara, podemos tener seguridad que sustentará  nuestra vida, haciendo justicia en cada una de nuestras causas.

Dios viene para ayudarnos, para ser nuestro soporte, nuestro socorro, pues Quién más que Él conoce nuestra situación.

Sin importar cuan fuerte parezca el enemigo o cuán grande sea la dificultad que atravesemos.

Le invito a leer 1 Samuel 7, en cada versículo de este precioso capitulo veremos actitudes que debemos tomar para contar con valiosísima Ayuda de Dios, Israel lo hizo.

Su Líder, Samuel, quien tomó la intercesión sobre sus rodillas, pudo llevar al Pueblo a ver cómo Dios responde y ayuda, cuando obedecemos a Su Voz.

 

1 Samuel 7:11-13 Y saliendo los hijos de Israel de Mizpa, siguieron a los filisteos, hiriéndolos hasta abajo de Bet-car.12 Tomó luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó Jehová. 13 Así fueron sometidos los filisteos, y no volvieron más a entrar en el territorio de Israel; y la mano de Jehová estuvo contra los filsteos todos los días de Samuel.

El término Eben-ezer es de origen hebreo y significa piedra de ayuda

Una piedra de recuerdo Eben-ezer en los días de Samuel era un Altar al Señor.

Sin duda fue un testimonio de una Ayuda Especial de Dios, obtenida en ese momento de problemas; fue un agradecido reconocimiento de esa Ayuda; y fue un monumento perdurable para perpetuar Su Memoria.

 

Samuel decidió instalar la piedra de recuerdo Eben-ezer en un lugar especial, ubicado entre Mizpa y Shen.

Shen era probablemente el lugar donde los israelitas derrotaron a los filisteos.

Un hecho interesante relacionado con la ubicación del Eben-ezer, de Samuel es que la piedra de Samuel se mantendría a medio camino entre las dos escenas de la batalla: la batalla ganada por él sobre sus rodillas de Mizpah, y la batalla ganada por los israelitas cuando cayeron sobre los filisteos al escuchar como Dios tronó aquel día con gran estruendo.

Dios ayudó a los israelitas una vez que se apartaron de sus malos caminos.

Sin Su Fuerte Trueno, los filisteos podrían haber derrotado a los israelitas una vez más.

Samuel quería agradecer a Dios, no solo por las bendiciones, sino también por el castigo.

El propósito de que Samuel estableciera una piedra de recuerdo Eben-ezer era ayudar al Pueblo de Dios a recordar los tiempos de castigo y los momentos en que la Mano de Dios estaba sobre ellos.

Este propósito puede servirnos en nuestro caminar cristiano hoy.

·        Los momentos de Eben-ezer son momentos en los que sabemos sin lugar a dudas que Dios ha intervenido en nuestra vida.

·        Darnos cuenta de que solo Dios podría haber permitido los resultados que hemos experimentado, porque Su Ayuda nos ha alcanzado.

Eben-ezer,  es una palabra que no debiéramos olvidarnos.

No por ser una moda, sino porque representa un cambio de actitud para con Dios.

No es mentalizarnos en  Eben-ezer, es creer, declarando en fe que también El Señor es nuestra ayuda.

Pongamos Eben-ezer en nuestro corazón porque siempre por Su Ayuda venceremos a nuestros enemigos.

 

Eben-ezer, hasta aquí el Señor nos ha ayudado.

Eben-ezer, hasta aquí el Señor nos ha guardado.

Eben-ezer,  hasta aquí el Señor nos ha sostenido.

Eben-ezer, hasta aquí el Señor siempre nos ha protegido.

Cada día Su Mano de Poder se ha extendido, Sus Ojos de Amor observan nuestro camino, atentos para acudir ante el menor problema.

Dios está esperando que Su Pueblo se acerque  y le diga: Gracias, Señor, Gracias por tu auxilio, por estar con nosotros.

Salmos 54:7 Porque él me ha librado de toda angustia, Y mis ojos han visto la ruina de mis enemigos.

Nosotros  podemos tener un Eben-ezer en nuestras vidas.

Podemos recordar los tiempos en que Dios nos ha mostrado Su Poder, Favor y Misericordia.

Quizás Usted sea de los  guarda registro de Hechos Poderosos de Dios en su vida, particularmente soy de aquellas personas que toma nota, inclusive apuntes de predicaciones, frases o expresiones de Siervos que me han ministrado.

Cuando vienen momentos difíciles de pruebas, tomo lectura de esos valiosísimos apuntes en los que Dios me bendijo y los tomo como Su  Ayuda para proseguir.

Son mi Eben-ezer que levanto en alto, porque allí Dios venció, aquí también Dios dará victoria.

Hebreos 13:6 de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.