Hebreos 4:16
Día 19
Hebreos 4:16
Acerquémonos, pues, confiadamente al
trono de la gracia.
Uno de los mayores privilegios que tenemos los cristianos, es el de tener un contacto El Dios Todopoderoso
Este beneficio lo logró Jesús con Su Sacrificio
en la Cruz, lo que hemos creído y recibido en nuestro corazón, contamos con
esta bendición.
Nuestro Señor Jesús, es Quien está a la Diestra del Padre intercediendo por nosotros.
Como Sus Hijos, hoy podemos acercarnos al Trono de Dios y ser escuchado por Él,
nuestro Señor Jesús, le manifiesta que ha derramado Su Sangre para permitirnos
ese lugar y ese acceso.
Acerquémonos
Dios
nos invita a acercarnos
No merecemos la invitación del Señor de tener una
relación íntima con Él. Sin embargo, por Su Gracia, Él es Bueno y Compasivo
con nosotros.
Qué privilegio tan grande es poder acercarnos al Trono del Rey, sabiendo que nos escucha, comprende y nos responde porque nos ama.
· Acerquémonos mediante la oración.
¿Qué
es la oración? La
oración es el acto de suplicar, pedir, rogar y adorar a Dios.
Nosotros
somos personas, que necesitamos a Dios en todo momento.
Por
eso nos acercamos a Dios mediante la oración, para ser oídos por Él, y que en
Gran Misericordia nos responda, manifestando Su Poder.
Nos ayude, perdone y nos alcance con Su Favor.
Hebreos 4:16 Acerquémonos, pues,
confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia
para el oportuno socorro.
El gran problema de muchos cristianos, es la pereza para orar.
No le
dedicamos tiempo a la oración.
Sabiendo que podemos
ser escuchados por Dios, pero no lo buscamos constantemente.
Ante la debilidad que como humanos tenemos, y la problemática que enfrentamos cada día debemos entender que hay poder en la oración, porque cuando oramos Dios actúa para socorrernos.
Algunos todavía confían en sus propias fuerzas y talentos, pero la verdad es que,
quienes aprendimos la lección, reconocemos que si Dios no estuviera guardándonos, no podríamos ante tantos ataques del enemigo, hubiéramos sucumbidos ante las batallas y pruebas que libramos cotidianamente.
Es
necesario orar Jesús le enseñó a sus discípulos, nosotros también podemos
aprender esto. Lucas 11:1-13.
Confiadamente.
La
confianza, de acuerdo el diccionario es la “seguridad o esperanza de
que una persona o grupo de ellas actuarán de manera correcta en una determinada
situación”.
Es
decir, la seguridad que tenemos de que una persona no nos fallará, en el
momento en que hemos puesto nuestras expectativas en ella.
En la Palabra de Dios, la palabra confianza, además de esa definición,
alude a otras características.
·
Significa tener la certeza de que la Presencia del Señor, es
efectiva en nuestros corazones ante cualquier circunstancia.
·
Es poseer la convicción de que podremos descansar en Él,
todas nuestras cargas y salir victoriosos de esos obstáculos que se nos
presentan.
·
Y es la paz ganada, de creer que incluso en los momentos más
apremiantes de la vida, contamos con el poder del Señor, que todo lo puede y
todo lo alcanza.
La
confianza
genuina en El Señor, se expresa entonces en una fe fortalecida, que nos
da sobre todo una paz y calma inigualables para afrontar cada uno de los retos
que implica el complejo trayecto de la vida.
Proverbios 3:26 Porque Jehová será tu confianza, Y él preservará tu pie de quedar preso
Cuando nos acercamos a Dios tenemos que hacerlo confiadamente, con la convicción de que Dios nos oye, de que está dispuesto a ayudarnos.
Santiago 1:5-7. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría,
pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será
dada. 6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda
es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una
parte a otra. 7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa
alguna del Señor.
Él responderá nuestra oración, confiemos.
Dios no nos va desamparar, ni abandonar.
Hebreos
13:5-6 Sean
vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él
dijo: No te desampararé, ni te dejaré; 6 de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.
Ahora bien, no busquemos a Dios solamente para alcanzar cosas materiales, más de las necesarias.
Santiago 4:2-3 Codiciáis,
y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y
lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. 3 Pedís, y
no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
Tenemos un Gran Sumo Sacerdote, un tremendo Abogado, que nos defiende, que entiende nuestras debilidades y problemas, y está intercediendo por nosotros.
Hebreos
4:15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse
de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra
semejanza, pero sin pecado.
1Juan 2:1 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
Juan 14:13-14 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.
El trono de la gracia
Dios
está en el Trono.
Debemos
recordar que Dios nos ha dado Su Gracia.
La Gracia es benevolencia, favor o
beneficio que se recibe sin ningún tipo de merecimiento.
Disfrutamos del favor no merecido de ser Sus Hijos, Dios nos cuida y nos alcanza con Su Gracia no sólo con bendiciones espirituales sino también materiales, nos permite ser Su Pueblo Santo y alcanzar la Vida Eterna, no podríamos enumerar tanta bondad manifiesta cada día, Su Mano se extiende para favorecernos en infinidad de situaciones.
Efesios
2:4-8 Pero Dios, que es rico en
misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros
muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois
salvos), 6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo
sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7 para
mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su
bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 8 Porque por gracia sois
salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
La Biblia dice que el cielo es el Trono de Dios y que allí está Su Santo Templo.
Salmos 11:4 Jehová está en su santo templo; Jehová tiene en el cielo su trono; Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres.
Salmos 103:19 Jehová estableció en los cielos su trono, Y su reino domina sobre todos.
Mateo 5:34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
Donde también está Jesucristo, sentado a la Diestra de Dios.
Hebreos
12:2 puestos los ojos en Jesús,
el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió
la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
A la Diestra del Padre, Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, intercede por nosotros incluso hoy, ahora, siempre...
Romanos 8:34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el
que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de
Dios, el que también intercede por nosotros.
No
sòlo podemos acercarnos confiadamente al trono de la gracia para el perdón y la
salvación
Hebreos 4:16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono
de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno
socorro.
Pero
también podemos acercarnos a ese mismo Trono en oración sabiendo que ya no
somos enemigos de Dios sino Hijos Amados que podemos llamarlo “Abba, Padre”
Gálatas 4:6 Y por cuanto sois hijos,
Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba,
Padre!
Romanos 8:15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!