Hechos 1:14
Día 31
Hechos 1:14 Todos... perseveraban unánimes en oración y ruego...
Los primeros seis capítulos del Libro de los Hechos forman la
base de la Iglesia Primitiva.
Dios garantiza bendición para la iglesia que se
humilla ante Su Presencia.
Una Iglesia que se humilla tiene Visión, la Visión
se alimenta de la oración y èsta produce Bendición.
La Oración es una disciplina
espiritual que necesita práctica
El escenario donde nace la Iglesia
es un ambiente espiritual de oración.
Después que Jesús ascendió, sus discípulos
obedecieron sus órdenes y se retiraron a Jerusalén, a esperar la promesa del
Espíritu Santo,
Hechos
1:4-5 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino
que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 5 Porque Juan
ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu
Santo dentro de no muchos días.
Así se encontraban: en obediencia, armonía,
oración y expectación.
La Escritura narra que comenzaron 500 pero solo quedaron reunidas120 personas.
Quiénes eran estos 120 que iniciaron con lo que
se convertiría en la Iglesia del Señor:
Hechos 1:13-14 Y entrados, subieron al aposento
alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé,
Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo. 14 Todos
estos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la
madre de Jesús, y con sus hermanos.
Todos estaban “unánimes juntos” en la misma visión, espera, anhelo, con la misma
actitud de obediencia, fe y expectativa.
Así comenzó el nuevo Pueblo de Dios, que se
formó para que cumpla la tarea de dar a conocer El Evangelio en todo el mundo.
La oración es una necesidad primordial, que debemos practicar como Iglesia si anhelamos cumplir la Misión que nos ha encomendado Jesús.
Debemos disciplinarnos en la oración, es
importante para la Iglesia.
Esta fue la experiencia de la Iglesia Primitiva.
Hechos 2:42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la
comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
Perseverar es la capacidad de mantenerse firmes
en la misión hasta su plenitud, hasta concretarla.
No puede haber perseverancia sin unidad y no puede haber oración
eficaz sin unidad.
Si esperamos ver la extensión de la Iglesia, el crecimiento
congregacional, para esta experiencia se requiere visión, unidad,
perseverancia en el clamor.
Primero clamor
Jeremías 33:3 Clama a mí, y yo te
responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.
Comienza el aumento
Hechos 2:41 Así que, los que
recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil
personas.
Llega la multiplicación
Hechos 4:4 Pero muchos de los que habían
oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil.
Todas las congregaciones pedimos ver multitudes llegar a los Pies de
Cristo.
Para que ello ocurra la oración debe ser constante y con poder, sin
olvidar que hay un enemigo, el diablo, que se opone deliberadamente al cristiano,
a la Iglesia y más a los que oran.
Efesios
6:12 Porque no tenemos lucha contra
sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los
gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de
maldad en las regiones celestes.
Un
ejemplo de la Iglesia unida que clamaron a Dios, es cuando oraron a favor de la
libertad de Pedro
Hechos 12:5 Así que Pedro estaba
custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.
Y eran
muchas personas las que estaban orando.
Hechos 12:12 Y habiendo considerado esto,
llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos,
donde muchos estaban reunidos orando.
·
Debemos procurarnos el deseo de
orar.
·
Disciplinarnos
en la oración, pero no una oración mecánica, sin carga, sin unción…
·
Y esta oración debe gestarse en
primera persona, en cada miembro de la congregación, para que luego cuando el
cuerpo se une, ardiendo en Su Presencia, se manifieste el Poder de Dios.
·
Solo
cuando la Iglesia disfruta de la oración,
de la perfecta relación con Dios, su oración, de clamor produce impacto.
Orando, necesitamos estar seguros de que Dios es real, existe, vive y que es Poderoso
Hebreos 11:6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
También creer que Dios está dispuesto y es capaz de responder a todo lo que le pidamos.
Mateo 7:7-8 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis;
llamad, y se os abrirá. 8 Porque todo aquel que
pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
Es
Dios quien nos está diciendo que le oremos, clamemos y le busquemos.
Cuando
pedimos nos da, si buscamos, encontramos y si llamamos nos va a abrir.
Solo
que quien ora no debe dudar de Dios, el
Dador de todo favor.
Santiago 1: 6-8 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es
semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una
parte a otra. 7 No
piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. 8 El
hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.
Debemos
creer, esperar y confiar, que llega el tiempo perfecto de Dios que nos dará lo
que pedimos.
La oración es importante porque nos acerca a Dios, nos fortalece, nos motiva a alcanzar sueños, metas, imposibles y desafíos.
Mateo 21:21-22 Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto
os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no solo haréis esto de la higuera,
sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. 22 Y
todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.
La oración nos anima y nos ayuda a saber esperar con fe la
respuesta de Dios.
Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
Cuando la Iglesia con un corazón limpio y en humildad buscamos el Rostro de Dios,
experimentaremos grandes cosas y el gozo
de vivir bajo la Voluntad de Dios
2 Crónicas 7:14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre
es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos
caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré
su tierra.
Dios nos oye desde los cielos y obra en la
tierra.
·
Oremos todos los días por la mañana como una
prioridad en nuestro corazón.
·
Que sea la oración la primera cosa a hacer en
nuestro día.
·
También la oración antes de toda decisión,
acción, actividad o proyecto a realizar
·
Tomemos un compromiso de oración con
disciplina, clamando por la salvación de nuestra Familia, de nuestra Ciudad, de
nuestro País, del Mundo.
·
Anhelemos que mancomunados en oración podamos
ver respuestas, sanidades, prodigios, milagros, maravillas, liberación,
restauración, conversiones, esa es nuestra esperanza.
Cuando se anhela hacer la Voluntad de Dios, siempre nace un deseo ferviente por estar en el Trono de Dios, en constante oración.
En un principio en la Iglesia escasamente eran
120 fieles, que arrancaron el tremendo desafío de trastornar el mundo con el
evangelio.
Y todo comenzó en una reunión de oración.
Esos valientes recibieron la Unción para
comenzar a ministrar, apóstoles, evangelistas,
misioneros, pastores, maestros, profetas… se pusieron en pie para alcanzar a la
humanidad.
Hoy la Iglesia se ha extendido a lo largo de
todo el mundo con millones y millones de miembros.
Qué le parece Hermano si nos ponemos de acuerdo
como hicieron esos pioneros:
Todos... perseveraban unánimes en oración y ruego
La respuesta de Dios hará que nuestra ciudad, donde Él nos plantó, sea alcanzada por las Buenas Noticias de Salvación, de Jesucristo.