Jueves, 31 de Agosto del 2023

Hechos 1:14

                                                                                                                                                            Día 31

Hechos 1:14 Todos... perseveraban unánimes en oración y ruego...

 

Los primeros seis capítulos del Libro de los  Hechos forman la base de la Iglesia Primitiva.

Dios garantiza bendición para la iglesia que se humilla ante Su Presencia.

Una Iglesia que se humilla tiene Visión, la Visión se alimenta de la oración y èsta produce Bendición.

 

La Oración  es una disciplina espiritual que necesita práctica

 

El escenario donde nace la Iglesia es un ambiente espiritual de oración.

Después que Jesús ascendió, sus discípulos obedecieron sus órdenes y se retiraron a Jerusalén, a esperar la promesa del Espíritu Santo,

Hechos 1:4-5  Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

 

Así se encontraban: en obediencia, armonía, oración y expectación.

La Escritura narra que comenzaron 500  pero solo quedaron reunidas120 personas.

Quiénes eran estos 120 que iniciaron con lo que se convertiría en la Iglesia del Señor:

Hechos 1:13-14 Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo. 14 Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.

Todos estaban “unánimes juntos” en la misma visión, espera, anhelo, con la misma actitud de obediencia, fe y expectativa.

Así comenzó el nuevo Pueblo de Dios, que se formó para que cumpla la tarea de dar a conocer El Evangelio en todo el mundo.


La oración es una necesidad primordial, que debemos practicar como  Iglesia si anhelamos  cumplir la Misión que nos ha encomendado Jesús.


Debemos disciplinarnos en la oración, es importante para la Iglesia.

Esta fue la experiencia de la Iglesia Primitiva.

Hechos 2:42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.

 

Perseverar es la capacidad de mantenerse firmes en la misión hasta su plenitud, hasta concretarla.

No puede haber perseverancia sin unidad y no puede haber oración eficaz sin unidad.

 

Si esperamos ver la extensión de la Iglesia, el crecimiento congregacional, para esta experiencia se requiere visión, unidad, perseverancia en el clamor.

 

Primero clamor

Jeremías  33:3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

Comienza el aumento

Hechos 2:41 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. 

Llega la multiplicación

Hechos  4:4 Pero muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil.

Todas las congregaciones pedimos ver multitudes llegar a los Pies de Cristo.

Para que ello ocurra la oración debe ser constante y con poder, sin olvidar que hay un enemigo, el diablo, que se opone deliberadamente al cristiano, a la Iglesia y más a los que oran.

Efesios 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

 

Un ejemplo de la Iglesia unida que clamaron a Dios, es cuando oraron a favor de la libertad de Pedro

Hechos 12:5 Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.

Y eran muchas personas las que estaban orando.

Hechos 12:12 Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando.

 

·        Debemos procurarnos el deseo de orar.

·        Disciplinarnos en la oración, pero no una oración mecánica, sin carga, sin unción…

·        Y esta oración debe gestarse en primera persona, en cada miembro de la congregación, para que luego cuando el cuerpo se une, ardiendo en Su Presencia, se manifieste el Poder de Dios.

·        Solo cuando la Iglesia disfruta de la oración,  de la perfecta relación con Dios, su oración, de clamor produce impacto.

  

Orando, necesitamos estar seguros de que Dios es real, existe, vive y que es Poderoso

Hebreos 11:6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. 

También creer que Dios está dispuesto y es capaz  de responder a todo lo que le pidamos.

Mateo 7:7-8 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 

 

Es Dios quien nos está diciendo que le oremos, clamemos y le busquemos.

Cuando pedimos nos da, si buscamos, encontramos y si llamamos nos va a abrir.

Solo que quien ora no debe dudar de  Dios, el Dador de todo favor.

Santiago 1: 6-8 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. 7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. 8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

Debemos creer, esperar y confiar, que llega el tiempo perfecto de Dios que nos dará lo que pedimos.

 

La oración es importante porque nos acerca a Dios, nos fortalece, nos motiva a alcanzar sueños, metas, imposibles y desafíos.

Mateo 21:21-22 Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no solo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho. 22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

La oración nos anima y nos ayuda a saber esperar con fe la respuesta de Dios.

Filipenses  4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 

Cuando la Iglesia con un corazón limpio  y en humildad buscamos el Rostro de Dios, experimentaremos grandes cosas  y el gozo de vivir bajo la Voluntad de Dios

 2 Crónicas  7:14 si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Dios nos oye desde los cielos y obra en la tierra.

·        Oremos todos los días por la mañana como una prioridad en nuestro corazón.

·        Que sea la oración la primera cosa a hacer en nuestro día.

·        También la oración antes de toda decisión, acción, actividad o proyecto a realizar

·        Tomemos un compromiso de oración con disciplina, clamando por la salvación de nuestra Familia, de nuestra Ciudad, de nuestro País, del Mundo.

·        Anhelemos que mancomunados en oración podamos ver respuestas, sanidades, prodigios, milagros, maravillas, liberación, restauración, conversiones, esa es nuestra esperanza.

Cuando se anhela hacer la Voluntad de Dios, siempre nace un deseo ferviente por estar en el Trono de Dios, en constante oración.


En un principio en la Iglesia escasamente eran 120 fieles, que arrancaron el tremendo desafío de trastornar el mundo con el evangelio.

Y todo comenzó en una reunión de oración.

Esos valientes recibieron la Unción para comenzar a ministrar,  apóstoles, evangelistas, misioneros, pastores, maestros, profetas… se pusieron en pie para alcanzar a la humanidad.

Hoy la Iglesia se ha extendido a lo largo de todo el mundo con millones y millones de miembros.

Qué le parece Hermano si nos ponemos de acuerdo como hicieron esos pioneros:

Todos... perseveraban unánimes en oración y ruego

La respuesta de Dios hará que nuestra ciudad, donde Él nos plantó, sea alcanzada por las Buenas Noticias de  Salvación, de Jesucristo.